Candidatos a la alcaldía de Bogotá

En Debates Palabras Mass habamos acerca de Bogotá por Canal BoxMovInvitados: Antonio Navarro Wolff - Luis Ernesto GómezCon: Laura Medina - Lorena Castañeda | Di...

Corridas de toros

En DebatesPalabras Mass habamos acerca de las corridas de toros por Canal BoxMovInvitados: | Natalia Parra Osorio - Diana AndradeCon:&n...

Estrategia del Centro Democrático a la Alcaldía

VER PROGRAMA http://goo.gl/guXpjy En Palabras Mass hablamos sobre qué problemas tiene Bogotá y la estrategia de Centro Democrático - Comunidad Oficial - para ...

¡Vivimos como en la Luna!

Por: María Camila Bernal  Ibagué año tras año sigue creciendo y es hogar de más personas. El 2019 nos trajo como sorpresa el incremento de las tarifas en ...

¡Cierren el Aeropuerto Enrique Olaya Herrera!

Por: Juan Camilo Parra Cada cierto tiempo surge en los debates de urbanismo y planeación de Medellín la propuesta de cerrar el Aeropuerto Enrique Olaya Herrera...

  • Candidatos a la alcaldía de Bogotá

  • Corridas de toros

  • Estrategia del Centro Democrático a la Alcaldía

  • ¡Vivimos como en la Luna!

  • ¡Cierren el Aeropuerto Enrique Olaya Herrera!

Jorge Camargo

Jorge Camargo

Miércoles, 17 Septiembre 2014 21:43

Lorent sale... de Colombia

 

Sí, Lorent Saleh fue expulsado del país y ahora está a la merced del régimen que lo perseguía y al que se oponía. Todo gracias a su torpe proceder en Colombia. 

Desconocimiento de la normativa Colombiana e Internacional, confianza o terquedad? No sabemos. Lo cierto aquí es que el líder opositor venezolano fue capturado de forma abrupta y abusiva, y en tiempo récord estaba en el puente internacional Simon Bolívar, siendo entregado al Servicio Bolivariano de Inteligencia -SEBIN- del vecino país. 

Muchos interrogantes, pocas respuestas. A todas luces acá no sólo Juan Manuel Santos y Ángela Holguín sé congraciaron con el gobierno de Maduro agilizando la captura, expulsión y lo más grave, entregando a este joven a un régimen que no le ofrece garantías, sino que también existían motivos de peso para restringir al joven y que no siguiera violentando las Leyes Colombianas.


En ese sentido, sale a colación el status de turista bajo el cual se encontraba el joven en Colombia, pues resulta curioso que una persona promotora de los Derechos Humanos y miembro de la oposición al régimen de Maduro, no solicite Asilo político en Colombia o cualquier otro país donde se encuentre. Así mismo, es de resaltar las actividades que Saleh realizaba en Colombia, moviéndose entre la delegada línea de la ilegalidad, haciendo campañas y proselitismo político en calidad de extranjero, lo cual es un delito, o valiéndose de sus contactos para ser estudiante de la escuela de Guerra con documentos falsos, ya que en calidad de turista y con sólo 90 días de permiso para permanecer en el país, tampoco podía realizar dicho curso.


En las alocuciones de los simpatizantes y detractores de Saleh, sólo hay discursos viscerales que parten de la pasión, basando sus argumentos en la amistad y cercanía, o en el disgusto que les generaba por su ideología, nada de fondo, y muchas interpretaciones y opiniones amañadas. Pero vale la pena cuestionarse qué hay detrás de Lorent Saleh?

Lo grave aquí es que no se está debatiendo lo importante, debido a que no se puede extrapolar el caso de Saleh a la oposición del régimen Venezolano, ya que este sí hace parte de la oposición pero no los representa en su totalidad y mucho menos en su modus operandi, pero pese a los delitos en los cuales incurrió Saleh, o la amenaza nacional que este representaba, no debió ser expulsado y entregado a la SEBIN de Venezuela, puesto que nosotros como Estado tenemos la soberanía y la autonomía de capturar y acusarlo en nuestro territorio, la autodeterminación de los pueblos señores.

 
Entonces, lo reprochable acá no es la detención, sino la acción de entregar a Lorent en manos de un régimen que de lejos no respeta los derechos de la oposición, sino que por el contrario los persigue y los silencia. Por otra parte, si se encontraba a 30 horas de tener que abandonar el territorio por cumplir el límite de tiempo para su estadía en el país, pudo ser notificado y él como cualquier otro ciudadano del mundo tenía la facultad de decidir su próximo destino.


Por tanto, el caso de Saleh deja un sin sabor, pues si bien el Estado Colombiano debió actuar frente a los delitos cometidos por el joven porque era inminente hacer valer el imperio de la Ley, el proceder de la autoridad y el manejo mediático que se le ha otorgado al caso, conlleva a pensar en una persecución política gracias a su cercanía con Uribe, neonazis y grupos de ultra derecha.

