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Óscar Iván Zuluaga, excandidato presidencial del uribismo en 2014 y director del Centro Democrático, habló en Palabras Mass y Radio Amiga Internacional sobre el escenario político que se presentarán en las próximas elecciones en Alcaldías y Gobernaciones a nivel nacional

" Cuando un estado legitimo tiene una amenza real como las Farc, hay que trabajar  en mecanismos para avanzar con una paz negociada, pero sentarse con el terrorismo sin condición alguna es un error" Óscar Iván Zuluaga

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Jueves, 24 Abril 2014 20:59

La Paz

 

“Cuando me preguntaron sobre algún arma capaz de contrarrestar el poder de la bomba atómica yo sugerí la mejor de todas: La paz.”

Albert Einstein

Hablar de paz en Colombia es volver al pasado, para recordar cuales han sido los sucesos cruciales que marcan la historia Colombiana. Las negociaciones de Paz y también los sucesos de guerra son los dos puntos más importantes para abarcar la historia de las negociaciones de paz en Colombia. ¿Por qué Colombia no ha podido llegar a un proceso de paz?

La historia comienza con el proceso de paz de Belisario Betancur entre 1982 y 1986. Desde el inicio de su gobierno planteó la necesidad que tenía Colombia para iniciar un proceso de paz. Planteo también realizar diálogos con la guerrilla y grupos ilegales para llegar a un acuerdo negociado con el conflicto armado. Introdujo dos elementos al discurso político nacional: el primero reconoció que la oposición armada era un actor político y que era necesario abrir un diálogo con ella. El segundo planteó que Colombia, requería un proceso de apertura democrática. En este tiempo al conflicto no pudo ponérsele fin ni tampoco ningún tipo de acuerdo en ningún ámbito, ya que desde el principio del gobierno de Belisario faltó apoyo político.

En el gobierno de Virgilio Barco el terrorismo constituyó el problema más fuerte de su gestión. Las gestiones de paz desarrolladas permitieron llegar a un acuerdo con el M-19 por el cual, el grupo se desmovilizo y así mismo, inicio su participación en la vida política institucional. Estos alcances se vieron amenazados luego del asesinato de Carlos Pizarro, Bernardo Jaramillo Ossa y Luis Carlos Galán Sarmiento. El gobierno desarrollo programas destinados a la rehabilitación de las zonas de violencia como, el Plan de Rehabilitación.

Su objetivo era legitimar el Estado y deslegitimar la guerrilla. Lo cual desencadeno perdida de las negociaciones en tres años, rompimiento de los acuerdos de cese al fuego, crecimiento del conflicto con la guerrilla.

En el poder de Cesar Gaviria se presentó una gran crisis política y revuelta social luego del asesinato de Luis Carlos Galán, gracias a esto el electorado voto por la idea de elegir una asamblea constituyente. Los resultados fueron, un país más democrático pero más violento. El gobierno de Cesar Gaviria promovió una nueva constitución (Constitución de 1991). Llevo a cabo aún más procesos de paz que terminaron con la participación de grupos guerrilleros en la Asamblea Constituyente. Procesos que tampoco pudieron llevarse a cabo.

Ernesto Samper restauro la concepción política del conflicto armado Colombiano. La guerrilla siguió siendo un actor político por esos tiempos, incluso ahora también lo es. Luego de Samper vino Andrés Pastrana quien con sus diálogos de paz con las FARC logro acercamientos, con gestiones y negociaciones. Los procesos de dialogo estaban acompañados por gobiernos de varios países, organizaciones no gubernamentales, organizaciones multilaterales. Estos diálogos tuvieron también una serie de inconvenientes. Las FARC abusó de los propósitos con que se había iniciado el proceso, por ejemplo una zona desmilitarizada en la región del Caguan, desconocieron acuerdos firmados. La presión de sectores políticos y de la cúpula militar creció contra el presidente Pastrana. Los diálogos con las FARC solo desarrollaron aumento de sus ganancias a través del narcotráfico, más secuestros, extorsiones, robos, narcotráfico y un sinfín de masacres que hasta el día de hoy siguen sucediendo, donde al parecer, negociaciones, diálogos y acercamientos no han servido para nada.

