Alberto Diaz

Alberto Diaz

Sábado, 10 Febrero 2018 08:00

Palabras Mass en BoxMov

Llega al canal BoxMov este miércoles 14 de febrero, una franja orientada al contexto socio político desde diferentes perspectivas, empoderando y entregándole a los usuarios de las redes sociales una nueva opción para el inmerso mercado web con el programa Palabras Mass, un espacio de opinión, abierto, para que los jóvenes puedan debatir, construir y expresar sus ideas a partir de las diferencias.

El canal BoxMov fortalece su contenido web en la alianza realizada con la fundación Palabras Sociales, que desde su creación en 2012, ha estado trabajando por formar líderes juveniles integrales, comprometidos con el desarrollo del país a través de su producto Palabras Mass.

La gente ve y escucha lo que le interesa, por tanto pueden conectarse y ver en VIVO a través de su celular, su Iphone, su teléfono móvil o su android, todos los Miércoles y Jueves de 7 a 8 de la mañana con el Informativo BoxMov y  de 8 a 9 am con el debate en Palabras Mass.

Para esta temporada Palabras Mass esta integrado por un gran equipo de jóvenes columnistas como Lorena Castañeda, Tatiana Dangond y Sebastián Villate, bajo la dirección de Alberto Diaz y la codirección de William Mezza.

NUESTRO EQUIPO

LORENA CASTAÑEDA | Bloguera de El Tiempo, directora de la Fundación Jornal ahora tiene un nuevo reto en Canal BoxMov y Palabras Mass con Detrás Del Telón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

TATIANA DANGOND   | Columnista de opinión de El Heraldo, sus escritos han influenciado la opinión pública en los temas políticos más álgidos de Colombia, ha hecho parte de diferentes paneles de opinión, ahora tiene un nuevo reto en el canal BoxMov y Palabras Mass con Ola Global.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SEBASTIÁN VILLATE | Ha estado vinculado con la Fundación Líderes y Emprendedores de la universidad de la Sabana, sus escritos han hecho parte de Las2orillas, Con La Oreja Roja y el blog de Palabras Mass de El Tiempo ahora tiene un nuevo reto en el canal BoxMov con Controversia Digital.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

BETO DIAZ | creador del programa Palabras Mass y del portal www.palabrassociales.org , se ha comprometido con abrir espacios de visualización que impacten positivamente a las comunidades en especial a los jóvenes ahora tiene un nuevo reto en canal BoxMov con  Exclusiva. 

Miércoles, 21 Enero 2015 06:06

La Bancarización: ¿La Salvación?

Por: Alberto Diaz

“¡Felicidades! Su nombre ha sido seleccionado para ser merecedor de los beneficios que otorga nuestra tarjeta de crédito” Anónimo

¿En qué momento pasamos de ser una sociedad del ahorro a una endeudada?, En el pasado nuestros abuelos nos daban muestra de que el dinero alcanzaba incluso para tener un ahorro para la época de vacas flacas que la familia vivía, hoy por el contrario nos consideran potenciales “ciudadanos clientes” para los servicios bancarios, cualquier bogotano se detiene en un centro comercial y llevados por nuestros deseos empezamos a hacer transacciones con la filosofía MasterCard porque hay cosas que el dinero no pueden comprar, por eso acudimos al gran salvador, al mesías: El Banco, si, ése al que cuando se quiebra los colombianos debemos ayudar con impuestos como el cuatro por mil, pero que cuando el ciudadano no puede pagar le embargan hasta lo que no tiene, un negocio donde con cara o sello gana la corporación financiera. Acaso alguien recuerda que hubo banca estatal y cooperativa que fue adquirida gradualmente por la banca privada proceso que no requirió más de 10 años, modelo copiado también en el sector salud. Esto corresponde a la premisa en la cual se deben privatizar las utilidades y democratizar las pérdidas.

Nos han ido educando para tener una cultura consumista que nos lleva a comprar y comprar sin medir consecuencias, al pedir un crédito nos hablan de tasas de interés, de pólizas, de seguros, de pignoración y demás arandelas que nunca llegamos a entender, nos sentimos como una reina respondiendo mientras giramos haciendo hula, hula y rogando al poderoso para que nos aprueben el cupo de endeudamiento, de esta manera salimos con dos o más tarjetas, una con efectivo y otra solo para hacer compras, impidiendo que circule el dinero por nuestras manos, lo que ahora llaman el dinero plástico, todo esto con el propósito de “facilitar la vida a los ciudadanos y democratizar el acceso al crédito”, y en ayudar a multiplicar las mega fortunas de aquellos que hacen sonar las campanas en Wall Street, que manejan nuestros fondos de pensiones, que se involucran en los negocios de la construcción y de los medios de comunicación para de esta manera tener controlado los sentidos de los ciudadanos.

