Un nuevo encuentro con jóvenes representantes de los candidatos a la presidencia se dio en Palabras Mass, en el que se pudo poner en relieve los temas que competen a la juventud colombiana y como lo abordaría cada candidato, estuvieron presentes, Hernán Cadavid,  Javier Prieto, Jorge Camargo, Lorena Castañeda y William Monsalve. 

 

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Viernes, 28 Marzo 2014 00:50

Jóvenes en las campañas presidenciales

En este programa la discusión se centró en la visión de los jóvenes que apoyan a sus candidatos Hernán Cadavid por: Zuluaga, Johana Pacateque y Angélica Martínez por Peñalosa. Lamentablemente no asistieron a este primer debate Mario Castellanos por: Clara y Jairo Mayorga por: Santos. Este primer encuentro con los jóvenes de los candidatos puso en relieve el papel que juegan ellos dentro de las campañas y cuales son sus fortalezas. ¿juzguen ustedes?

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Miércoles, 19 Febrero 2014 10:40

¡Ay Venezuela!

No comparto tus ideas, pero daría mi vida por defender tu derecho a expresarlas

                               Voltaire

Mucho se habla en la gran prensa sobre la difícil situación venezolana. También salen a flote preguntas y respuestas de lado y lado. Osan los grandes contradictores de la Revolución Bolivariana en cuestionar la falta de garantías para la movilización y la organización de la oposición en el hermano país. La pregunta carece de contenido cuando la hacen quienes durante mucho tiempo han callado ante el exterminio de movimientos de izquierda en Colombia, falsos positivos judiciales contra dirigentes sociales, escándalos en las fuerzas militares, represión policial a la manifestación ciudadana y criminalización de todo tipo. No se trata entonces de esbozar un argumento del tipo “…ah pero en Colombia también”. En nuestro país no hay garantías para la oposición política, tampoco para el movimiento social y menos para el movimiento estudiantil que hoy tiene tres presos y aún llora impunemente a Jan Farid Cheng Lugo, Oscar Salas, Martín Hermández y Johny Silva, entre otro centenar. Nada dice la gran prensa ni los renombrados twitteros.

El tema es que lo que pasa en Venezuela, desde cualquier punto de vista, es doloroso. Hay vidas humanas de por medio y, lo más triste, hay responsabilidades políticas por tales muertes. Del hermano país y de su revolución se pueden cuestionar muchísimas cosas, incluso desde la izquierda, pero lo que allí ha quedado claro es que las garantías para la oposición política en la civilidad y la paz abundan.

La paradoja de Venezuela es bien interesante. Mientras en Puerto Rico, Chile y Colombia, entre otros países de la región, los estudiantes se organizan para pedir gratuidad, aumento en la cobertura, autonomía universitaria y calidad educativa, en Venezuela marcha una parte de ellos en contra de la “dictadura” que destinó el 5% del PIB para educación y  aumentó la cobertura universitaria en casi el 100%. Hay que apoyar las demandas de los estudiantes en Venezuela, pero estos no son apolíticos, luego hay que apoyarlas siempre que se orienten hacia la defensa de lo público (no su destrucción), valorar su entusiasmo para la movilización y demás virtudes, pero lo que no se debe pensar es que el estudiantado venezolano es una masa uniforme que va en pleno por las calles venezolanas en contra de Maduro. Hay, en toda Venezuela, más de 600.000 estudiantes universitarios, de los cuales el 90% se encuentran en normalidad académica, aún cuando varios de ellos han participado también en las enormes movilizaciones del chavismo. Esos, en varios estados, también han sido reprimidos, perseguidos… y asesinados en medio de esta coyuntura.

Ha quedado demostrado que el “cuarto poder” ha jugado un papel trascendental en todo esto. Podrán salir más adelante los grandes analistas de la acción colectiva a decir que el fenómeno venezolano se gestó en Twitter, pero lo que es cierto es que la gran prensa ha tenido un rol trascendental. Se recogen imágenes en las que se muestran disturbios en Siria, Egipto y hasta España, con el fin de denunciar los “niveles de represión” en Venezuela, se han distorsionado imágenes y, ante todo, se ha fragmentado la información creando un cerco mediático en torno a lo que pasa en las calles venezolanas.

Claro que ha habido abusos policiales, no solo contra la oposición, también contra el chavismo en varias zonas del país y, por supuesto, todos son condenables; pero es claro que hay responsables políticos de todo esto y no son quienes hace dos meses ganaron las elecciones por un millón de votos, sino quienes las perdieron y hoy, de manera irresponsable, llaman al pueblo al odio y a la violencia.

Es apenas un deseo que Venezuela recobre su estabilidad política, que abra el necesario camino para la reconciliación y el trabajo mancomunado por seguir avanzando, por ejemplo, en la superación de los retos del milenio, tal como lo reconoce la propia UNESCO y, por supuesto, que la situación política actual, no sea una excusa más para que sea tema de discusión en la OTAN una intervención militar al país hermano, curiosamente también, muy rico en reservas petroleras.

