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José Andrés Lezama

José Andrés Lezama

Lunes, 03 Octubre 2016 11:35

“País de mierda”

Por: José Andrés Lezama

Frase que se hizo célebre por el periodista deportivo César Augusto Londoño el día en el que mataron a Jaime Garzón. Ayer, quizá, se utilizó como nunca por las personas que apoyábamos el “sí” en el plebiscito cuando veíamos cada boletín de la Registraduría Nacional con la victoria del “no”, algo que ni sus propios seguidores creían que sucedería.

Pero la verdad, ahora con cabeza fría, es que no hay ganadores, sólo estamos los perdedores. Los perdedores son los campesinos que tendrán que esperar la reforma agraria para regresar a sus tierras y tendrán que esperar aún más para empezar a trabajarlas con dignidad y con los beneficios que estaban representados en el Acuerdo de Paz, pues el pueblo colombiano no entendió que no solo trataba de la participación de las Farc-EP en la política y de los beneficios que tendrían. También lo son las víctimas a las que despojamos de la oportunidad del perdón y de la reparación, pues con el nuevo panorama, ahora solo para ellos es la incertidumbre de pensar que se pueda a volver a repetir la infamia de la guerra.

Cómo no pensar que este es no es un país de mierda cuando en Bojayá, una de las regiones más golpeadas por el conflicto armado, haya ganado el “sí” con el 95,76% y que desde las urbes hayamos decidido por ellos a continuar con la certeza de la guerra. San Vicente del Caguán, Toribio, Turbo o Mitú también ganó el “sí”. Me da vergüenza imaginar lo que están pensando de los citadinos.

Cómo no pensar que es una mierda, cuando se escucha en el discurso de Álvaro Uribe Vélez que aboga por el derecho a la familia tradicional, como si las personas pertenecientes a la comunidad LGBTI no tuvieran derecho a ser parte de la construcción de un mejor país. Arrastrando una gran masa electoral con un discurso homofóbico y excluyente.

Cómo no pensar que es una mierda, si históricamente los partidos políticos tradicionales se han confabulado para distribuirse el poder y armado pactos infames como el Frente Nacional para asegurarse de que así sea, excluyendo así  a las minorías, como en su momento lo fue las Farc-EP, que no tuvo otra opción que escoger las armas.

Cómo no pensar que es una mierda, cuando el 62.5% de la población no haya votado y mucho más preocupante que la misma juventud no haya tenido un papel más activo en una decisión tan importante, casi que obviando las palabras de Jaime Garzón quien paradójicamente es un ícono de la revolución juvenil en Colombia.

Indudablemente el plebiscito fragmentó el país más de lo que ya estaba, no hay más opción que seguir apoyando cualquier esfuerzo que se haga por la paz o, por el contrario, quizá tengamos que hacer lo que nos sugirieron las personas que apoyaron el “no” en las redes sociales: si el país para usted es una mierda, bien puede irse a Cuba o Venezuela.

Twitter: @Joseph_and24 

Miércoles, 18 Junio 2014 22:54

Servicio Militar: ¿Obligatorio?

Muhammed Alí, tal vez el mejor boxeador de toda la historia, debió presentarse ante las autoridades militares de Estados Unidos para iniciar su servicio militar obligatorio, para luchar en la guerra de Vietnam; sin embargo, se negó y terminó perdiendo la licencia de boxeador, perdió el título de campeón de boxeo y se le prohibió la salida de tierras norteamericanas por más de cuatro años.

Jimi Hendrix, uno de los mejores guitarristas de Rock N’ Roll de todos los tiempos, fingió ser homosexual, estar enamorado de un soldado compañero, y ser adicto de la masturbación para evitar combatir en la misma guerra de Vietnam; todo por el amor a la música. Fue declarado no apto por siquiatras de la base militar Fort Campbell donde se encontraba.

Así pues, si grandes personalidades del deporte y de la música, no quisieron luchar por su país por sus convicciones personales e ideológicas, ya hace casi 40 años (Guerra de Vietnam 1959 - 1975), me pregunto por qué todavía seguimos obligados a ir hoy a un batallón militar, después de tanto tiempo que ha transcurrido; supuestamente a servir a la patria y a convertirnos en verdaderos hombres.

En la actualidad, se supone que las sociedades a través del tiempo han evolucionado y aceptado costumbres, culturas y modas que hace décadas eran casi imposibles de nombrar; como la homosexualidad, el uso del condón, las mujeres trabajadoras, etcétera. Pero si es así; entonces, por qué no se ha evolucionado en este aspecto, por qué los hombres siguen cargando con esa cruz, por qué no se ha hecho nada para implementar un servicio militar voluntario.

Apenas si hay políticos que tocan el tema, pero de aquello nada. Pues estoy convencido, de que la única forma en que las cosas queden bien hechas, son haciéndolas con empeño, con corazón y con gusto, y si al infortunado joven no le gusta estar uniformado, seguramente será un infeliz.