Según el último informe de Asobancaria el 71,5% de la población adulta en Colombia tiene un producto financiero, el cual  generó apenas la “pequeña suma” de $6,09 billones de ganancia a los bancos en 2013, en el momento en que usted hace una transacción está generando una utilidad al sector bancario. Las finanzas de algunas familias colombianas reflejan lo salvaje del sistema al perder su casa y sus bienes (ver noticia), incluso se usan métodos coercitivos, enviando un batallón para desalojar una humilde familia que no pudo continuar pagando su crédito, otro caso que llama la atención fue el de una mujer que se acercó en días pasados donde estaba haciendo una fila con mi padre para cancelar unos productos de construcción, ella nos preguntó si íbamos a cancelar en efectivo a lo que respondimos sí, nos pidió el favor entonces de entregarle el efectivo y a cambio ella pagaría los productos con su tarjeta Falabella, ya que necesitaba cancelar la matrícula universitaria de su hija, parece ser que los colombianos aceptamos como verdad que la única manera para tener “algo” es endeudándonos, ya que es el único camino que nuestros dirigentes y empresarios han dejado al ciudadano corriente. Traduciendo esta política a pesos eso significaría que por un empréstito a través de Tarjeta de Crédito de un millón de pesos se puede pagar entre 280 mil a 340 mil pesos de intereses anuales, si la cantidad excede en millones a la del ejemplo inicial este valor se multiplica exponencialmente, en el caso de 10 millones de pesos la cantidad a pagar sería de dos millones 800 mil a tres millones 400 mil pesos, es decir la suma cancelada corresponde a un tercio o más del valor tomado en préstamo, ¿imaginen lo que pasa en tres años?

Mientras el gobierno “incentiva” a los campesinos colombianos por medio de oficinas móviles para que se endeuden en los bancos (ver nota), mostrando la bancarización como una oportunidad, el gran éxito de este proyecto ha sido que cada colombiano sea un cliente, que termine obligado en su cotidianidad financiera en el deber de deber y por ende dar ganancias a las entidades bancarias, cumpliendo con ello la premisa evangélica en la cual es mejor dar que recibir ¿En qué momento los colombianos empezaremos a vernos beneficiados por las  ganancias que estas entidades crediticias ganan año tras año “obligándonos” a adquirir sus productos?, o solo nos resignaremos a ver como los grandes banqueros asisten a la posesión del presidente de turno a quien le habrán girado hipotéticamente a través de sus fundaciones y empresas dinero para su campaña, seguiremos consumiendo propagandas donde nos ofrecerán la bancarización como la salvación en este mundo globalizado.

Recientemente adquirí nuevamente una tarjeta para que me consignen mis pocos trabajos que realizó, nunca he podido retirar el total de lo que me consignan siempre queda un excedente que no sé en donde terminará, no voy a preguntar al banco porque me aburren las filas, y soy muy torpe y seguramente terminaré creyéndole al asesor su discurso elaborado en situaciones como estas, prefiero esperar ilusamente que nuestros gobernantes hagan algo al respecto. Podemos pensar “hemos avanzado”, ya que nuestros policías pueden tener bigote y de esta manera puedan desplazar a aquel grupo selecto de ladrones, rateros y maleantes ciudadanos que le deben a los bancos.

T @betodiazb

Lunes, 25 Agosto 2014 23:27

Viernes 13

 

"Haz de tu vida una comedia, y de tu comedia un sueño, y de tu sueño una realidad. Solo así sonreirás" Jaime Garzón.

El bufón se dirigía nuevamente a su público, su talento hacia reír a un pueblo gobernado por delincuentes y mafiosos, no era fácil distinguir a la gente honorable, porque todo se compraba o se callaba, siendo éste último el destino del bufón, la corte a la que hacía reír se cansó de verse en el espejo.

Sus falsos y fuertes lazos de amistad con el poder dejaban su vida sobre una superficie inestable, la soledad de la madrugada de ese viernes 13, sería el testigo único y/real que presenciaría como apagaban la luz del valiente bufón, quedaría como un ícono para acallar a quien se atreviera a disentir del establecimiento, pues éste poseía como aún hoy licencia para matar.

