Senador del Partido Alianza Verde, nació el 25 de Noviembre de 1960 en Puerto Boyacá, Boyacá, Estudió Derecho en la Universidad Externado de Colombia, realizó su especialización en Derecho Público Comparado en Italia, además hizo su maestría en España en Relaciones y Derecho Constitucional, ahí mismo está desarrollando sus estudios de Doctorado.

Cargos desempeñados

·       Gobernador de Boyacá 2004 – 2007

·       Codirector del Partido Verde

Los resultados de sus últimas elecciones fueron:

·       Senado 2010-2014: 81749 votos

Comisión primera del Senado

Tipo: Titular del curul

Actualmente lo están investigando por no declararse impedido en la votación que dejo como electo al actual procurador general de la Nación, Alejandro Ordoñez, el 27 de noviembre del 2012.

Con esta investigación preliminar se busca determinar si el congresista incurrió en conflicto de intereses, para esta fecha tendría algún familia trabajando en el Ministerio Público o estaría  concurriendo una investigación por parte de la Procuraduría General.

Durante su cargo como Gobernador de Boyacá fue “sancionado por el Ministerio Público  por presuntas irregularidades en un contrato de suministro de dotaciones para el personal docente administrativo de las instituciones educativas de este departamento” como fue publicado por elespectador.com dicho contrato correspondían aproximadamente a 1.4000 millones de pesos, según lo expuesto en el fallo de primera instancia no publicaron el informe de evaluación a tiempo.

En el 2011 fue sancionado por dos meses convertibles en multa, a causa de unas irregularidades con un contrato de publicidad firmado con una compañía deportiva de ese departamento ocurridas en el 2006 en su condición de Gobernador.

Paralelamente Alberto Cely, ex secretario de Hacienda de este departamento para la misma fecha, fue destituido e inhabilitado por 10 años por lo que debió acudir a la licitación pública de dichos contrato. Tiempo después Alejandro Ordóñez, Procurador General, los absolvió, afirmando “En materia disciplinaria queda proscrita cualquier interpretación extensiva que corresponda al proceso de adecuación típica de la falta disciplinaria, que sea ajena a los parámetros normativos precisos en los cuales se soporte la remisión permitida por el Legislador”

Para el año 2010, en sus espaldas cargaba 123 procesos que se adelantaban en la Procuraduría General la Nación, de los cuales 5 casos fueron decididos y están en espera de cierre y 64 fueron archivados de los cuales 33 están en trámite de remisión por competencia a dependencias especializadas, seis en investigación disciplinaria, tres en apreciación de indagación preliminar, dos en trámite de asignación de nuevo funcionario para conocer el proceso y cinco en investigación preliminar.

Para el 2009 tenia acusaciones de ejercer influencia en la administración de Jose Rozo Millan, a su vez se dice que firmo un pacto de no agresión con los congresistas de este Departamento. Por lo que después decidió llamar a formar parte de la Administración regional a los Senadores: Jorge Hernando Pedraza, Ciro Ramírez (investigado para política),  Plinio Olano y Héctor Helí Rojas.

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Martes, 17 Diciembre 2013 16:53

Fútbol S.A. y el “picaito” por la paz

Durante la guerra de España, dos equipos peregrinos fueron símbolos de la resistencia democrática. Mientras el general Franco, del brazo de Hitler y Mussolini, bombardeaba a la república española, una selección vasca recorría Europa y el club Barcelona disputaba partidos en Estados Unidos y en México”, cuenta, entre otras anécdotas similares Eduardo Galeano.

El 29 de noviembre pasado, el “Pibe” Valderrama y el “Chicho” Serna, lanzaron una particular propuesta de jugar un “picaito” por la paz, entre las grandes glorias de la selección Colombia de los 90´s y un equipo de fútbol de las FARC. A dicha propuesta, la delegación de paz de dicha organización respondió casi que de inmediato, complementando la iniciativa con detalles de un encuentro que, según ellos, podría jugarse de ida y vuelta en La Habana y Pescaito, con equipos conformados por hombres y mujeres y, además, con la presencia de exfutbolistas latinoamericanos como Aguinaga, Maradona o “el Diablo” Echeverri, entre otras minucias contenidas en la respuesta enviada desde La Habana.