 

Álvaro Uribe Vélez prometía en su gobierno varios puntos, entre ellos, se encontraban:

  1. Brindar seguridad democrática
  2. Control del territorio y soberanía nacional
  3. Control y reducción de la organizaciones armadas al mando de la ley

Entre otros, que prometían paz y seguridad a la región Colombiana, en esos tiempos brindo seguridad, una lucha contra los grupos armados, tal vez por la relación tan cercana que tenía y tiene con los grupos armados

Juan Manuel Santos en su gobierno “busca la paz con justicia social por medio del diálogo” afirmando que “no se repetirán errores del pasado”, las negociaciones se basan en acuerdos, que por ahora no son evidentes, puesto que a pesar de intentos hace varios años, acuerdos y discusiones la paz en Colombia no logra conseguirse.

Todos claman la paz pero aún a pesar de tantos intentos fallidos, no se consigue hay muertes, hay robos, corrupción, infinidad de malas noticias que nos hacen saber: La paz no existe en nuestros días. Marchas, gritos de clamor que desean la paz, no han servido para nada, pues si seguimos dejando que nos gobiernen los principales causantes de la guerra, difícilmente la paz se consiga en nuestro país.

T.@VickyCa27

 

 

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Lunes, 17 Marzo 2014 15:52

Bienvenido URIBE Al Congreso

 

El pasado fin de semana se llevaron a cabo en el país las elecciones parlamentarias, 100 senadores y 166 representantes a la cámara fueron elegidos, sin hacer una sobrevaloración del escenario electoral, el panorama pasa de gris a turbio con la nueva composición del congreso, poniendo en peligro momentos como el del proceso de paz y el movimiento que se está generando en el país por la democracia y la participación, una vez más las minorías fueron aplastadas en un régimen político desigual y no solo la derecha tradicional, sino sectores de ultraderecha fueron protagonistas en esa repartición del aparato legislativo.

Una vez más el escenario electoral estuvo lleno de vicios, corrupción y anomalías, no solo en el ejercicio de las votaciones, también en el proceso de campañas, que se hicieron de manera desigual y que comprobaron que la cuestión del poder político es directamente proporcional a el dinero y las maquinarias que tengan los partidos para impulsar sus proyectos de país, no importa si estos son antagónicos a el clamor social y popular.

Los actuales enemigos del proceso de paz, encabezados por el cuestionado expresidente Álvaro Uribe Vélez se hicieron a un gran número de curules, preocupante por los sectores que representa muchos de estos congresistas electos, entre ellos podemos encontrar a María Fernanda Cabal, esposa del Presidente de Fedegan José Félix Lafurie, representantes de un sector que ha mostrado infinidad de debates con la nueva perspectiva agraria que se le quiere dar al país, no solo desde los sectores democráticos sino desde los que buscan financiarizar el campo, son los más fieles defensores del latifundio y la ganadería extensiva que tanto ha perjudicado a este país en materia económica y social.

Tambien se encuentra entre sus asientos Tania Vega de Plazas, que arrastrada por el gran caudal electoral del uribismo termina siendo elegida senadora de la república, esposa del Coronel (R) Alfonso Plazas Vega, implicado en los ejercicios de violación de derechos humanos que se llevaron a cabo en la retoma del palacio de justicia, termina Vega de Plazas siendo una representante de los sectores ligados a las fuerzas militares que en Colombia superan los quinientos mil efectivos, y que han sido educadas bajo doctrinas de “enemigo interno” y lucha contra el “terrorismo”, doctrinas contrarias a un país en Paz.

Alfredo Rangel y José Obdulio Gaviria que se convierten en las cuotas ideológicas del centro democrático, el segundo con constantes escándalos de nexos con grupos paramilitares, forjadores de una academia e investigación al servicio del terrorismo de estado, y de la profundización de la guerra, escritores de columnas de opinión que son dardos los anhelos de paz, Gaviria ya se atrevió a proponer a Álvaro Uribe como presidente del congreso.

María del Rosario Guerra es la cuota de los sectores de la costa caribe, siendo parte una de las familias más poderosas de esta región, donde hubo una consolidación del proyecto paramilitar, la exministra de comunicaciones sabrá representar bien los sectores terratenientes de este territorio… y la lista podría continuar, la elegida configuración parlamentaria es una zancadilla a la democracia y la posibilidad de paz en Colombia.