Así las cosas, hay que aunar esfuerzos y solidaridad para que cese la represión, en donde quiera que la haya, pero ¡ay Venezuela!, que el camino siga siendo el diálogo, la participación electoral del 80% del censo, la movilización pacífica y la soberanía, para que toda injerencia extranjera se vaya al carajo y los amigos de ella no vuelvan jamás.

 

@FernandoVeLu

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Martes, 24 Septiembre 2013 10:42

Por amor a su hijo

Las personas somos el resultado de las decisiones que tomamos. Nuestros días —a pesar de la monotonía— son todos distintos, todo depende de la hora en la que decidimos levantarnos, tomar el bus o prender el carro para salir a la realidad, al ruido de las calles y las adversidades del trabajo o del desempleo; salir de paseo o quedarnos en la ciudad, ir al parque, a comprar la leche o pedir un domicilio.

El viernes un joven decidió vestirse de rojo, de ese rojo vivo que representa la sangre que corre por nuestro cuerpo, muchos no saben por qué aquel joven quiso vestir la camiseta de su equipo un día cualquiera, un día en el que no iba a ver a su equipo jugar, pero lo hizo; ¿quién lo puede juzgar? Solo los que amamos el fútbol y sentimos pasión por un equipo sabemos que podríamos vestirnos cada día de nuestras vidas con una camiseta.

¿Quién podría imaginarse que por el color de su camiseta iba a ser asesinado su padre? Sí, unas horas después de que él decidió vestirse de rojo su padre dejaba de respirar, porque al ver que su hijo corría peligro quiso protegerlo de los ataques de unas personas que decidieron golpear, agredir y matar sin ninguna razón, porque no hay razón válida para quitar la vida de otro.

En el piso quedaron el padre y el hijo, los dos tenían el rojo en el pecho, el primero por la sangre que derramó por amor a su hijo y el segundo por la camiseta que portaba con amor a su equipo. En el piso no estaban los agresores, porque, como todos los bandidos, salieron corriendo, la cobardía del asesino es tal que no es capaz de dar la cara y asumir sus decisiones.

Siendo un amante del fútbol siento una inmensa tristeza cada vez que se presenta un hecho como este, porque cuando se desangra una persona por llevar uno u otro color se pierde la naturaleza de este y de cualquier deporte porque los deportes son, en esencia, juegos que rinden homenaje a la vida, exteriorizaciones de los seres humanos para demostrar que están vivos. Siendo un amante del fútbol mi amor por éste se disminuye cada vez que se apaga una vida de esta forma.

Hace unos veinte años tomé la decisión de ser hincha de un equipo de fútbol colombiano, del mismo equipo del que dice ser hincha el asesino del padre de este joven. Sin embargo, este remedo de persona no puede llegar a llamarse “hincha” si no ama más la vida que a un equipo.

Este personaje —como ningún otro que sea capaz de algo parecido— nunca podrá ser equiparada a los millones de hinchas de mi equipo que portamos la camiseta y somos capaces de darle la mano, abrazar e incluso besar a alguien que porte la camiseta de otro equipo, este tipejo y todos sus semejantes no deberían portar con orgullo el escudo y los colores de una institución, porque su ‘amor’ está viciado por el fanatismo y está enceguecido con por el extremismo que siempre carece de razones.

He tomado la decisión de acompañar a mi equipo cada vez que juega en Bogotá, pero con personas como estas cada vez es más difícil tomar la decisión de ir a ver a uno de los amores de mi vida y esto no me pasa solo a mí, le pasa a muchos que prefieren ver los partidos por televisión porque “uno nunca sabe”: porque hay un montón de idiotas que no son capaces de saber que está mal untarse las manos de sangre y destruir una familia porque unos ganan y otros pierden, porque está de rojo, azul o verde.

No quiero dejar de ponerme la camiseta, no quisiera dejar de ir al estadio, esto no debería ser un riesgo, un factor que aumente la probabilidad de morirme antes de lo esperado, no debería serlo para mí ni para ningún otro. Decidir ser hincha de un equipo no puede ser la causa de la muerte de alguien, porque, aunque cada decisión nos puede hacer vivir y morir de una forma u otra, una decisión tan insignificante como la de salir a la calle con la camiseta de un equipo no debe ser el detonante de la muerte de alguien.

Las personas somos el resultado de las decisiones que tomamos, algunos deciden ser médicos y otros ingenieros; algunos deciden trabajar y otros estudiar; algunos deciden ser de Nacional y otros de Santa Fe; pero algunos deciden, simplemente, no ser personas, como ese cobarde que no es capaz de dar la cara.

Nota: Esta columna fue escrita antes de que murieran dos hinchas de Nacional a manos de esos delincuentes que dicen ser hinchas de un equipo (el mismo mío), que dicen tener sangre y corazón azul, pero lo único que tienen es el alma negra y la cabeza vacía.