Pero no quiero que me malentiendan, porque realmente admiro el trabajo de todos los soldados y policías y les agradezco porque ellos son los encargados de brindarnos seguridad, y tal vez sea de los trabajos más ingratos, junto a los árbitros de fútbol; y el propósito de esta columna no es que se hagan la idea de que prestar el servicio militar sea un castigo o maldición, solamente digo que este deber no es para todas las personas. Hay personas que son muy apáticas y delicadas a los temas bélicos y sobre todo en un país como Colombia que ha sufrido un conflicto armado por más de 60 años.

No todos tienen la misma mentalidad de Esteban Santos, el hijo menor del Presidente de la República de Colombia, quien escribió en su cuenta de Twitter su emoción por empezar su nueva etapa con las Fuerzas Militares:

“Hoy empiezo una gran experiencia que voy a recordar por el resto de mi vida. Me siento muy orgulloso de pertenecer al glorioso Ejército”

Hay personas que piensan diferente, así que solamente pregunto, ¿Realmente hoy en día es un requisito tener una libreta militar?, que a los pocos días de ser entregada ya está tan maltrecha como la política colombiana ¿Realmente se necesita este documento para trabajar en cargos públicos? ¿O para graduarse? Será que si no tengo ese documento ¿Seré menos capaz que la persona que si la tenga?

T.@Joseph_and24

 

Viernes, 13 Junio 2014 09:02

El apoyo de Antanas Mockus

Todavía recuerdo la sensación que vivimos los más jóvenes con la candidatura presidencial de Antanas Mockus para el período 2010 – 2014. Recuerdo el estribillo de las canciones de sus propagandas políticas “Llegó el día; llegó, llegó; llegó el día llegó, llegó. Abran las ventanas pa’ que entren Antanas y el sol”. También los girasoles y las camisetas verdes.

Por primera vez en mucho tiempo, nos sentíamos identificados con las propuestas de algún candidato, en la que su bandera era la educación, erradicar la corrupción y el clientelismo. Creímos que él si era capaz de acabar con todos estos males, que sus palabras no se iban a quedar en palabras; en él vimos, lo que nunca hemos visto en otros candidatos, vimos que él era diferente a todos, vimos que él si era el indicado para darle otro rumbo al país. Tuvo una gran acogida en redes sociales y nos alcanzamos a ilusionar con su triunfo.

Infortunadamente esto no pasó, de un momento a otro todo se desplomó, ¿Por qué? Porque no contó con la suspicacia del actual mandatario Juan Manuel Santos, porque para sobrevivir en la política colombiana se necesita de esa mal llamada “malicia indígena”. En los debates electorales sí que se vio eso y más adelante ganaría las elecciones con una votación nunca antes vista. Mockus ganó sólo en los departamentos Facebook y Twitter.

Sin embargo, estas elecciones han sido muy diferentes a las pasadas; lo único que han despertado en los jóvenes y en la sociedad en general ha sido vergüenza y repudio, lo cual se reflejó en los resultados de la primera vuelta electoral con tan baja votación. La gran mayoría de ciudadanos no sabemos cuáles son sus propuestas y para identificar y resaltar a los candidatos, lo hacemos muy fácil: por un lado está el candidato de la mermelada que quiere hacer la paz y por el otro el candidato de las chuzadas que quiere continuar con la guerra.

Las elecciones en curso giran en curso a un tema: la paz. Y aunque la sociedad no tenga conocimiento de los temas que se han pactado en el proceso de paz en La Habana, sabemos que es fundamental llegar a un acuerdo; para no tener que ver más muertos, ni más soldados heridos, ni más niños en la guerra, ni más familias desplazadas, ni más violencia.

Antanas Mockus ha decidido apoyar este mismo proceso, y por eso ha aparecido en una propaganda de televisión invitándonos a votar y a ser partícipes de este proceso democrático por una Colombia sin guerra. A pesar de las diferencias políticas que puedan existir entre Juan Manuel Santos y Antanas Mockus, lo bueno y lo malo; él ve que la paz es lo más importante, por encima de los demás problemas del país y del rumbo que lleva. Por el contrario del senador Jorge Enrique Robledo o el mismo Enrique Peñalosa que decidieron dar un paso al costado en un tema tan trascendental.

Él ha tomado la decisión de apoyar la gestión de Juan Manuel Santos y de votar por una posible solución al conflicto armado que ha durado más de 50 años. Esta decisión nos demuestra que debemos empezar por superar las diferencias, aceptar las cosas buenas de los demás y unirnos para conseguir nuestros objetivos. Esperemos que esta decisión sirva para lograr la paz que tanto anhelamos.

@Joseph_and24

Viernes, 06 Junio 2014 16:16

Apatía política

¿Para qué votar por esa manada de corruptos?, ¡Ya estamos cansados de lo mismo!, ¡Nunca cumplen nada de lo que dicen!, ¡Ladrones! Seguramente más de uno ya ha escuchado estos reclamos de los jóvenes cuando se les pregunta respecto a la politica colombiana. Pero lo que realmente debemos preguntarnos es ¿Cuánto puede afectar a la sociedad que nuestros jovenes no sean participes de la politica? ¿Quiénes son los responsables de que la situación esté así? ¿Por qué asociamos a los politicos como una figura negatativa?