Algunos trataron de seguir los pasos del bufón y creen estar cambiando el mundo, uno censura a sus colegas en su círculo de poder, otro es un pequeño delfín mediático que juega a ser Larry King en los debates presidenciales, y la autora aquella de las payasadas de "A quién le preguntamos, ¿a mi mamá?". Los nuevos bufones perdieron su esencia, la osadía de cuestionar a la corte y su rey, hoy son tan solo un personaje más que propagan los intereses de la realeza.

La estrategia de la corte es eficaz, tildar de ladrón, traidor o delincuente a quienes los critican, entonces. ¿Quién manda al rey?, este permite que maten al bufón y que pasen años sin identificar el rostro de su asesino, ¿acaso con pinceladas de falsa justicia calmarán al pueblo?, tal parece que si, se conforman cada año conmemorando el asesinato del bufón, y vemos como los precarios resultados de las “exhaustivas investigaciones” del reino son la respuesta prevista y deseada por el rey y su corte.

Entre soles generales se perdió la vida del bufón, el reino continuó promulgando y copiando leyes distractoras y una política direccionada para mantener al pueblo pobre e ignorante, <incluso a aquellos que se creen ilustrados> y de esa manera controlar que no exista nunca más otro bufón que entre bromas y sonrisas nos muestre la realidad.

T.@betodiazb

 

Jueves, 22 Mayo 2014 11:49

El diablo es Usted

 

Debo dar mis agradecimientos a los miles de Colombianos que no votan, gracias a Ustedes Colombia va por buen camino, ocupamos el último puesto en las pruebas PISA, el salario mínimo aumentó 20 mil pesos, la salud es un modelo internacional con el bien llamado paseo de la muerte, somos el tercer país más desigual de América Latina (ver nota), y nuestros campesinos son tan valorados en nuestra tierra, que importamos los productos que ellos podrían estar produciendo. Ustedes los abstencionistas son los colombianos que necesitamos, que desde la comodidad de su hogar, se sigan quejando, esperando a que llegue el mundial.

He aquí un breve perfil de los candidatos para aquellos que decidan ir a votar. Juan Manuel Santos, mencionado por la dulce mermelada y por supuestos dineros del narcotráfico que ingresaron en su pasada campaña, un pequeño elefantico que vio pasar el ahora Senador Álvaro Uribe y que solo confesará al Santísimo Procurador Ordóñez. Por Centro Democrático, Oscar Iván Zuluaga, que al mejor estilo de Mr. Magoo vive sus aventuras de espionaje mimetizándose sin dejar rastro, solo un video. El candidato Enrique Peñalosa, pedalea fuertemente tratando de poner un gran bolardo entre Uribe y él, una difícil tarea ya que sus actuaciones pasadas lo muestran como un político tradicional, alejado de los principios de su antecesor, que dieron origen a la pasada ola verde.

Clara López, luego de reemplazar a su ‘compadre’ Samuel Moreno, trata de mostrarse como la candidata de cambio, sin embargo su pasado con sus amigos Moreno y su tardía reacción en el caso del carrusel de contratación deja una sensación que el tal cambio no existe, en palabras de la Dra. López “no se debe hablar de clientelismos sino de participación política”. Por el lado de Marta Lucia Ramírez, peor es imposible, no tiene partido, y es de esperar que los políticos electos por el conservatismo, se vayan donde tengan mayor ‘participación política’, dejándola en un escenario apocalíptico cercano a la ideología uribista dividiéndose los votos con el candidato Oscar Iván Zuluaga.

Esto es un precario panorama de lo que acaece con los candidatos presidenciales, que entre el diablo y escoja, porque nuevamente ganarán las maquinarias electorales basadas en esa ‘participación política’, esos mismos que se disputan por ponerse la banda presidencial, y que acostumbraron a la muchedumbre a vivir con las migajas, entreteniéndolos en un espectáculo de líderes, que sacan lo peor de sí, para destruir a su rival no con un buen programa de gobierno, sino para llenar los titulares de prensa de chuzadas, narcos, como si se estuviera eligiendo al rufián de una pandilla y no al Presidente(a) de la República.

Al final ganan los colombianos que deberán adaptarse a que el salario mínimo no les alcance para vivir, tengan educación de mala calidad, le suban a la canasta familiar, el pasaje de transporte aumente, las multinacionales sigan financiando a la selección Colombia, continúen algunas de ellas propagando enfermedades a nuestros coterráneos, y contaminando nuestros mares, porque carecemos de un Congreso y una Presidencia con carácter. Ya lo dice la canción “gente que vive en la pobreza, nadie hace nada porque a nadie le interesa” y mucho menos a Usted que tendrá miles de excusas para abstenerse de votar.