Javier Prieto

@japritri

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Miércoles, 04 Septiembre 2013 20:42

Policías %&$¿!*

Es que todos esos ‘tombos’ son unos malparidos” me dijo una amiga al frente de su hijo de siete años. Parece que, en algunas ocasiones ella –o el papá de su hijo, más bien,– había tenido algún encuentro poco agradable con la policía.

“No digas esas cosas en frente de tu hijo”, le pedí disimuladamente, para que él no me escuchara controvertir a su mamá, porque creo que la autoridad de una madre hacía su hijo no puede ser debatida por un cualquiera, tal vez por nadie.

Así que le hablé pasito y, aunque el niño me veía hablando con ella, me aseguré que él no escuchara lo que yo le decía, para que cuando la convenciera que estaba mal hablar así de los policías (si lo lograba), ella le hablara a su hijo de por qué su insulto estaba mal.

Le dije que cuando ella se refería a todos los policías estaba hablando de una institución, una a la que se le había conferido el privilegio de usar las armas por cuanto representaba autoridad.

“Y si tienen tanta autoridad, ¿por qué maltratan a la gente?”, me cuestionó. “Es cierto que algunos de ellos abusan del poder que se les ha dado, pero primero, no son todos, ni siquiera es la mayoría; y segundo, más importante aún, la institución, es decir, todos los policías en su conjunto; deben ser respetados porque se les ha encargado el mantenimiento del orden público y la guarda de la ley”

La conversación fue interrumpida por el niño que quería saber qué estábamos cuchicheando y por mí, porque no recuerdo muy bien mis palabras exactas, pero que igual las pongo entre comillas, pues es algo que creo desde antes de empezar a estudiar leyes y porque debí decir algo parecido.

Y lo creo, con convicción: hay que respetar a la fuerza pública (militares y policías), se deben condenar los actos por medio de los cuales ellos abusan de ese poder que se les confirió, pero no se debe condenar a toda la institución (a todos sus integrantes) por los actos de algunos de ellos.

La fuerza pública representa la protección hacía el orden, hacía la ley y, por lo tanto, si le decimos a nuestros niños que ellos son unos %&$¿!*, ¿qué respeto a la ley y a las instituciones van a tener ellos cuando crezcan?

Por lo mismo, no quise que el niño me escuchara discutir con su madre porque de niños solo les queremos creer a nuestros padres, nos duele cuando nos dicen mentiras y condenamos a los que les discuten porque ellos siempre tienen la razón. Incluso, en nuestra época de rebeldía, tenemos muy presente todo lo que dicen nuestros padres porque hay un inconsciente colectivo en el cual los papás representan autoridad, credibilidad, amor, etc.

No quiero decir que ahora todos debamos querer ciegamente a todos los policías y militares, pero sí es necesario que los niños sean educados respetando la ley y a quienes son designados para protegerla. Ese es el camino para que cuando se logre la paz ellos puedan prorrogarla infinitamente.

La imágenes que se vieron la semana pasada –y que se ven en cada marcha– en las cuales un puñado de vándalos irrespeta públicamente a la fuerza armada son el peor ejemplo que puede dar la ciudadanía a la niñez porque, aunque haya argumentos para protestar, en estos actos burlescos no se está exponiendo ninguno de ellos y sí se está enseñado que la autoridad, el orden público y la ley puede ser burlado, no por una persona, sino por cientos de desadaptados que creen que el derecho legítimo a la protesta les permite sobrepasar los límites de la ley. Lo más triste es que mientras otros intentan protestar con razones, los vándalos les destruyen sus motivos con piedra y spray (en otros casos con bombas).

Pero, ¿cómo respetarlos si maltratan gente? Claro, hay algunos militares y policías que no son capaces de asumir con responsabilidad y entereza el encargo que les ha hecho el país, pero por esta razón no se puede condenar a toda la institución. Lo digo porque, entre otras, a los abogados también nos pasa: nos estigmatizan.

Es decir, qué tal que porque tres costeños fueron encarcelados por robarse la plata de un contrato público nos pongamos a decir que todos los costeños son así o que, porque a algunos economistas y contadores se les dio por hacer operaciones bursátiles sin apegarse a las buenas costumbres comerciales, ahora todos los que ejercen esas profesiones son así.

A mí me consta que no y a ustedes también.

A los que han salido de Colombia, o a quienes han conocido extranjeros acá, ¿les gusta que les pregunten si venden droga por ser colombianos? No creo que la estigmatización sea la salida, más cuando se trata de una institución que la mayoría del tiempo está protegiéndonos y protegiendo el cabal cumplimiento de la constitución y la ley.

Será que por los padres y madres que golpean y abusan de sus hijos entonces todos los niños deberían estigmatizar cada uno a sus respectivos padres.