Según una investigación desarrollada por la Universidad de los Andes (ver), los jóvenes tienen un concepto diferente de política, a lo que podría llegar a pensar una persona adulta, pues los jovenes en su mayoria, entienden que unicamente se refiere al Presidente de la República, a los gobernadores, alcaldes y ministros, tambien es asociado con la corrupción, al poder de unos pocos y a salir en televisión. 

Así que para aclarar un poco un tema de diversas opiniones, aprovechando también la época de elecciones, consultamos al docente de la Universidad Central Álvaro Forero Navas, abogado de la Universidad Externado de Colombia, especialista en Gestión Pública y Magíster en Filosofía del Derecho; funcionario público y docente universitario por más de 20 años.

 

José Lezama (JL): ¿Por qué razón los jóvenes son tan apáticos con la política?

Alvaro Forero (AF): Es notable la apatía de los jóvenes a la política, la atribuyo principalmente a dos factores: primero, la política en sí misma es una disciplina difícil, compleja, la política implica una observación de largo plazo sobre el comportamiento humano. Los jóvenes, por sustracción de materia no tienen esa experiencia, que solamente se adquiere a través de los años y la observación. A veces, puede ser fatigante, es mirar lo que ocurre no sólo en nuestro país, sino en otros países y realizar un análisis comparado. En la política no hay genios, porque en la política lo que se requiere es el conocimiento de la acción humana, observar la acción humana, y eso requiere tiempo. En general, lo difícil de la política es el razonamiento político.

Segundo, es más una cuestión cultural y pedagógica. Es la incapacidad de las generaciones precedentes para hacer partícipes a los jóvenes en la política, para seducirlos, y tiene que hacerse dándole las posibilidades de empezar a opinar y a atender sus opiniones. Han fallado los partidos políticos y las instituciones educativas, porque no brindan los espacios de comunicación, debate y deliberación.

Una posible solución sería combinar una doble estrategia, una de seducción o pedagogía y otra de paciencia. También la participación debe recorrer un camino, sería un error entregar puestos de elección popular a las personas que aún son muy jóvenes, porque estos puestos requieren que las personas tengan un cierto bagaje y experiencia, pero finalmente hay que vincular a los jóvenes a la participación en la política.

(JL):¿Los jóvenes también tenemos algo de responsabilidad por esta situación?

(AF): Hay que vincularlos afectivamente, sentimentalmente, que entiendan que es el país de ustedes, los jóvenes, así en este momento no puedan tomar decisiones o participar definitivamente en las decisiones, pero ese es un proceso, y tienen que apersonarse lo más pronto posible de los retos y desafíos que tiene el país; que es muy hermoso, con muchas posibilidades, pero también con muchos problemas y en la medida en que los jóvenes asuman las responsabilidades de su propio país, pues quizás las cosas puedan mejorar. Los ciudadanos y jóvenes tienen un compromiso ético y moral con el país de sus ancestros, padres y un deber con las generaciones por venir.

 

(JL): ¿Cuál es su opinión frente a las propuestas de los candidatos presidenciales?

(AF): Hay de todo, las campañas políticas tienden a la simplificación por razones de tiempo y comprensión, no hay tiempo para explicar todo y la gente no va a entenderlo todo, porque muchas de las soluciones son muy complejas. Pero hay claro, tesis y planteamientos que merecen ser atendidos, por ejemplo el tema de la paz, las víctimas, ley de tierras, desarrollo minero, el tema ecológico, temas centrales de la economía y del país, y hay que acercarse al tema estudiando.

(JL): ¿Qué pueden hacer los jóvenes para las elecciones que se avecinan?

(AF): La única manera que un joven tenga el suficiente criterio para poder elegir a un candidato es leyendo, estudiando y participando, es como aprender a nadar, la única forma de aprender es metiéndose al agua, no puede haber un aprendizaje teórico del nado, así como no se puede aprender política sino participando, opinando y compenetrándose con el debate y con la discusión.

(JL): ¿Qué piensa del voto en blanco?

(AF): No estoy de acuerdo, no resuelve el problema, en el mejor de los casos pospone una decisión, si el voto en blanco ganara habría que buscar nuevos candidatos, ¡Pero es que nosotros tenemos los candidatos que son! esa es la realidad de nuestra política ¿De dónde vamos a sacar otros candidatos? ¿Vamos a improvisar? Los nuevos candidatos que se presenten van a tener los mismos vicios de los anteriores. Yo no creo que la política se pueda dividir entre unos buenos, puros y transparentes y unos viciosos, tramposos y corruptos, eso no existe; el mundo bipolar no existe, todos tienen unas cosas y otras, no estoy de acuerdo, es posponer una decisión y es un argumento maniqueo, no puede ser la política de los buenos y de los malos, hay que escoger entre los que están, hay que participar en el debate.

(JL): ¿Qué les recomienda a los jóvenes?

(AF): Opinar, participar en la toma de decisiones, la política es un proceso de muchas aristas, y no se puede aprender de otra manera que no sea participando, opinando, escribiendo, estudiando. El mayor compromiso político de los jóvenes es estudiar con verraquera. 

Círculo de Amigos