T.@betodiazb

 

Lunes, 03 Febrero 2014 22:09

Ceguera

No soy capaz de estar pendiente, de cuidarla, ni mucho menos de cumplir sus caprichos. Seamos realistas. Siempre todo termina mal, con recriminaciones o sermones de una de las partes, generalmente del más débil. Se juega en un terreno de promesas y termina siendo falso todo lo que se dice porque nos acostumbramos a vivir entre máscaras. En ese primer encuentro, en vez de mostrarse tal cual, terminan creando un perfil actuado como en cualquier telenovela mexicana o venezolana y en la realidad no se parecen a nuestra ninfa o galán, sino por el contrario tiene la bella costumbre de limpiarse la boca con el mantel, pues nos dejamos desbordar por nuestros deseos visuales y gustos bestiales.

Al principio nos enceguecemos y creemos que todo es maravilloso, todo es color de rosa. Algunos nos ilusionamos como infantes inmaduros creyendo que alguien puede transformar nuestra realidad, que sería lo ideal. Llegamos a tal punto que hacemos cosas que jamás pensamos hacer, esfuerzos inútiles que se valoran poco y que recordamos luego con algo de risa. Sin embargo, muchos no entienden la palabra “compromiso” y terminan traicionando lo que dicen y es cuando caen en la deslealtad, dejando un sabor agrio, relegándonos al papel de ingenuos, poco inteligentes y hasta tontos; olvidando que son nuestras acciones las que nos definen pretendiendo luego regresar como si nada hubiera pasado reclamando nuestra lealtad nuevamente.

Parecemos adolecentes. Nos dejamos empalagar con palabras que se las lleva el viento, que no salen del corazón sino de la ocasión. Poco importa cuando no se es correspondido ya que en definitiva no será importante para las partes, lo realmente complicado es cuando una de estas pone su fe en la otra. Siempre es primordial tener claro en qué terrenos se van a manejar las relaciones, de lo contrario se entrega uno a los peligros cardíacos o neurológicos. Una vital decisión para que luego no se vaya a sentir frustrado por las expectativas no cumplidas.

Algunos dicen que las malas experiencias ayudan a madurar. Si fuese así, yo ya sería un hombre maduro. Es como cuando me piden el cronograma de mi vida, que se mida por metas y resultados, que de lo contrario seré aún más fracasado. ¿En qué instante te dejaste arruinar, betico? Y es que cuando compartimos con los otros involucramos costumbres, valores y demás arandelas que son innatas en el ser humano, pero seamos realistas, yo no soy de los cuadros sinópticos y desconfío de los ajedrecistas.

Porque un juego que involucra a dos personas, tiende a crear una ceguera en alguna de las partes, tanto en el amor como en la política, creemos estar con la mejor persona del mundo y nos enceguecemos sin mirar los defectos, creemos que el otro es un mar de virtudes. Lamentablemente no cuidamos lo que queremos, como nuestro país, donde existe una ausencia de amor por lo nuestro. Debe ser porque se nos acabó la fe en nuestros dirigentes, quienes se ufanan de ser los más estudiados e intelectos, pero que en el fondo continúan llevando a Colombia ciegamente al abismo. 

Lunes, 30 Diciembre 2013 09:40

Mis aguinaldos

Acaece este año y muchas historias que contar. Uribe y Santos protagonizaron su divorcio definitivo, renunció el Papa Benedicto XVI y se eligió a Francisco, fallecieron Chávez y Mandela, el "tal paro agrario" que según el presidente Santos no existió, los penes que multiplicó Jesús según el presidente Maduro, los narcocassetes de Pastrana, murió Carranza sin que la justicia lo tocara, se dejó de importar el sombrero vueltiao haciendo por fin este Gobierno un acto digno y heroico protegiendo por lo menos este símbolo colombiano, Francisco Santos, un Rebelde Con Causa, fue menospreciado en el Centro Democrático y como consecuencia hizo un mes de silencio haciéndole un bien a la patria, el procurador Ordoñez inhabilitó a Petro por 15 años y, lo más importante a mi parecer, los diálogos de paz siguen avanzando entre yates, participación política y demás arandelas que permitan poner fin al hecho de que los colombianos nos sigamos matando.