Claro que hay que denunciar los abusos de las autoridades y es cierto que los que hayan cometido estos abusos deben ser investigados y condenados, pero no hay que defender el irrespeto a la institución que se presentó en días pasados por el hecho de que algunos uniformados agredieron al pueblo, pues el irrespeto no se puede atacar con más irrespeto: éste se ataca con denuncias, argumentos y movilizaciones pacíficas porque, como dije alguna vez, la violencia es cíclica, cuando se cree que la venganza ha acabado con todo, algo queda y nace una nueva venganza en nuestra contra.

Para vivir en una sociedad más justa y equitativa es necesario que eduquemos a las nuevas generaciones con respeto a la ley y a la Constitución y no se les puede hacer pensar que las instituciones están en su contra porque de qué sirve luchar por la paz si quienes la van a disfrutar no son capaces de valorar el esfuerzo que por décadas se ha venido trabajando y lo van a despilfarrar todo porque no creen en lo que el país tiene para ellos.

No vivimos en una maravilla de país, eso lo deben saber los niños; pero tampoco podemos hacerles creer que vivir acá es una pesadilla. “Eso no nos lleva a ningún Pereira”.

Javier Prieto Tristancho

@japritri

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Domingo, 01 Septiembre 2013 14:16

Bievenido Howard Schultz

Supongo que el 99% de esos que ahora se oponen a la llegada de la cadena de tiendas de café más grande del mundo no tienen ni idea quién es Howard Schultz, ni tampoco deben saber en qué condiciones entra esta multinacional al mercado colombiano, tampoco se deben haber puesto en el ejercicio de estudiar los beneficios o posibles perjuicios que esta empresa pueda traerle a nuestro hermoso país de gente en ruana. Y no me asombra que sea así, Colombia es un país rico en gente bruta, Colombia es el único país del mundo en donde la gente no lee, no investiga, no conoce, no sabe nada. En Colombia, como la gente es bruta, entonces no tiene la capacidad de entender ni de razonar, son como extraterrestres, pero extraterrestres brutos. Lo malo de esto es que son muchos.

Son personas que les encanta “aportar” el típico granito de arena y lo hacen de la manera más acomodada posible, porque como dice Jaime Garzón: este es el país del facilista, del cómodo. Y como ponerse una ruana y salir a las calles a decir que apoya a los campesinos o subir al “face” fotos en ruana (cosa ordinaria, pero no la foto en ruana sino la expresión 'face') es mucho más fácil que leer, investigar y entender, entonces todo el mundo opta por el “face” y la ruana. Se sienten revolucionarios y héroes compartiendo imágenes y videos con todo el mundo, invitan a conocer su verdad y se enfrentan a todo el cosmos con argumentos miopes y simplones. Una semana después están otra vez chupando cerveza y haciéndose la paja con la misma revista vieja y maltratada heredada del abuelo.

Yo no tengo ruana, ni camiseta de la Selección Colombia, ni salgo a las calles a ventilar arengas en contra del mundo, ni escondo mi rostro detras de trapos olorosos, trapos “enmarihuanados”, ni le aviento piedras al Esmad, ni le arreo la madre a la policía. Yo soy de esos colombianos sensatos, de los que sí pagamos TransMilenio, de los que respetamos la fila, de los que no tira basura en las calles. Yo hago parte de los colombianos que quiere a su país de manera controlada, sin fanatismos, sin desmanes, sin revoluciones absurdas. Me molesta y me avergüenza ver tanto tontarrón invitando a no consumir en las próximas tiendas de Starbucks, tanto imbécil brindándole apoyo a los campesinos sin conocer el campo, sin entender en realidad cuál es la problemática de esos verdaderos colombianos que no le aportan granitos de arena al país, sino que le aportan toneladas de legumbres, frutas, verduras, tubérculos, materia prima, etc. Me tenía que desahogar.

 Ahora sí voy con el tema de Starbucks.

Afortunadamente las exigencias que hacen algunos grupos en Facebook no tienen ni piso ni futuro (como todas las intenciones virtuales últimamente). El próximo año se abrirán en Bogotá las primeras seis tiendas de Starbucks llegando a por lo menos cincuenta tiendas en todo el país en los siguientes cuatro años. La multinacional no llega sola, lo hace con el acompañamiento de la Federación Nacional de Cafeteros y en alianza con Nutresa que, para los que no saben, es una multinacional colombiana con presencia en doce países y con plantas propias en ocho de ellos,

Nutresa tiene activas setenta marcas en el mercado llevando así sus productos a sesenta y cinco países en los cinco continentes. La marca estadounidense de café hará una inversión inicial de 25 millones de dólares en el país. Aunque las primeras tiendas se abrirán hasta el próximo año en Bogotá, Starbucks llegó al país hace un año con la creación del Centro de Apoyo Starbucks en Manizales. La gente no conoce, y como consecuencia, dice sandeces.

