¡Cierren el Aeropuerto Enrique Olaya Herrera!

Por: Juan Camilo Parra Cada cierto tiempo surge en los debates de urbanismo y planeación de Medellín la propuesta de cerrar el Aeropuerto Enrique Olaya Herrera...

Fin de temporada

VER PROGRAMA goo.gl/KeCqNJÚltimo programa de esta temporada de Palabras Mass por Canal BoxMov Con: Ana María Gardeazábal -&nb...

Presidente Duque, ¡dese la pela!

Por: Camilo Jiménez Una caída de casi el 50% en su favorabilidad, según la más reciente encuesta Invamer, le ha costado hasta ahora al presidente Iván Duque su...

¿Joven y de derecha? Manual de supervivencia

Por: Jorge Rodríguez  Luego de una rápida ojeada a las redes sociales o a cualquier medio de comunicación, parecería mentira que un espécimen tan extraño ...

Jóvenes en politica

VER PROGRAMA goo.gl/D6w6TG En Palabras Mass hablamos sobre la participación de los jóvenes en política y medios de comunicación Invitados: ...

  • ¡Cierren el Aeropuerto Enrique Olaya Herrera!

  • Fin de temporada

  • Presidente Duque, ¡dese la pela!

  • ¿Joven y de derecha? Manual de supervivencia

  • Jóvenes en politica

Jueves, 22 Noviembre 2018 17:00

¿Joven y de derecha? Manual de supervivencia

Escrito por 
Valora este artículo
(0 votos)

Por: Jorge Rodríguez 

Luego de una rápida ojeada a las redes sociales o a cualquier medio de comunicación, parecería mentira que un espécimen tan extraño como para albergar estas dos características en un solo ser, pudiera sobrevivir en el ecosistema político y social colombiano, un joven de derecha. En este punto quiero hacer una aclaración que considero importante, en especial para aquellos lectores que están seguros de que no son de izquierda, pero temen ser catalogados dentro de esa derecha perversa y sin corazón, que muy a su conveniencia nos ha sabido vender la izquierda trasnochada de nuestro país.

Para efectos de este escrito, y de este escrito únicamente, (ya que nos podríamos pasar toda una vida debatiendo acerca de lo que es la derecha y jamás nos pondríamos de acuerdo) consideraremos como derecha a aquel grupo de ciudadanos que creemos en la importancia de la familia tradicional como núcleo fundamental de la sociedad; en la importancia de la propiedad privada y del trabajo duro como único medio para alcanzar nuestras metas y mejorar nuestra calidad de vida; en lo sagrado de la libertad de cada individuo con el único limitante de la libertad de su prójimo; aquel grupo de hombres y mujeres que saben que nadie les debe nada por el simple hecho de haber nacido y que entienden que la vida es lo que cada uno hace de ella; que creen que aún se puede vivir con honor y que la palabra empeñada es más valiosa que cualquier garantía. Estas son solo algunas de las principales características que considero debe reunir un individuo para describirse a sí mismo como de derecha, y que con esperanza veo, aún ostentan muchos jóvenes, es a ellos a quienes escribo estos párrafos.

Si usted se ve representado en la breve enumeración realizada líneas arriba y tiene menos de 35 años, estoy seguro de que también habrá sentido que es algo así como un extraterrestre en su generación, a su alrededor es normal ver compañeros y hasta profesores con camisetas del Che Guevara y escucharlos decir que la fuerza pública es su enemiga natural y que por esto hay que odiarla. Muy seguramente escuchó más de una vez a sus maestros vomitar diatribas resentidas contra “los ricos” afirmando, básicamente, que si usted tenía algún tipo de carencia era por culpa de ellos. Estas y muchas otras situaciones, que tristemente son habituales en la corta vida de los jóvenes, los predisponen para hacer parte, entre otras, de esa turba enfurecida de estudiantes universitarios que por estos días exigen con violencia en las calles de Bogotá, o desde sus redes sociales, más presupuesto para la educación pública cosa que, sin temor a equivocarme, la mayoría de ellos no se ha detenido a analizar a profundidad.

Sin embargo, en esta oportunidad no vamos a analizar las marchas estudiantiles, hoy quiero hablarles directamente a los jóvenes que ven este tipo de manifestaciones y saben que algo no está bien con ellas, hoy les quiero dar tres consejos para marcar la diferencia y no dejar que nuestro país y el debate alrededor de él, se reduzca a una pelea de trinos mal escritos y de verdades a medias.

El primer consejo es informarse adecuadamente, como blanco frecuente de críticas y ataques, nosotros no podemos darnos el lujo, que se dan la mayoría de los mamertos, de leer un titular a medias o un meme mal intencionado y sencillamente replicarlo, eso sería caer en el mismo juego de mentiras y por el contrario es nuestro deber asumir un compromiso irrevocable con la verdad. Debemos aprovechar la infinita cantidad de información que tenemos en la palma de la mano por medio del internet y empezar a estudiar las distintas teorías económicas, políticas y sociales que respaldan nuestros postulados, debemos empezar a leer a Mises, Friedman a Hayek y demás académicos que dedicaron su vida a darnos las herramientas para defender la libertad.

El segundo consejo es perder el miedo a alzar la voz, una de las principales cosas que me dicen los jóvenes cuando hablamos de estos temas, es que ellos prefieren evitar peleas y sencillamente ignorar lo que sucede en el debate político colombiano, y para serles sincero, esa fue mi estrategia durante mucho tiempo, hasta que entendí que si la sociedad ha llegado hasta los extremos de degradación y relativismo moral donde se encuentra hoy día, es precisamente por eso, uno no puede esperar que el mundo cambie para bien si las personas buenas no hacen nada para lograrlo. Como jóvenes estamos llamados a pelear en las primeras líneas de esta batalla ideológica, que al contrario de lo que muchos piensan, es sana para la democracia. Preocúpese el día en que todos pensemos lo mismo porque seguramente ese día ya no habrá libertad.

El tercer y último consejo es que se reuna con más jóvenes que piensen como usted, si de algo me he dado cuenta en estos años de activismo político es que la principal estrategia que usan los grupos juveniles de izquierda es hacernos pensar que estamos solos y que somos pocos, y eso, en especial en un país latinoamericano como Colombia, es completamente falso. Somos muchos los jóvenes que amamos esta tierra y que hemos puesto por delante de nuestra comodidad esta lucha, preparándonos; explicándole al pueblo la realidad de Colombia; sirviendo a los que lo necesitan, porque al final ¿qué es la política si no está al servicio de la gente?; y también disfrutando de nuestra juventud al lado de más jóvenes que, como nosotros, sueñan con algún día ser los mejores calificados para llevar las riendas de Colombia y no dejar que se apodere de nuestra tierra una secta de bandidos que solo están movidos por venganza, avaricia y hambre de poder.

¿Se le mide?

@JorgeRC11945

 

Visto 682 veces

Círculo de Amigos