El fútbol y la política son harina de un mismo costal, aunque varios se empeñen en afirmar lo contrario. Los ejemplos son muchos, pero sin profundizar en el debate, es claro que la pelota es una parte importante de nuestra sociedad. Los aspectos más dolorosos de la realidad colombiana se han visto allí reflejados. No fue ajeno al fútbol el narcotráfico, pues allí tuvieron grandes inversiones Escobar, los Rodríguez y Gacha, entre otros. Tampoco lo evitó el paramilitarismo. Hoy, en los albores del neoliberalismo, tampoco ha huido de la privatización.

Hoy la tendencia que empieza a formarse en Colombia es la de los clubes de fútbol llevados a profundas crisis administrativas y deportivas, para luego mutar a formas empresariales en las cuales el ánimo de lucro se formaliza. Los casos más emblemáticos son quizá el de América de Cali y el de Millonarios. Cualquier coincidencia con la forma en que se explica la privatización una empresa pública cualquiera, es mera casualidad. Paralelo a esto, el 2013 estuvo lleno de peleas de barristas, de muertos y de heridos con camisetas de fútbol… Bueno, quizá muchos años han sido inundados de lo mismo, solo que en este, de repente, volvió a importar.

No hay que buscar teorías de la conspiración. Es claro que el fútbol es más rentable sin barristas. Lo demuestra experiencia inglesa, en donde Margareth Tacher, desde la criminalización de los hooligans, los sacó de los estadios y, así, los clubes se permitieron aumentar los precios de las entradas para los partidos, con el objetivo de “alejar a los violentos de las canchas”. De nuevo, equiparando violentos con pobres. Evidentemente, para los empresarios del fútbol, es más rentable que a la cancha vayan quienes pueden pagar boletas más costosas, puesto que además son quienes pueden comprar mayor cantidad productos, dado que ya no son hinchas, sino clientes de los antiguos equipos de fútbol que ahora son Sociedades Anónimas.

Se vislumbra entonces, una nueva guerra. Ya no entre barristas. La disputa en el fútbol se planta entre hinchas de todo tipo, fanáticos de sus clubes sin motivación económica alguna, que se rehúsan a asumirse en su condición de clientes, quienes junto con los futbolistas, que se rehúsan a ser mercancías,  pueden aún ganar un picaito por devolverle el espectáculo a sus verdaderos dueños, a las grandes mayorías; en contra del interés de los grandes empresarios nacionales y transnacionales, patrocinadores, dueños de derechos de televisión, sponsors y demás, que van por ahí amparados por leyes actuales o futuras que les permiten reducir todo tipo de derechos laborales a los futbolistas, como bien lo sabe el ministro Rafael Pardo; haciendo cada vez más rentable un negocio, en el que se venden más y más camisetas repletas de publicidad, mientras se miran con tristeza estadios más desocupados. La violencia en el fútbol no es ajena a los fenómenos de la sociedad en la que vivimos, ni mucho menos deja de ser consecuencia de la mercantilización del espectáculo.

Entonces, el picaito por la paz, debe ampliarse. Bienvenida la selección Colombia de los 90´s y bienvenidas sean también las FARC. Sin embargo, el juego debe incluir a los hinchas del fútbol y futbolistas activos, desempleados y desprotegidos, también, a los empresarios y directivos, para de una vez por todas entender en el país, que sin deporte y recreación para todos, no habrá paz.  Es decir, que es necesario discutir cómo aporta el fútbol en particular y el deporte en general a la construcción de una nueva sociedad mucho más allá de un partido. El debate sobre el fútbol en el país, por gracia o desgracia, es político y, asimismo, atraviesa también la posibilidad de erradicar una parte importante del componente social de nuestro doloroso conflicto armado

@FernandoVeLu

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Viernes, 05 Julio 2013 21:26

La Cicuta de Mockus

A diferencia de algunas campañas, de las que me han llamado sus protagonistas para que les apoye en su proyecto político, el fenómeno de Antanas Mockus llamó mi atención, aún sin conocerlo en persona, para ese entonces, sus ideas como “Creo ser capaz de poner lo mejor de mí, pero sobre todo de convocar a la gente para que ponga lo mejor de sí” nos convocó a unos amigos y a mí a la verdadera unidad nacional.