Yo no soy economista ni administrador de empresas, ni estudie comercio exterior, yo no soy nadie. Y es que para entender algo tan básico como esto no hay que tener un MBA. Tan solo hay que leer lo necesario para comprender cómo funciona el mercado cafetero, aquí y afuera. El gremio cafetero ha hecho conocer sus incomodidades frente a los precios de producción y precios de venta del café. Ellos afirman que los precios de producción en ocasiones exceden el 25%, entonces aspiran que seamos nosotros, los colombianos, quienes asumamos esa diferencia y les subsidiemos $1.400 pesos por kilo. Si eso fuera así, nos tendríamos que alistar para ayudarles en la cosecha de este año con $ 1 billón y, además de esto, pretenden que este subsidio continúe por lo menos hasta que el precio deje de estar por debajo del costo de producción.

Lo lógico en este caso sería replicar la solución dada en países también cafeteros como Guatemala, Vietnam, Brasil y algunos países africanos que enfrentan este mismo mercado. Ajustar los costos de producción al precio internacional. Pero esto no lo conocen los encapuchados que destrozaron el centro de Bogotá en actos de vandalismo, ni lo conocen los colombianos que, en un acto de solidarización oportunista, aseguran en las redes sociales apoyar lo que no conocen.

Colombia está empezando un buen momento en producción del grano materia prima de la firma Starbucks, de Juan Valdez, Oma y pequeños empresarios que intentan darse a conocer en el mercado. Este año se alcanzaran los 10 millones de sacos, según la Federación Nacional de Cafeteros, además de eso contamos con más de 500 hectáreas de cafetales renovadas, lo que en castellano significa disfrutar de plantaciones jóvenes y resistentes, cosa que no pasa en países vecinos como Perú y Ecuador y algunos en Centroamérica, quienes están afrontando el avance de la roya y el envejecimiento en sus cafetales.

Pocos colombianos saben qué es Procafecol, y los que lo saben seguramente no se cubren el rostro con la intención de atentar contra la fuerza pública. Podría escribir un libro explicándoles los avances de nuestra industria cafetera en los últimos años y las metas a las que le estamos apuntando con determinación. Una cosa es vender sacos de café y otra cosa es vender café con leche o granizado de café. Los colombianos estamos acostumbrados a no querer esforzarnos en nuestras tareas diarias. no nos gusta madrugar, no nos gusta trasnochar, no nos gustan los lunes a no ser que sean festivos, no nos gusta caminar, no nos gusta TransMilenio, no nos gusta nada. Somos las personas más quejonas que conozco.

Yo soy amigo de la competencia. El mercado exige la competencia para incentivar el mercado y mejorar los productos o los servicios. Así como apoyo la llegada de Starbucks al país, apoyo también la expansión de Procafecol en el exterior. Ya contamos con tiendas en México, Panamá, Perú, Chile y Estados Unidos y estamos avanzando en la apertura de 45 tiendas en Perú durante los próximos tres años. Contamos con 63 tiendas en el exterior y espero que en los años que vienen ese número crezca con celeridad.

Llevo 25 días en Colombia después de permanecer tres meses en el exterior, en un país donde hay tiendas de Starbucks por doquier y ni una sola de Juan Valdez o cualquier marca colombiana. Mi primer café en este país fue en una tienda de Procafecol y me encontré con que ahora uno puede acumular puntos por cada compra, puntos que son redimibles en productos en cualquiera de sus tiendas. Hasta ayer llevo un poco más de mil puntos. Esto entonces me hace entender que Juan Valdez ya comenzó a cambiar su mecanismo de fidelización de clientes, cosa que me alegra, porque no solamente se alista para la llegada de la competencia sino que mejora su atención al cliente y muy seguramente conoceremos nuevos productos, nuevas presentaciones y en algunos casos mejoras en los que ya consumimos. El empresario que viene creciendo con dificultades, pues que siga luchando, para nadie es fácil crecer y posicionar una marca; y cuando logre ser grande prepárese para los que lo tilden de querer aplastar a los pequeños empresarios que quieren ser grandes.

 

Feliz domingo para todos.

 

Giovanni Acevedo

 

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Jueves, 15 Agosto 2013 11:19

Mi Visita a los Godos

Al terminar uno de nuestros programas de radio, mi amigo que bajó de peso de 180 a 70 kilos no por la vía del disciplinado ejercicio que realizó, sino por el camino rápido de la cirugía estética; me pidió el favor que lo acompañara al Partido Conservador ya que tenía una reunión importantísima con un militante de esta corporación. Decidí acompañarlo ya que quería aprovechar esta visita para hablar con José Jaime Uscátegui, un joven que a mi parecer es coherente con sus ideas, un buen tipo.

Cuando llegamos,  el amigo de mi amigo aún no había llegado, por ende llamé al celular a José Jaime, quien muy amablemente me atendió y se comprometió a convocar a los jóvenes conservadores al debate en nuestro programa. Como siempre, él ayudándonos a construir país al igual que lo hace Natalia Rivera, Angélica Martínez del Partido Verde, German Ricaurte del Partido Liberal, David Monsalve de Progresistas, David Castellanos de Cambio Radical, Carlos Flórez de Centro Democrático y Sergio Fernández del Polo Democrático, entre otros. Todos pensando un modelo distinto de país.

