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Miércoles, 10 Mayo 2017 13:13

Que no nos hagan trizas el acuerdo

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Por: Juan David Torres

Semanas atrás, le fue prohibida la entrada al Congreso a Iván Márquez, de las Farc, y a Pablo Beltrán, del ELN, en el marco de la clausura del Congreso Nacional de Paz, la cual se llevaría a cabo en ese recinto. Como era de esperarse, la medida molestó a la mayoría de los defensores del acuerdo de paz, los cuales apelaron a una plétora de argumentos para defender la idea de que los comandantes de las guerrillas pueden recorrer el territorio nacional dictando cátedras de paz, tal y como lo han venido haciendo en distintas universidades, foros y hasta en la feria del libro. No obstante, esta defensa contumaz de cualquier exceso en nombre del acuerdo, la cual, por cierto, fue crucial para perder el plebiscito, resulta nuevamente poco práctica en la tarea de granjearse el apoyo de los enemigos del acuerdo. Peor aún, fortalece a la extrema derecha en su empresa de, siguiendo a Fernando Londoño, “hacer trizas el acuerdo”.

Entre el galimatías argumental destacaba la alusión al “prefiero verlos haciendo x acción que en el monte disparando”. El problema de este razonamiento es que no aplica para el contexto actual, en cual las partes ya han firmado el acuerdo y se han comprometido a cumplirlo. En otras palabras, la tesis del costo-beneficio no se puede aplicar cuando ya se han pactado los costos a incurrir y se comienzan a percibir los beneficios. En términos coloquiales, se puede afirmar que los sapos ya fueron tragados. Lo que hoy importa es que se cumpla lo pactado y que se garantice su estabilidad en el tiempo.

Ahora bien, se podría aducir que parte del compromiso del Estado es abrir estos espacios a los miembros de la guerrilla. Que ese sapo se acordó. Sin embargo, una revisión exhaustiva del acuerdo permite concluir que esto no hace parte del cronograma estipulado para el desarme y la desmovilización. Nunca se pactó que los comandantes guerrilleros podrían desfilar por el país dictando cátedras de paz, las cuales no son más que un eufemismo para el lanzamiento de su campaña política. No es buen mensaje para una ciudadanía escéptica. Si realmente fueran estratégicos, en el sentido de ganarse el apoyo de los enemigos del acuerdo, no estarían presumiendo campantes sus ínfulas de victoria, sino que contribuirían a acelerar el proceso acordado.

Por su parte, los tiempos de proselitismo político vendrán una vez la guerrilla haya cumplido con lo básico (desmovilización y definición de su situación jurídica) y se haya formado como un movimiento político. En ese momento contará con lo que le prometió el Estado: espacios de participación política y financiación.

De esta manera, la cuestión yace en los tiempos. Hoy lo importante es que se agilice la transición de la guerrilla hacia un movimiento político. Ahora bien, mientras los miembros del secretariado le den una mayor prelación al proselitismo político previo a la entrega de armas y a su paso por la JEP, la percepción ciudadana será la de que los acuerdos no están siendo correctamente implementados. Este es un terreno fértil para la extrema derecha, la cual se encuentra organizando, literalmente, una cruzada para acabar con lo pactado.

A modo de reflexión final, vale la pena recordar que, en medio de la zozobra por defender el ingreso de los guerrilleros al Congreso, se apeló a una idea perversa: que, si Mancuso y sus secuaces fueron recibidos en el recinto hace trece años, ¿por qué se le iba a negar hoy la entrada a los guerrilleros? Es un argumento desafortunado que refleja una moral invertida. Una sociedad democrática debe abogar por eliminar, más no acentuar, esa vieja costumbre de permitirle la entrada a personajes que no han saldado sus cuentas con la justicia a las instituciones del Estado.

Twitter @TorresJD96

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Juan David Torres

Economista en ciernes de la Pontificia Universidad Javeriana. Apasionado salsero, lector y escribidor. Columnista de economía política, pues ambas van de la mano. Miembro del Consejo Editorial del Periódico EJE (Estudiantes Javerianos de Economía).

Sitio Web: www.facebook.com/juan.d.torres.186?ref=ts&fref=ts&qsefr=1

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