Decidí hacer algunos regalos este año, entre ellos le obsequié a nuestra justicia una venda para que pueda continuar el próximo año trabajando como lo hizo con el caso de Carranza en el cual tuvo que interceder la ‘justicia divina’, al Partido Liberal le proporcioné un acuario para que sus delfines puedan continuar moviéndose con destreza, siendo el más destacado y avanzado, sin lugar a dudas, Simón. Su papi le da lecciones de moral con los expresidentes y los narcocassetes y su hijo responde suministrando avales a personas con dudosa reputación que heredarían los votos de los paramilitares (ver lista). Al Partido Conservador le sería útil un catre para compartirlo con el senador Gerlein, quien encabezará la lista al Senado. En términos del Senador, diría que es ‘excremental’ que no haya otro líder que renueve las banderas azules.

Al Partido de la U, en cabeza del presidente Santos, le regalé un babero para que su mermelada no termine empalagando aún más el malestar social que vivimos. Al Uribe Centro Democrático le obsequié una maleta para que Uribe pueda guardar sus muñecos en sus actos de ventrílocuo de moral y ética. Al Polo Democrático le di una pastilla para la memoria para que sus principales lideres no solo miren la espiga en el ojo ajeno, sino en el de ellos mismos. Al Partido Verde les entregué oxigeno para que puedan aclarar sus ideas entre tanta amalgama de política tradicional. A los expresidentes les dejé a cada uno la flor del ego porque cada uno trata de defender su pésima administración responsabilizando a su antecesor.

Acaba 2013 entre buñuelos, natillas, tamales y demás arandelas que son típicos en esta época decembrina con un ajuste de 26 mil pesos en el salario mínimo que para algunos es histórico y muy bueno para el país, mientras que para otros no es proporcional para la calidad de vida que merecen los colombianos. Lo que es claro es que en 2014 habrá elecciones y es importante recordar que si realmente queremos que esto mejore debemos estar pendientes no sólo del grupo en el que quedó la Selección Colombia en el mundial, sino de quiénes van a gobernar a este país los próximos cuatro años. Ojalá esta vez demos una señal de madurez política dejando por fuera aquellos que creen que la política es para satisfacer una utilidad personal.

A ver si por fin nos alejemos de tanta trampa, engaños, corrupción y más corrupción que es lo que hace que este país continúe en retroceso. Pero ¿cómo escoger bien cuando nuestros conciudadanos se entretienen entre tanto espectáculo y poco les importa la política? Las próximas generaciones sufrirán las consecuencias de nuestra pasividad, incompetencia y del corrupto que llevamos dentro cuando vendemos nuestro voto por la razón que sea dejando que  las políticas publicas nos afecten los 365 días del año porque cuando este martes estemos dando el feliz año, entrará en vigencia la ley que aumenta la edad de jubilación a los colombianos siendo imposible de alcanzar. Ese es el feliz año que nos merecemos los colombianos

@betodiazb

Martes, 12 Noviembre 2013 15:49

Carta al presidente Santos

Señor presidente, hay que reconocerle su interés demostrado en torno al proceso de paz a pesar de que continúe el cinismo de las Farc en La Habana en ‘lujosos yates’ mientras que en Colombia siguen matando porque este es el ‘socialismo’ del siglo XXI. Sin embargo, déjeme advertirle que pareciese que las Farc no quisieran la paz sino que, por el contrario, su interés fuese entregarle otra vez el poder a los señores de la guerra encabezados por ‘El Gran Colombiano’ como lo acaecido en el 2002, pues las Farc y el proceso de paz nuevamente ocupan la agenda central para la candidatura presidencial 2014.

Es de tal trascendencia la paz que incluso la periodista Claudia López, reconocida crítica de su Gobierno, pidió a diferentes actores políticos retirarse de la carrera presidencial para que se unan a su reelección, ya que según ella debe darse mayor prioridad a la paz que a un interés particular, otorgándole menor valor a temas como el de las EPS, sobre el cual el Consejo Nacional Electoral certificó que varios partidos recibieron financiación de instituciones con intereses en la salud, entre ellos el Partido de la U, por el cual usted fue elegido, que recibió 445 millones de pesos. ¿Eso puede pasar a un segundo plano porque lo importante es la paz?

Por usted, presidente Santos, yo no voté, ya que no le veía el alma y mucho menos hubiese creído que usted pudiese lograr lo que su Gobierno ha alcanzado en torno al proceso de paz, pues pensé que continuaría la línea guerrerista de su antecesor, quien construyó el camino para que fuese elegido presidente de la República. Ojalá que su optimismo frente a este proceso se contagie para que los colombianos por fin logremos un acuerdo con los bandidos de las Farc. Pero recuerde que si este proceso termina mal, los responsables son las mismas Farc que han engañado, secuestrado y, como bien lo señala la revista Semana en el comunicado de Pablo Catatumbo, “sin duda ha habido crudeza y dolor provocados desde nuestras filas” que han hecho que los colombianos rechacemos una organización que no representa a nadie en nuestro país.