Llevaba mucho tiempo que no visitaba el Partido Conservador, sin embargo, me quedó la sensación de que las bellas mujeres que militan en este partido se han ido reduciendo o debe ser que no todas apoyan la candidatura de José Félix Lafaurie a la presidencia, pues coincidencialmente era el lanzamiento de su candidatura o algo así era lo que reunía a algunos militantes entre ellos al amigo de mi amigo  y uno que otro visitante inesperado como nosotros.

Mientras continuábamos esperando que llegara la cita de mi amigo, empezaron los actos de protocolo. El himno del Partido Conservador no podía faltar, muy energicamente fue cantado por los asistentes. pero llamó mi atención que el candidato que representa esta colectividad, el Dr. Lafaurie, no lo cantaba. Debe ser que se dio cuenta que es mejor guardar silencio en vez de hacer el ridículo al igual que Shakira y Fonseca o el mutismo que le ha funcionado en torno a la detención de su asesor José Miguel Narváez por paramilitarismo, señalamientos que le han hecho al mismo Dr. Lafaurie(http://www.semana.com/opinion/articulo/nadie-atreve-contra-fedegan-lafaurie/257904-3)

 Por su lado, a mi amigo le cumplieron su cita y se salió del recinto a hablar en vez de escuchar la demagogia tradicional de este tipo de eventos. Mientras tanto, venía a mi mente haber visto la misma escena hace muy poco en Valledupar,  al Dr. Lafaurie defendiendo las banderas de Centro Democrático al lado del Gran Colombiano y sus cinco huevitos con el mismo discurso, que se ha perdido la seguridad en el campo. ¿Será que debemos volver a los ejércitos privados que tanto mal le han hecho a esta nación? Claro que en esta ocasión el Dr. Lafaurie recordó sus años de juventud en el conservatismo.

Pasó por mi mente la pregunta que le hizo una niña al Gran Colombiano en sus talleres democráticos: ¿Quién nos garantiza que estos pre-candidatos no nos van a traicionar? Seguramente esta niña debió escucharle esta pregunta  a Yamit Amat, Darío Arizmendi o la loca política, pues qué va saber esta niña de traición, ¿será que entiende que JU, según José Obdulio, es sinónimo de Judas y Juan Manuel? Probablemente para esta pobre niña el “coco” es Juan Ma. Y su ángel de la guardia es Francisco. Santos, por supuesto.

Luego de unos minutos mi amigo entró y dijo que ya nos fuéramos, que él ya había terminado su reunión. Al salir y ver los cuadros en la pared de los ex - presidentes, concluí que el Partido Conservador está más lejos de poner su próximo cuadro. Ha errado en elegir sus candidatos Noemí Sanín, Andrés Felipe Arias y ahora con el Dr. Lafaurie. Ojalá las nuevas generaciones que se empiezan a distinguir como Beatriz Elena y el mismo José Jaime puedan en verdad darle un giro a este partido y que los delfines como Santiago Pastrana valoren el trabajo que vienen haciendo los jóvenes de esta colectividad, no desde afuera que es la actitud más cómoda, sino desde adentro con las botas puestas, que se gane su credencial y no por ser el hijo del ex-presidente Pastrana.

Esperemos que este mal escritor esté equivocado al pensar que en unos cuantos años Santiago hará parte de esos delfines que quieren llegar a la Casa de Nariño, no por la vía del disciplinado ejercicio político realizado con esos jóvenes ávidos de soluciones en busca de oportunidades, sino por el camino rápido de su señorío heredado desde su abuelo. Tengamos fé que las nuevas generaciones que cargan las cajas, entregan volantes y sostienen las mantas para que la realeza firme, tengan algún día la posibilidad de ser elegidos ya que trabajan desde abajo para abrirse espacio en el difícil y cerrado mundo político.

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Lunes, 05 Agosto 2013 18:19

Hasta pronto Buenos Aires

Buenos Aires es una ciudad romántica, culta, educada. Es, en medio del caos una ciudad tranquila. Estoy feliz por regresar a mi ciudad, pero alejarme de Buenos Aires hace que mis ojos se humedezcan, hace que ya quiera regresar pronto para caminar y tomar café de máquina. Te quiero.

El escritor mediocre regresa a su país y nadie sabe que regresó. Es así porque él quiere que sea así, porque ese tiempo en la clandestinidad le da espacio al ocio que tanto le gusta, lo hace sentir libre. Se reúne en un costoso restaurante con una buena amiga, una a la que le relata sus intimidades, todas sus intimidades; se toma un café, se asegura que sea un café económico, él sabe que su labor de escritor no es bien remunerada y no le da para un café costoso.