@jorgescamargo

 

Martes, 09 Septiembre 2014 23:14

¿Reformar o Acatar la Constitución?

Una lectura obligada del mentado equilibrio de poderes y las propuestas que de éste subyacen, como eliminar la reelección presidencial y ampliar el periodo del ejecutivo a cinco años, conlleva a pensar que la actual reforma política no es tan prioritaria como la considera el presidente, ya que eliminar la reelección es inminente, pero cerrar la lista al interior de los partidos, junto con la ampliación del periodo es sumamente inoficioso. ¿Es acaso el entramado institucional Colombiano tan fácil de modificar?

Partiendo del diagnóstico de la Constitución de 1991, donde se estableció un régimen presidencial con periodos de cuatro años, junto con un andamiaje institucional que busca la funcionalidad del sistema mediante la separación de poderes y los frenos y contrapesos, que llevaron a establecer también los periodos de los magistrados de la rama judicial, y los órganos de control. Se puede inferir que lo establecido en la constitución, es contradictorio con la reelección, manifestándose en la transición al Hiperpresidencialismo que Colombia enfrenta.

Nuestros años de vida Republicana son prueba de que no es necesaria la reelección, ni ampliar el mandato, por el contrario hay que pensar en Instituciones sólidas. Cuando alguien ha culminado una buena gestión, su Partido Político, una de las instituciones más relevantes en las democracias, debe asumir el reto de entrar en la contienda electoral para dar continuidad a los programas del Presidente de turno en cabeza de otro aspirante, y por su parte, la sociedad debe exigir en las propuestas de los nuevos candidatos, la continuidad de políticas exitosas. Sirve de ejemplo para lo esbozado anteriormente, lo que se presentó con Santos, una vez que fue él quien bajo el aval del partido de la U, tomo las banderas del legado Uribista para alcanzar la presidencia en 2010. Así como también, Uribe y Santos han sido artífices y ejecutores de los vicios del sistema político por cuenta de sus reelecciones. En últimas, no son tan diferentes como se cree, y su antagonismo más que ideológico es por ego y protagonismo.

Aquí lo prioritario es un reequilibrio de poderes fundado en la eliminación de la reelección presidencial, para así poder acabar con la fórmula de más tiempo, más poder, demostrada con Uribe y Santos, en su capacidad para influir en las altas cortes y los entes de control, quienes perdieron autonomía. En consecuencia, no se necesitan líderes imprescindibles, sino programas que trasciendan en las instituciones, como principio fundante de las democracias, ya que la separación de poderes es fundamental en un sistema presidencialista. Entonces, el debate debe darse es en cómo establecer mecanismos para limitar las facultades extraordinarias del ejecutivo y empoderar las demás ramas del poder público, no para aumentar los mandatos.

Cuando el Presidente hace mención a una reforma, se espera que dicha modificación al texto constitucional, propenda al desarrollo de algún sector, y como es en este caso contribuya a la democracia y sus instituciones, pero lejos de esa pretensión, se encuentra la iniciativa de aumentar el periodo presidencial, toda vez que esto implica alterar la arquitectura orgánica que nos rige desde el 91, bajo la limitante de tiempo como un sofismas para alterar la Constitución. En suma, para lograr el tan mentado equilibrio de poderes, se debe abolir la reelección y evitar los mesías, ya que debe primar el respeto por la constitución, fortaleciendo el actual Estado de Derecho y el sistema de frenos y contrapesos, para así lograr que el entramado institucional no sea tan fácil de moldear a favor de intereses particulares.

T.@jorgescamargo

Lunes, 25 Agosto 2014 22:48

En nombre de la "libre expresión"

 

La sociedad de la comunicación y la aldea global, como denominan algunos teóricos las dinámicas que presenta el mundo actual, dan cuenta acerca de los sucesos que se presentan a diario en la redes sociales y la incidencia de estos a nivel socio-político.

Pues conforme a los avances tecnológicos que a diario usamos y demandamos, nuestro apego por las redes crece y es ahí cuando un maravilloso instrumento como Twitter nos puede engrandecer u opacar, todo gracias a la fuerza y el poder de las palabras.

Entonces bajo  la idea de libertad y considerando la opinión como un valor supremo de la humanidad, se lanzan en la redes comentarios desfasados e irresponsables que transgreden nuestra libertad y la de los demás. Como fue el caso de María Fernanda Cabal quién tiene hoy con un esquema de seguridad y movilizándose en camioneta blindada a Ángela María Giraldo, gracias a la lluvia de críticas y amenazas que sobre ésta recaen, por un trino de la congresista.

Tras el primer encuentro de un grupo de víctimas con los representantes de las Farc en La Habana- Cuba, Cabal utilizó como insumo para manifestar su desacuerdo con el proceso, una imagen que estaba circulando en la red y la acompañó con el siguiente mensaje “Esta víctima saluda a las Farc muy contenta... ¿Síndrome de Estocolmo?".