Es posible, presidente, que fracase nuevamente el proceso de paz y que estos bandidos acaben con la ilusión de los colombianos que esperamos que después de más de 50 años se acabe el conflicto, porque, seamos realistas presidente, por más que Esteban, su hijo, haya ido a prestar el servicio militar, los jóvenes que realmente están siendo sacrificados son aquellos que ven como su única opción unirse a las Fuerzas Militares, ya que lastimosamente aún la educación no es obligatoria y peor aún es el destino de esos jóvenes que terminan en las filas de las Farc, que son la crónica de una muerte anunciada.

Por otro lado, en dado caso que esta negociación llegue a buen término con justicia, que es lo menos que esperamos señor presidente, ¿cómo garantizar que no ocurra lo sucedido con la Unión Patriótica en Segovia, en donde, por el fanatismo de unos intereses, empezaron las alianzas entre políticos y paramilitares siendo estos últimos quienes terminaron mandando y matando a diestra y siniestra? Entonces, ¿por qué no dar unas míseras curules más? Éstas son el reflejo de nuestra historia, pues por ellas han pasado narcotraficantes, ex guerrilleros y paramilitares; lo más ‘honorable’ de este país. ¿O será que la doble moral de algunos no permitirá poner fin a esta guerra?

Se pregunta este escritor esquivo de talento ¿cuál diferencia hay entre la alianza de los paramilitares y políticos y el de las EPS con los políticos? Que unos matan a nuestros compatriotas con balas y los otros negándoles el acceso a un derecho como es la salud. Presidente, devuélvanos a los colombianos la fe en la causa. Así como reconocemos su valentía en darle a Colombia la paz, démosle a los colombianos una Reforma a la Salud con altura, sin mendigar nuestros derechos, con personas idóneas en sus cargos, intachables de su pasado, dignificando el campo y la mano de obra colombiana y no solo pasará a la historia como el presidente de la Unidad Nacional, sino como el mejor presidente de Colombia.

Viernes, 11 Octubre 2013 10:19

Senado sinvergüenza

Algunos se dieron golpes de pecho a través de sus redes sociales esta semana al enterarse del Decreto 2170 del 2013 que firmó el Gobierno Santos aprobando la prima especial para nuestros “honorables” Senadores y Representantes por un valor de 7,8 millones de pesos. Esta prima también beneficiará proporcionalmente en su salario a otros servidores públicos como el Fiscal General de la Nación, el Procurador General, el Registrador Nacional y el Defensor del Pueblo entre otros.

Citico el Procurador Ordoñez. Ojalá y esta prima le alcance para cancelar una de las cuotas de la boda de su hija universitaria que se llevó a cabo en el Country Club con más de 750 invitados. O ¿será qué la pagó en efectivo ahorrando su sueldo por varios meses? Es que este doctor en Derecho y Ciencias Políticas trabaja mucho y es justo que gane eso y más ya que es un “servidor público”, de esos maravillosos que se preparó para poner su conocimiento en pro de la patria, menor no podría ser su salario que, sin esta prima, sería de 14 millones de pesos.

Qué decir de nuestros “honorables” congresistas, que ganan por todos los lados. Con cara pierde usted y con sello gano yo. Sin embargo, les queda algo de pudor y se “inhabilitan” porque sus campañas fueron financiadas por una que otra compañía a las que NO les cuidan sus intereses; para nada, los apoyan por su excelente gestión por el país. Qué farsa de “democracia”. Un claro ejemplo es el debate de las EPS, donde 14 senadores reconocieron haber sido financiados por estas, como si el sector salud fuera una “maravilla” en Colombia.

Pero ¿de qué nos podemos quejar si la corporación establece la corrupción y la corrupción mantiene a la corporación? ¿Cómo es posible que un senador logre alcanzar su curul con mínimo 40 mil votos y no sea responsable con sus electores? El no asistir a las plenarias porque les habían descontado sus primas refleja que se ha perdido la esencia de pertenecer a una institución como el Congreso de la República. Evidentemente se da mayor valor al dinero y la lógica comercial que se maquilla a través de la tal llamada “democracia”, donde un Senador busca sus clientes entre sancochos, aguardientes y uno que otro contrato. Como diría Clara López, “no se debe hablar de clientelismo sino de participación política”, o en otras palabras, se hace política con los amigos; sino pregúntenle a Samuel Moreno.