Las elecciones pasadas solo demuestran que no hay posibilidades de transformación social en el actual régimen político, ligado a un agotamiento del entramado institucional con una evidente crisis de esta, donde la abstención y el voto en blanco mostraron un rechazo a las formas tradicionales de hacer política en Colombia, es en estos momentos donde se hace más vigente una lucha frontal por la democracia y la Paz, contra el terror y el militarismo que los poderes constituidos quieren perpetuar en el país.

P.D: El día miércoles en la Universidad Nacional salieron unos hombres que con prácticas paramilitares intimidaron a parte de la comunidad universitaria, aun no se sabe si querían darle la bienvenida a algún parlamentario o buscaban enviar un mensaje a las personas de que a la universidad “solo se iba a estudiar”, no se iba a consumir ni a “mamertear”. Total rechazo a estas expresiones que se ven en todo el país, es necesario el desmonte efectivo de estas estructuras.

@CristhianUN

 

 

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Este domingo 9 de marzo se llevaran a cabo en el país las elecciones parlamentarias, que definirán la composición tanto del senado de la república como de la cámara de representantes, escenario de importante análisis en la actual coyuntura donde la democracia ha sido un eje nodal en las últimas manifestaciones, el proceso de paz con los grupos insurgentes, entre otras dinámicas que se viven en Colombia.

Es importante empezar reconociendo la existencia de candidaturas alternativas, que se enmarcan en proyectos diferentes de país, particularmente asistiré este domingo a mi correspondiente lugar de votación, pero no siendo esto un objetivo principal de este escrito, me abstendré de decir por quienes o que será mi elección, me resguardare en el supuesto de “el voto es secreto” y abriré la discusión frente al sistema electoral en Colombia.

La situación de antidemocracia en Colombia es un debate que no pasa solo por la cuestión electoral, pero que ineludiblemente hay que tocar, sobre todo en un país donde predomina la abstención electoral y el ejercicio del voto está lleno de anomalías y altercados que parten de desbarajustes institucionales, casos de corrupción, mafias, clientelas, y toda una serie de problemáticas que pueden ser más extensas que “El lobo de Wall Street”.

Se hace necesario avanzar en una verdadera independencia del poder electoral, mejor conocido en Colombia como el Consejo Nacional Electoral, ya que cuestiones como su forma de elección, hacen que sean los partidos los que sean “juez y parte” sobre ellos mismos, sin garantías a las minorías y a la oposición política, esta independencia del órgano se debe lograr con todas las fuerzas vivas del país.

Hace mucho tiempo que no hay una modernización técnica e institucional sobre la Registraduria Nacional de Estado Civil, el Censo electoral y el Consejo Nacional Electoral, modernización necesario para superar algunos vicios fraudulentos que ocurren sobre todo en zonas recónditas del país, y que hace más fácil a las grandes mafias y clientelas apoderarse del poder asegurando votos de manera corrupta, algo tan básico como la implementación del voto electrónico ayudaría un poco a cumplir esta meta.

Son necesarios que en los procesos electorales que se desarrollen en el país, tanto en el marco del actual proceso de paz como en un posible escenario de posconflicto se hagan con veedurías internacionales de procesos alternativos como la CELAC o UNASUR, que también contribuyan a que el fraude sea más difícil.

Para la igualdad de condiciones a la hora de desarrollar el ejercicio político, se debe prohibir la financiación privada de las campañas, esto debe correr por cuenta del estado mediante su órgano autónomo e independiente que represente el poder electoral, también hay que cuestionar la existencia del umbral siendo esto un impedimento para que las minorías participen en las dinámicas electorales.

Es importante participar este fin de semana del proceso, pero es más importante aún cuestionar el régimen electoral actual, que favorece a las elites y excluye a los sectores históricamente marginados, Colombia necesita una transformación de su régimen político, mediante un nuevo pacto social que destruya la antidemocracia promovida por la actual carta política, y promueva la reconciliación nacional, el poder constituyente debe poner en sus mismas condiciones al poder constituido ilegitimo mediante la diversidad política frente al reto de la culminación del conflicto colombiano.