Por seguridad, el jefe de los escoltas de su amiga acomodada (un hombre guapo pero mayor) le aconseja continuar con el reencuentro en uno de los clubes en donde ella hace parte como socia. Deciden entonces ir a uno de los más tradiciones de la ciudad. Ese en el que pusieron una bomba y murió mucha gente. En el club, el escritor no es más que un tonto invitado, un invitado pobre, austero no por decisión voluntaria, sino por obligación. En el club es solo un invitado de una socia a la que los empleados del club quieren mucho. En el club los dos amigos tienen toda tranquilidad para fumar y beber, de algún modo se sienten libres pero no lo son, solo creen serlo, se engañan, se ríen.

Sigo enamorado y tal vez más que antes. Haz algo, no seas tonto, está bien que seas un escritor mediocre, pero un escritor enamorado tampoco, no abuses de tu locura. ¿Qué hago?. Pues sal, conoce gente, conoce hombres, conoce mujeres, diviértete. No creo que funcione, no creo poder ser feliz. ¿Pero cómo no? Inténtalo. En el medio en el que me muevo es muy difícil encontrar a alguien atractivo, todos son gordos, barrigones, con la barba ajada, algunos ya se están quedando calvos. Salte entonces de la política, no tienes nada que hacer en este país, vete lejos y escribe, pinta, dibuja, fuma y toma café y se feliz lejos de aquí. De aquí soy y es aquí donde debo estar por lo menos hasta que sienta que mi presencia sobra.

Si vas a estar aquí en Colombia, entonces quiero que seas feliz. Dime cómo… ¿Por qué no vuelves con esa novia cristiana que tuviste, esa que siempre te busca para satisfacer sus antojos sexuales, inténtalo. Es que a mí los senos muy grandes no me gustan, ni los perfumes baratos. Bueno, ya sabemos que nadie es perfecto y menos los cristianos, acepta sus invitaciones sexuales, estás joven. Pero soy impotente. No te creo. Créeme. Además de impotente, cuando por fin despierta, entonces soy precoz. Entonces amigo mío, tienes serios problemas ¿Qué piensas hacer? ¿Qué puede hacer un hombre que además de impotente es precoz?. No sé, ¿escribir?. No creo, política tal vez. ¿Será entonces que todos los que decidimos irrumpir en política tenemos la desgracia de ser impotentes? ¿Será que Petro es impotente?. Si no es impotente, por lo menos sí es incompetente. Jaajaja ¿y no vas a continuar con el proceso de la revocatoria, con la segunda fase?. No creo que me pidan ayuda, hay muchos uribistas en el grupo de Miguel Gómez que, por supuesto, también es uribista, pero es un uribista silencioso. ¿Cómo silencioso? Miguel Gómez es un tipo inteligente, calmado, él debe saber que hoy en día decir que es uribista no le trae buenas cosas a nadie, por eso no lo dice en voz alta.

Me contaron que es el director del directorio del Centro Democrático en Bogotá. Sí, eso me dijeron a mí también, no sé entonces cómo hará ese costeño barrigón para tener el apoyo de Miguel ahora que quiere disque llegar a la Cámara por Bogotá. Pobre hombre, sí le gusta quemarse. No le fue suficiente quemarse en las urnas de Chapinero, ahora quiere quemarse en las urnas de toda Bogotá. Ajjajaja y ya tiene foto y todo. Si, una con camisa blanca y con un reloj gigantesco, yo creo que tiene a los mismos publicistas de Pacho Santos. ¿No sabra que en las fotos políticas no se debe salir con reloj? Es que no creo que sea una foto política, debe ser la foto que le sacaron en protagonistas de telenovela. Jajajaja ¿y lo expulsaron? No lo dejaron ni entrar a la casa estudio por convivencia.  

El escritor y su amiga siempre han sido amigos en espacios tranquilos y poco concurridos, a ellos no les gusta la multitud, a ellos les gusta más el silencio y la tranquilidad, donde puedan hablar, donde se puedan oír y, sobre todo, en donde puedan fumar y tomar café barato.

¿Qué tal tu viaje? Cuéntame que hiciste. No hice nada, ya sabes que alguien que escriba es un desocupado y eso fue lo que más hice, escribir. He leído todas tus columnas y me gustan, pero no sé qué tanto le puedan gustar a los demás. A los uribistas definitivamente no les gusta nada mío, pero no hay problema, que no me lean y ya. ¿Para que escribes mal de ellos? No escribo mal de nadie, solo digo la verdad, lo que veo, lo que siento. Ellos están en plena campaña y eso no les conviene. ¿Por qué no simplemente te quedas callado y ya? Así te evitas malos momentos. No puedo ser hipócrita, no puedo actuar como lo hacen algunos cachacos y otros samarios y paisas que, por ejemplo, detestan al costeño quemado, pero se quedan callados por no quedar mal, yo digo la verdad.