Si a esto le sumamos que uno que otro senador no lee los proyectos que aprueba, es fácil inferir cómo les meten micos. Aun no entiendo cómo es posible que se compare el sueldo de un senador de 25 millones de pesos, incluida prima, con el de un servidor público que puede ganar entre 6 y 8 millones de pesos. No debería tener una tipificación diferente el tema de los salarios tanto de los senadores, Contralor, Fiscal, Procurador y demás cargos que indiscutiblemente son bien remunerados. Es de recordar que los 266 congresistas recibirán $7’898.445 pesos mensuales más, los cuales le costarán al Estado, es decir, a usted, a mí y a todos los colombianos; $2.100.986.370 al mes.

Entre tanto malestar social y económico, los padres de la patria colombiana, no los senadores sinvergüenzas sino esos que se levantan para cumplir sus horarios en sus empresas por esos $589.500 pesos, quienes seguramente no habrán terminado una carrera profesional pero son los que mueven la caja registradora del país; son ustedes, esas madres, padres y jóvenes, los mayores responsables de que el país sea un desastre. Se acercan las elecciones y ¿por cuánto van a vender su voto? ¿van seguir quejándose por las redes sociales o van ir a los hechos reales para que el próximo Congreso esté conformado con gente realmente honorable y no por una partida de viejos holgazanes que ven la política como un negocio y no como un medio para ayudar a los ciudadanos.   

 

T.@betodiazb

Sábado, 21 Septiembre 2013 15:44

Congreso Panaca

En mi visita a Panaca entendí que los animales producen más que yo, pues no solo es un muy buen negocio para el dueño de Panaca sino que también logra reunir a la familia en torno a la temática granjera. Si bien mi fuerte no es la escritura ni mucho menos los temas agropecuarios, y viendo tanto animal a mi alrededor por momentos, me sentía visitando el Congreso de la República.

Viendo tantos animales, llamó mi atención una señora que compró una botella de leche para darle a unos pequeños cabritos. Al entrar al corral, todos rápidamente corrieron donde ella para no perderse la amamantada. Me hizo recordar algunos senadores de nuestra patria como Roy Barreras, quien corre de un lado para otro buscando recibir su amamantada burocrática, la que debe estar esperando para apoyar la reelección del presidente Santos.

Siguiendo nuestro recorrido, llegamos a la estación de porcicultura. Podría usar ocho mil razones para explicar que olía muy mal y que todo había sido a mis espaldas, pero lo que realmente pasaba era que algunas marranas habían dado a luz y no se había recogido su estiércol ya que las marranitas seguían al lado de su mamá. Claro está que huelen peor las marranadas de nuestro expresidente Samper, a quien se le metió un elefante exótico de Cali y nunca se dio cuenta según él.

En la estación de especies me sorprendieron los gallos de pelea, pues estos tenían porte de ministros, gordos ellos. Aunque no estaban peleando como sí lo hacen el expresidente Pastrana y José Obdulio Gaviria, que se la pasan combatiendo por cuál tiene el primo más corrupto, entre Gustavo Pastrana y Pablo Escobar Gaviria; apoyo las palabras del expresidente en la entrevista a la revista Semana: “me gustaría que los colombianos de bien lleguen a la política”. Pero lamentablemente expresidente, ¿cuándo va llegar esa persona de bien? Se va la luz y se roban las elecciones.

Íbamos tarde para el espectáculo equino que no quería perderme, pues amigos que habían ido en el pasado me lo recomendaron. Iniciaron con un caballo que le dicen cuarto de milla, otro bailaba ritmos árabes, también había un tercer caballo que zapateaba al son musical español, pero estaba a la expectativa del que tanto anunciaba el presentador: “el colombiano”. Por un momento me imaginé entrar a la arena al “Gran Colombiano” tomando café encima de un caballo sin dejar derramar una sola gota. Afortunadamente no fue así y el caballo que nos representa en Panaca baila música colombiana. Eso sí, baila mejor que yo.

Entre el recorrido, me encontré con un burro igual a mí. A ambos nos cuesta comprender cómo algunos sectores en la sociedad continúan apostándole a la guerra como una política de estado. El 51% de abstención electoral deja la sensación de que estamos permitiendo que los demás decidan por nosotros y no los culpo, pues a puertas de las próximas elecciones presidenciales no hay mucho de dónde escoger y las opciones no son muchas: decidir votar por el menos peor o el voto en blanco.  