@CristhianUN

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Crónica de los tipos buenos y lo tipos malos, a propósito de la doctrina del enemigo interno.

Entre conversaciones de pasillo y cafetería me encontré no hace mucho tiempo con un comentario refiriéndose a el movimiento Marcha Patriótica, “lo que pasa es que ahí hay tanto gente buena, como gente mala” exclamaba la voz de manera inquisidora hacia una agrupación política. Pero para explicar esto habría que ir a la raíz del problema que va más allá de lo que piense un personaje sin importancia, el problema radica en la doctrina de seguridad nacional y enemigo interno que aplican en América Latina desde los tiempos de la guerra fría y que hoy es crucial para mantener el discurso ideológico que sostiene la guerra en nuestro país.

En esos tiempos del choque de potencias entre los EEUU y la URSS, el país norteamericano perfilaba bajo ideas como la de “América para los americanos” el supuesto de una Latinoamérica entendida como el patio trasero del país del Tío Sam, después de acontecimientos como el de la revolución cubana, los Estados Unidos recurren a mecanismos como la Alianza para el Progreso y aparatos como la Escuela de las Américas para implementar una doctrina que contemplaba aspectos como el “enemigo interno”, la amenaza externa, que ligados a la generación de aparatos militares de gran calibre entrenados en esta nueva perspectiva, se convertían en doctrinas militares dadas al terrorismo de estado.

Esta doctrina mediante los aparatos propagandísticos del establecimiento, termino interiorizándose en gran parte de las sociedades de América Latina, sociedades que mantuvieron escenarios de fuertes guerras y dictaduras militares, que con la excusa del “enemigo interno” prolifero en innumerables violaciones a los derechos humanos, por supuesto Colombia no es la excepción, y mientras la población se debate entre la pobreza, la falta de garantías laborales, el precario acceso a la educación y la salud, entre otros dilemas, todavía se trata de buscar a “la amenaza” con la idea de que aniquilándola se solventaran todos los problemas del país, lo más trágico y gracioso al mismo tiempo es los objetivos de búsqueda de esta problemática, siendo movimientos y sectores sociales las primeras dianas incluso de personas ligadas a círculos académicos.

Todo esto se suma a lo que ocurre actualmente en las fuerzas militares, con incontables casos de corrupción y violación a los derechos de las personas, esto en la coyuntura actual solo nos pone una perspectiva, y es la necesidad de una REFORMA DOCTRINARIA Y ORGANIZACIONAL DE LAS FUERZAS MILITARES, alejando a este cuerpo castrense de la idea del “enemigo interno” y la “amenaza externa”, convirtiéndolas en unas fuerzas para la paz y la soberanía nacional, que se encargue de salvaguardar las fronteras como es la idea de cualquier ejercito del mundo.

En el actual momento político donde diferentes sectores del país, (buenos y malos) reclaman el camino de la paz es necesario alejar al ejercito de la formación impartida por la escuela de las Américas, reducir el pie de fuerza militar e incorporar los exsoldados a la vida productiva de nuestro país esto con una reasignación del presupuesto militar hacia los derechos sociales.

Es el momento de la Paz, y esto pasa por erradicar las doctrinas del terror y el miedo de la sociedad, debemos denunciar los niveles de culpabilidad que han tenido las FFMM en la popularización de estas ideas y por lo tanto proponer en miras a la solución del conflicto colombiano, en vez de estar buscando los buenos y los malos en nuestros barrios, colegios y universidades, busquemos entre todos y todas los caminos de la Paz con Justicia Social.

@CristhianUN

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Presidente Santos no vaya a suspender los diálogos de paz. El levantamiento de la negociación solo aplazaría el resultado –satisfactorio o no– de ésta, porque con elecciones o sin ellas el resultado de las negociaciones va a ser similar, si no es el mismo: el Gobierno tiene inamovibles y el grupo terrorista está tratando de sacar lo que más se pueda de la mesa claro; y sí, hay que ceder para lograr la anhelada paz.