No a la de Santos que tenía como protagonistas a los diferentes presidentes de Partidos como Rafael Pardo, Germán Vargas Lleras, que posteriormente se convertirían en sus ministros canjeando sus votos con puestos. La unidad nacional de Mockus la respaldaban, a su vez, los jóvenes con sus ahorros rompiendo el marrano, a diferencia del que se repartía en platos durante la campaña de Santos.

Con mis amigos decidimos que la campaña en Bogotá contaba con suficiente apoyo, por tanto en decisión con todos, nos fuimos a un municipio en particular de donde era oriundo uno de ellos, Tal sorpresa nos llevamos que ya había un Mockus en el pueblo, y este era el médico, que mientras paseaba en su bicicleta le gritaban: ¡Mockus, Mockus, Mockus! Su labor consistía  en ayudarle a la gente, algo así como: Yo lo hice porque quise, a mí no me pagaron. Al ver que sus acciones eran afines con las ideas mockusianas, terminamos uniendo esfuerzos, y en el desarrollo de la mini campaña incluimos ejercicios de confianza, similares a los usados en otros escenarios por Mockus.

Todo esto fue una locura, no por la Ola Verde de Mockus, sino por otros eventos como el desbordamiento del Magdalena, que nos impidió en ocasiones llegar a veredas de este municipio, sin contar con el tremendo impacto que nos llevamos al ser recibidos con la petición de dádivas para votar por nuestro verde candidato, en tanto que nuestra campaña contendora, tenía toda la maquinaria política a su favor, incluido los gamonales del pueblo.

Nunca antes había visto una emoción tan desbordada, de parte de los jóvenes y de aquellas personas que quieren un cambio trascendental en Colombia, creo que sigue siendo un sentimiento que anhelamos algunos y que, en cambio, a otros les suscita escozor porque defienden lo establecido, conservar los hábitos insanos de la política tradicional, a veces rojos de la ira por no robar lo suficiente, y en otras azules, como pálidos, sorprendidos ante su propia infamia, que pretende conservar las riquezas en exclusiva.     

Al término de la campaña, lamentablemente, no se obtuvo el deseado triunfo en las urnas, aunque quedó el precedente de que sí es posible pensar un mejor país sin acudir a artimañas, manteniendo sus principios y obteniendo resultados concretos. El hecho de obtener más de mil votos en la primera y segunda vuelta en este municipio, fue un evidente éxito, a pesar de que hoy lo gobierna una “Zarta” de mentiras.

En el ámbito nacional, la contraparte, denominada “Prosperidad Democrática”, acudió al engaño y persuadió a la gente de la impudicia del líder verde, le recordó el haberse bajado los pantalones veinte años atrás, lo calificó de ateo por haberse casado en un circo y su Parkinson le valió el epíteto de “Caballo Discapacitado” por parte del “Gran Colombiano”, entre otras cosas, en las cuales imperó “El Todo Vale”.

Unos añitos atrás, tanto a Jesús como a Sócrates les sucedió un acontecimiento semejante, fueron catalogados de herejes, de locos e incluso de revolucionarios, aunque después aquellos quienes los juzgaron, usufructuaron e hicieron como propias sus ideas. Aquellos escribas y fariseos siempre han existido, hoy se camuflan como periodistas y asesores de campaña, han hecho pan de cada día, “el miente, miente, que algo quedará” de Joseph Goebbels, ministro nazi de propaganda, que cuenta entre sus seguidores con J.J Rendón y José Obdulio Gaviria.

En suma, la honestidad radical del maestro Antanas, lo llevó a su “fracaso”, prefirió ser coherente en su discurso y alejarse hasta el presente del partido verde, al no aceptar la compañía del “Gran Colombiano”, como lo sugería su ex co-partidario Enrique Peñalosa, que a la postre perdería en su carrera a la Alcaldía de Bogotá. Tomó entonces Mockus la Cicuta y acabó con su vida política.

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Lunes, 29 Octubre 2012 12:17

Diferencias en Asamblea de la U

Este domingo se llevo a cabo la convención del partido de la U donde hicieron presencia en diferentes horarios el Presidente Juan Manuel Santos y el Ex – presidente Álvaro Uribe Vélez. Cada uno se dirigió al auditorio donde pusieron de relieve sus diferencias en torno a la administración del actual gobierno ¿Qué opina usted acerca del discurso que pronunciaron los lideres del partido de la U?

 

 

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