Antes de irnos, pasé por la capilla de Panaca a pedir por el procurador Ordoñez para que se ponga a la vanguardia del Papa Francisco y derroche menos en sus próximos eventos sociales. Pero la gran reflexión de mi visita fue que el perro, el burro y demás animales producen mucho más que algunos congresistas de Colombia, Amén.

T.@betodiazb

Lunes, 09 Septiembre 2013 23:02

Creo colombia, creo en la paz

La semana pasada me hice invitar al lanzamiento de Creo Colombia, una organización que trabaja sobre tres pilares: el político, el social y el académico. Todos jóvenes que en el pasado en su mayoría apoyaron al presidente Santos. Hoy se organizan para manifestar su rechazo y convertirse en la oposición de políticas del Gobierno actual, entre ellas el proceso de paz que se lleva a cabo en La Habana con las Farc, ya que están en desacuerdo con una paz sin justicia.

Hace tres años era inimaginable que personajes como el Senador Robledo y el expresidente Uribe tuviesen puntos de encuentro, también que Uribe se convirtiera en el mayor opositor del Gobierno de Juan Manuel Santos e igualmente que los jóvenes que estuvieron unidos para apoyar a Santos hoy se encuentren divididos. Recuerdo cómo jóvenes que son santistas en la actualidad defendían las políticas uribistas en aquel tiempo y viceversa.

Es normal que una parte del electorado que votó por Santos se sienta defraudado con el actual Gobierno, pues hay un sin sabor que se va afianzando a través de los medios de comunicación y redes sociales haciéndonos creer que este es el gobierno de la traición. Se pregunta este pésimo escritor y periodista que no votó por Santos: ¿cuál traición? ¿Acaso este Gobierno ha hecho una reforma de transformación que haya impactado para que Colombia sea un modelo económico y social en el mundo sin o con TLC?. Por el contrario, el país sigue siendo un desastre.

Hay que reconocer algunas coincidencias de gobernar. Así como Uribe logró un proceso de paz o desmovilización con los paramilitares en hora buena, el presidente Santos busca la paz con las Farc y el ELN. Los dos procesos, tanto el de Uribe como el de Santos, tienen sus pros y sus contras dependiendo de sus creencias. Pero en lo que coincidimos todos los colombianos es que estamos cansados de la guerra, ya es hora que se dejen de matar nuestros hermanos a bala defendiendo unos “intereses egoístas y particulares”.

Prefiero ver a los jóvenes creando centros de pensamiento como Creo Colombia que, si bien están bajo el credo y las ideas del expresidente Uribe, José Obdulio Gaviria y el Centro Democrático, debaten sus ideas en la otra esquina, entre líneas. Si bien no comparto su modelo de país, ni mucho menos las políticas del expresidente Uribe, son jóvenes que de manera pacifica debaten sus puntos de vista y es a través de estas diferencias que se construye país.

¿Cómo podemos hablar de paz si ni siquiera respetamos las ideas de los demás? ¿Cómo podemos hablar de la justicia, equidad si ni siquiera respetamos al otro? Y es que a nuestros gobernantes les hace falta pensar en el ciudadano, se la pasan aprobando leyes sin medir los efectos de las mismas. Como dijo Anatole France “queda prohibido a ricos y pobres dormir bajo los puentes”. Seguramente quienes deben cumplir la ley son los pobres, lo mismo pasa con nuestras leyes con Santos, Uribe, Clara López o el siguiente presidente. 

A mi modo de ver hemos avanzado un “poquitico”. Ojalá esta vez se pueda lograr la paz y, como dijo Mockus, “Tenemos que encontrar ejemplos grandes de generosidad, los que aun cuando una de las partes dé papaya, la otra no la parta” Debemos realmente empezar a ser autocríticos y ver nuestras actitudes para con los demás porque la paz no es solo lo que se firma en La Habana, sino es un ejercicio primero con uno mismo y después con quienes nos rodean. Yo por mi parte le apuesto a la paz, a respetar las múltiples visiones del mundo. Sólo pensando en el otro es que lograremos hacer de Colombia grandes cambios. Cuando nuestros dirigentes piensen en los campesinos, indígenas, jóvenes, abuelos y demás. Protegiendo los intereses colectivos y no unos exclusivos empezaremos por fin la verdadera paz. ¿Será que tendremos que esperar otra media década para que este pueblo ignorante aprenda a votar?

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