Ahora bien, ¿de dónde sale la propuesta de suspensión? En realidad la petición viene solo de las toldas ‘uribistas’, porque el Polo Democrático se pronunció a favor de la continuación de los diálogos y, por supuesto, los demás partidos de la coalición también. ¿Y la gente qué quiere? Los colombianos queremos la paz, una paz con el menor número de muertos, para lo que es necesario el proceso. Adicionalmente, está demostrado que los conflictos internos (en el mundo) no terminan por la vía de las armas, sino que es necesario un proceso que permita la transición, procesos que, en algunos casos, han durado hasta de diez años. Por lo que el año que lleva este proceso no es mucho con respecto a los más de cincuenta años del conflicto y al número de años que duran los procesos de negociación.

Los colombianos debemos dejar tanta ligereza y falta de memoria, hay personas que nos intentarán convencer de la falta de legitimidad del gobierno para buscar la paz; que sin cese de fuego no se puede negociar; que va a haber impunidad. A esas personas hay que responderles que a ningún gobierno (de Santos, de Jorge Barón o hasta de Pachito) le puede llegar a faltar legitimidad para negociar la paz, porque buscarla debe ser la máxima de cualquier gobernante colombiano: este país ya no quiere más sangre.

Por otro lado, quienes exigen cese al fuego están desconociendo que casi ningún proceso de paz ha iniciado de esta forma: IRA no dejó las armas para sentarse en la mesa, solo después de un tiempo lo hicieron. Adicionalmente, nadie puede negar que muchos frentes del grupo terrorista ya no dependen del mando central y que por lo tanto esas personas que no están representadas en la mesa no son guerrilleros,  sino vándalos, narcotraficantes y zares de la minería ilegal. El proceso se está haciendo con quienes son dueños de la marca FARC, para después tratar a los que queden como lo que son: terroristas.

Por último, no va a haber impunidad. Lo aseguro no solo porque el gobierno lo diga, es cuestión de nociones básicas de derecho penal, justicia transicional y derecho internacional. Si se aplicara el derecho penal, a ninguno de estos personajes se les podría excluir de la imputación, acusación y juzgamiento de sus delitos, sus rebajas de penas también serían las que contempla el código penal. Si se aplica la justicia transicional –como va a ocurrir–, se rebajarán las penas de estos guerrilleros de tal manera que sea atractivo y viable entregar las armas e ir a una cárcel con el compromiso de que no perderán sus derechos políticos, siempre y cuando no hayan cometido delitos de lesa humanidad, como ya lo advirtió el Fiscal General. Todo esto lleva a que si no se aplica el Código Penal o una verdadera justicia transicional, es decir, si no se administra justicia, la Corte Penal Internacional tendría que intervenir en el país para velar que se cumpla con la normativa penal y ningún gobierno permitirá que se diga que bajo su tiempo en el poder no funcionó la Rama Judicial.

Nos van a tratar de refutar cualquier argumento, porque todo lo del actual gobierno es malo y la paz solo es buena cuando ellos la tratan de conseguir, o ¡ya nos olvidamos de Ralito y los ‘Paras’ (ahora bacrim), o los múltiples intentos de diálogos con las FARC (alocución presidencial autorizando el despeje de Pradera y Florida) y con el ELN del ex presidente Uribe? ¿Ya nos olvidamos de Rodrigo Granda y alias ‘Karina’? También nos olvidamos que eso que dicen que la guerrilla estaba vencida tampoco es cierto, porque desde finales de 2008 (gobierno Uribe, para los que ya olvidaron) las cifras de atentados empezaron a aumentarse de nuevo y por lo tanto estos terroristas nunca estuvieron derrotados como dicen.

Presidente Santos, no vaya a suspender los diálogos y menos cuando quienes así lo desean prefieren el poder que la paz. No lo haga porque estos tipos solo quieren aprovecharse de la mala memoria de algunos ciudadanos en beneficio de sus intereses personales.

Presidente, no se le ocurra levantarse de la mesa, porque los colombianos no estamos dispuestos a aplazar la paz.

Javier Prieto Tristancho

@japritri

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Martes, 23 Julio 2013 23:57

Cuando se apaga una vela II parte

Mi mamá respondió diciéndome que tenía un dolor fuertísimo en la pierna, que ya no podía caminar y por eso la llevaron de urgencias y decidieron dejarla hospitalizada.

