David Saavedra

David Saavedra

Miércoles, 31 Mayo 2017 13:05

Populismo del siglo XXI

Por: David Saavedra

No ha pasado un sólo día del año 2017 en el que no haya escuchado a los políticos de moda en Colombia hablar de sus radicales posturas ‘antiestablishment’.

Lo hacen con oportunismo acelerado y falso convencimiento, seguros de que tienen la solución para todos los problemas y de que su actuar es completamente divino, profético. Me han tenido en un estado de confusión tal que ya no sé si me encuentro en Colombia o en el antiguo Egipto, y esto último no porque los admire, sino porque los considero una verdadera plaga. El Populismo llegó a nuestro país.

Estos seres excepcionales, impolutos desde el nacimiento, hablan de su impresionante capacidad para exterminar los males de esta noble e ingenua nación, Claudia López por ejemplo, con su ya acostumbrado alarido y respectivo aleteo chilindrino, grita por los pasillos del Congreso de la República, las emisoras y los canales de televisión que se dio cuenta de que en el país hay corrupción, y propone como solución la anticorrupción. Muy profunda la Senadora, casi tan profunda como la otra escandalosa del Capitolio Nacional: Paloma Valencia. Las dos riman en sollozos desesperados por convencerse a sí mismas de lo que dicen.

Para los lectores que han escuchado mucho el término, pero que no han tenido el tiempo suficiente de examinarlo con detenimiento, les cuento que al parecer surgió como resultado de un trabajo académico en la Rusia de 1878 para describir algunos movimientos políticos que pretendían entender las prácticas y hábitos de sus pueblos para luego poder gobernarlos, últimamente el término se ha hecho muy familiar en la política latinoamericana y es entendido peyorativamente como la capacidad que tiene un dirigente para valerse demagógicamente de miles de mentiras y falsas promesas, de elementos que afectan los ciudadanos diariamente, de los insultos al establecimiento y a los adversarios; todo con el fin de atraer a los electores bajo la idea de la indignación, el levantamiento y la movilización del pueblo contra las elites y la instituciones del estado.

¿Les suena por algún lado Robledo? Una noche de este mes de mayo iba por la carrera 30 con calle 75 en la ciudad de Bogotá y observé una inmensa valla que decía: “yo le creo a Robledo”, pues el honorable señor Jorge Robledo es mi otro ejemplo de hoy; aunque estamos cansados de escuchar todos los días el discurso anticapitalista del Senador, me resulta incomprensible que faltando más de 1 año para las presidenciales este defensor de los pobres y de las clases populares  se gaste entre 10 y 30 millones de pesos (que podría usar en causas mucho más plausibles) ordenando instalar una o varias vallas en Bogotá sólo por vanidad.  

¿Es juego sucio adelantarse y pasar por encima de la reglamentación del CNE respecto al uso de propaganda política extemporánea a la contienda que se avecina por la banda presidencial y la Casa de Nariño?, o peor aún, un acto irracional para demostrarse a él mismo que comprando espacios publicitarios en el cielo bogotano la gente le va a creer más, o menos, el hecho de que el Fiscal Néstor Humberto Martínez tiene algo que ver en el caso de Odebrecht. Un total despropósito para un hombre que habla tanto de las desigualdades que existen hoy en el país. Populismo 2.0, ahora en vallas.

A Gustavo Petro hay que dedicarle un post para él solo, pues Petro es al populismo moderno lo que Steve Jobs a la administración moderna. Un padre.

No quisiera extenderme tanto porque sé que los lectores ya saben a dónde llegaríamos con un dirigente experto en la mentira. A veces pienso que esta cuestión del populismo puede ser un ejemplo más del adagio que reza que “el vivo vive del bobo”; dicho que ahora me recuerda lo triste que es vivir en un país absolutamente consciente de sus problemas pero que no hace nada por mejorar, un país que no conoce su propia historia y que no participa, un país que se queja todo el tiempo de sus políticos pero tiene un abstencionismo del 65% en elecciones.

Necesitamos un CIUDADANO TRANSFORMADOR: que todos los días salga de su casa y participe del debate de las ideas, que delibere con su vecino en la tienda, que sepa cuánto cuesta una bolsa de leche, cuánto crecieron las exportaciones, que siempre indague en qué invertirá el Estado el dinero de sus impuestos, aquel héroe cívico que conoce la tasa de hurtos de su ciudad y toma precauciones, que ayuda a sus semejantes, un personaje que guarda en su celular los números del cuadrante de la Policía, que respeta las normas, que nunca grita que odia la política, que estudia su candidato antes de votar y cree en la democracia, que entiende que el hambre, la pobreza, la indigencia, la prostitución, así como la corrupción, no se acaban cuando un populista demagogo se lo grita a través de los medios de comunicación, sino que todos los días sale a la calle, convive y hace de Colombia el país que quiere.  

Sal en la herida: Algunos de los miembros del equipo de un ex Alcalde que tuvo Bogotá se la pasan insultando con vulgaridades a los del equipo del nuevo Alcalde. Estimados: Las grosería no está  contemplada como un recurso que se pueda usar en un debate, no pongan en evidencia su capacidad mental y sean más creativos. 

Twitter: @David_Saavedra_

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