Desató todo tipo de reacciones entre la cuales se destacan la denuncia de Giraldo ante la fiscalía en contra de Cabal, y el enorme interés que el fiscal y el gobierno prestaron a el caso, para poder judicializar a la representante de Centro Democrático.

Lo preocupante aquí es que una figura con investidura de congresista, no dimensione las consecuencias de sus palabras que en repetidas ocasiones ha generado malestar, y que termine cediendo ante la necesidad del gobierno de generar cortinas de humo para desviar la atención de la opinión pública y evitar que la gente vea lo realmente importante, lo cual iría en contra vía a la oposición y control político que su Partido Manifiesta.

Aún cuando la libertad de opinión nutre las democracias modernas, se ha llegado a contemplar el escenario de limitar el uso de las redes sociales. Pero sería realmente preocupante que judicialicen a María Fernanda Cabal por su trino, una vez que independientemente del desacierto, está en su pleno derecho de libre expresión, así como me encuentro yo en esta columna de opinión y los demás columnistas en sus respectivos espacios.

En ultimas, quienes eligieron a Cabal posiblemente piensan igual a ella <porque en efecto tiene defensores> Por tanto no tiene porque la fiscalía entrar a restringirla y de paso a los que representa.

 

T. @jorgescamargo

 

 

Sábado, 09 Agosto 2014 15:08

Reflexiones sobre la Paz de “JuanPa”

Bajo el anhelo de la Paz, en los últimos dos años hemos asumido los retos de los diálogos de la Habana en Cuba, los cuales han sido el bastión del presidente para evitar el fenómeno del "lame duck political" o "funcionario pato cojo" es decir, impedir la acostumbrada cuenta de cobro al final de su periodo. Pues Después de cuatro años mediocres con muchas reformas fallidas y paros gremiales, fue el discurso de la Paz el que le valió la reelección.

Se posesionó un gobierno endeudado. Le debe al pueblo Colombiano una Paz verdadera, fundamentada en el equilibrio y la estabilidad del país, no unos diálogos en Cuba acompañados de terrorismo en Colombia. Nos debe una efectiva reforma a la salud, a la justicia y a la educación, junto con la promesa de asignar un nuevo presupuesto para esta última, convirtiendo el Ministerio de Educación en su cartera con más recursos por encima de la seguridad y la defensa. Le debe a los dirigentes y líderes políticos costeños, y de izquierda, no sólo la presidencia del Senado, sino un par de carteras ministeriales y demás mermelada burocrática para compensar y agradecer todo el show mediático de Clara López con Musa Besaile, Kiko Gómez y lo más ruin de la clase política Colombiana, en aras de la "Paz".

Otro agravante para que La Paz se haya convertido en el sofisma perfecto para lograr la reelección -que ahora quiere prohibir, después de haberse reelegido- es, que creemos con el folclor que nos caracteriza, que la Paz se logra sólo con la firma de los acuerdos y que mientras en Cuba las cosas marchen bien, acá nos podemos educar con propuestas interesantes y llamativas pero poco procedentes, ya que si pretenden reducir el gasto en seguridad y defensa para invertirlo en educación, lo cual sería idóneo y muy loable en un país sin conflicto, se desconocen los retos del posconflicto y cuán costoso es, o qué pasará con la reinserción de los combatientes, la reparación de las víctimas y la restitución de las tierras, sumado a un presupuesto público inflexible que tienen en la Hacienda Pública Colombiana las Fuerzas Militares, situación que cobra sentido si se tiene en cuenta que posiblemente existe una transformación del conflicto, la probable aparición de sectores disidentes que se mantendrían en la insurgencia y la existencia del narcotráfico el cual seguiría vigente y en manos de actores aislados y sin "ideología".
Entonces, cómo pretende el Presidente que los Colombianos refrendemos en la urnas un proceso de Paz tan estropeado como el actual, donde los mayores enemigos de los diálogos son las FARC, y contrario a todo pronóstico, es en tiempos de “Paz” cuando más temor se siente.

En suma, se evidencia un cambio en el eje del discurso, pues ya no recarga todos sus desaciertos en la posibilidad de tener Paz en Colombia sino en la Educación, y una vez que redujo el presupuesto a Colciencias, el paso a seguir fue prometer inversión en educación para el próximo cuatrienio, es decir le quita recursos a la investigación, la innovación y la tecnología, pero su apuesta es por una Colombia más educada. Pero en algo aún es consecuente Santos y es en continuar alejando su accionar de sus discursos y promesas. Dado que llevamos unos diálogos de Paz que van a cumplir dos años, después de proponer "un proceso de Paz de meses, no de años" y a la fecha, la apuesta es por la educación y el ambicioso presupuesto que se piensa asignar a este sector, pese a la reducción que sufrió Colciencias. Será ahora el sofisma de la educación el que le cubra su torpe proceder, ojalá nos cumpla.

T. @jorgescamargo

Círculo de Amigos