 Ese día me angustié muchísimo y no hacía más que preguntar por ella cada vez que mi mamá llamaba desde el hospital. Tal era el mal que tenía mi prima en la pierna que decidieron trasladarla a un hospital más sofisticado que quedaba cerca a mi casa. La mamá de mi prima, Rubiela, tuvo que quedarse en mi casa y para mí era mejor porque podía saber todo lo que pasaba con mi primita en el hospital.

 La mamá de Carol me contó que lo que había pasado era que Carol estaba trabajando en una tienda de zapatos y que ella en su afán de alcanzar uno de la pared, que estaba muy alto, no se fijó que había una puntilla oxidada y terminó por chuzarse con ella en su pierna. Ella no hizo nada ese día y dejó que el dolor avanzara y sólo se tomaba unas pastillas que no le causaban mucha mejoría. Después de unos días, su pierna se tornó de un color morado y el dolor no le permitía caminar de manera normal.

 Al notar estas inconsistencias, una amiga de mi prima decidió llamar a los papás de ella y contarles todo lo que estaba sucediendo. Al enterarse de eso, Rubiela  se dirigió inmediatamente para el almacén donde mi prima laboraba y se la llevó enseguida para un hospital. Después de llegar al hospital, le dijeron a mi prima que tenía que quedarse allí porque debían hacerle unos exámenes para así poder diagnosticar qué era lo que le estaba afectando la pierna. Luego de un tiempo le dijeron a mi prima y a su mamá que Carol tenía una infección llamada tétano y que lastimosamente no existía cura alguna para esta porque ya estaba muy avanzada y para poder detenerla tendrían que amputar el órgano afectado.

 La noticia causó conmoción en mi familia. Todos nos sentíamos profundamente afectados porque era bastante cruel que ella, una chica tan joven y bonita, tuviera que pasar por una situación tan traumática, pero lo que aún nadie sabía era que faltaba algo más grave por descubrirse. La infección ya se había expandido por todo el cuerpo de mi Carol, de nada servía el amputarle su pierna porque ya tenía infectado su cuerpo.    

 En esos momentos me armé de esperanza y algo me decía que ella se iba a salvar y decidí invocar a Dios y esperar que Él nos hiciera el milagro. Recuerdo que un sábado llegó Rubiela a mi casa súper contenta porque los médicos habían notado una gran mejoría en la salud de Carol y que era muy probable que le dieran la salida del hospital el domingo. Todos felices esa noche dormimos tranquilos y el día siguiente mi mamá se fue para la iglesia con mi abuelita y Rubiela, mi hermano y yo nos quedamos dormidos. Muy temprano sonó el teléfono y yo me levanté casi dormida a contestar, cuando contesté preguntaron por Rubiela y yo pregunté ¿quién la necesita? y me dijeron que era de parte del hospital. Yo la desperté y le indiqué que debía tomar el teléfono porque la habían llamado. Ella, muy tranquila, tomó el teléfono y tuve que vivenciar la peor imagen que nunca hubiera querido ver...

 Fue bastante difícil ver a una mujer gritando ¡no, mi niña no! Verlaatacada llorando en el piso y yo sin poder hacer nada y preguntando ¿qué pasó? Lo peor es que era bastante obvio: mi prima, mi amiga, mi hermana había muerto y con ella todas las ilusiones que muchos teníamos. No entendíamos por qué el día anterior nos habían dicho que estaba mejorando. ¿Qué había pasado? Nadie lo sabía.

 Mi hermano se fue para la iglesia a avisarle a mi mamá y a mi abuelita, quienes llegaron en seguida y se encargaron de todo lo referente al sepelio. Hasta ese instante mi corazón estaba profundamente dolido, pero no había manera de llorar para deshacer ese nudo que tenía en el pecho y que me hacia sufrir más. A la hora de cremar su cuerpo se escuchaban muchos gritos de dolor que me afectaron aún más, todos estábamos muy mal y hubo algo que hizo que me impactara mucho y fue el hecho de verla después de muerta y notar cómo habían desfigurado su rostro y su cuerpo todos los medicamentos que no evitaron que se fuera de esta tierra, de esta familia, de mi vida… 

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Círculo de Amigos