¿Cómo ves el Centro Democrático? Un desastre, una vergüenza, desde que dejó de ser puro se convirtió en un “agáchese y recoja”, ahí todos están por algo, el costeño por su aval y los otros por puestos y reconocimiento. ¿Pero tienen fuerza no? No tienen nada, solo tienen hambre de poder y ambición, ahí en medio de tanto lagarto el único inocente es el pobre de Zuluaga y se está dejando sonsacar todo, se dejó meter de una mujer poco agraciada los servicios de unos YouTubers que no juegan limpio, Pacho Santos ya les advirtió a los del Centro Democratico que si él no era el candidato a la presidencia, entonces que montaría circo aparte, Lafaurie se fue con sus amigos los ganaderos para el Partido Conservador y a la pobre de Marta Lucía le tocó meterse entre los cuatro huevos de Uribe. Jajjajja ¿entonces qué va a pasar? Nada, no va a pasar nada, van a sacar Senadores y Representantes a la Cámara y ya.

La amiga del escritor se nota emocionada. Le encanta hablar con él, le gusta fumar y hablar, disfruta pasar horas al lado de su amigo el mediocre, el escritor, el que dice lo que los demás no quieren que diga. Al escritor mediocre le gusta fumar y le gusta hablar poco y escribir mucho, y escribir mientras habla y mientras fuma. Justo en medio de la cafeína y el tabaco se acerca un joven bien vestido, un poco guapo, un poco emborrachado. Invita al par de amigos a su apartamento oculto en medio de los edificios que se pueden ver detrás del club. Es un joven uribista. Dice ser también pachista y zuluaguista. El caballero, de apellido robusto, le hizo confesiones al escritor vulgar en medio de la noche bogotana, confesiones que tal vez nunca debieron llegar a los oídos de este maldito escritor.

 

Buena tarde.

 

Giovanni Acevedo

 

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Sábado, 27 Julio 2013 00:38

Las dos huevas de Uribe

La estrategia que están implementando los uribistas para ganar terreno a nivel nacional les está saliendo por la culata, y es que con tanto esfuerzo mediático y en redes sociales deberían estar pisando fuerte en todo país, los precandidatos uribistas deberían aparecer con buenos números en la encuestas, pero eso no está ocurriendo, la realidad es que tanto esfuerzo no les está dando el resultado que ellos esperan, tal vez por eso el nerviosismo y la zozobra que se siente en el ambiente uribista, tal vez por eso a Uribe se le ve cada día más agotado, más angustiado, más asustado. Y no es para menos, ninguno de sus precandidatos logra posicionarse con firmeza como una fuerte opción en las próximas elecciones presidenciales, cosa que debe tener al expresidente Uribe con estreñimiento y a los precandidatos con soltura.

Pacho Santos es él que más florece en los medios, él que más da para hablar, pero no porque sea un buen candidato, nadie dice que Pacho pueda ser el próximo presidente, nadie le apuesta al tipo chiquito y barrigón. De él hablan mucho pero por payaso, por sus vallas publicitarias que han resultado efectivas a la hora de darle de que hablar a la prensa y no más. La estrategia del primo del Presidente es venderse como el gracioso, el pobre y el mártir. Así piensa acercarse al pueblo, con fotografías en su cuenta en Facebook con pobres campesinos y colombianos necesitados que posan para las instantáneas sin conocer mucho del bufón que saludan. Cuenta con una página web donde se publican columnas de opinión de él y sus colaboradores, todos estrado 6, porque Pacho no es el plebeyo que quiere aparentar, sus reuniones son siempre en buenos lugares, en costosos restaurantes, sus ayudantes están bien vestidos, bien comidos y bien mantenidos. Cosa que no es mala, no hay nada de malo en rodearse de simpáticos caballeros bien posicionados, pero no concuerda con el mensaje que quiere que los colombianos le compremos. Su reunión de jóvenes en el espléndido restaurante Afroglam en el 5 piso del Centro Comercial El Retiro, resultó ser un fracaso, aún y cuando eligió un sito pequeño sabiendo que su convocatoria de jóvenes iba a terminar en desastre, como están resultando sus asesores de campaña. Soy hay que ver que Pacho no tiene identidad publicitaria, ni una línea de imagen. En las polémicas vallas usan diferentes tipos de letras y diferentes colores, cosa que no es prudente, no es inteligente. Y su discurso se limita a recordar que es el feo de la familia Santos, que lo secuestraron y debió por eso salir del país, y que ama incondicionalmente al expresidente Uribe, a tal punto de querer ser su primera dama, pero como Uribe es tan conservadora solo le permitió ser el vicepresidente. Sus asesores de marketing político se la deben pasar más tiempo en el Corral de la 93, o en el BBC de la T, fumando y comiendo que trabajando para que Pacho crezca en opinión. Como ahora la tecnología está al alcance de todos, y como ahora todos cuentan con celulares de alta gama, entonces el trabajo para estos jóvenes buenos mozos resulta fácil, por eso la mayoría de las fotos de Pacho pasan por una minuciosa y estricta edición en el complejo y reconocido programa Instagram. Pues felicitaciones, eso demuestra sin duda el profesionalismo con el que se trabaja dentro de la pre campaña presidencial de Pachito. En toda historia debe haber un ocurrente, un gracioso que divierta a los demás, y ese indudablemente es Pachito Santos.

Oscar Ivan Zuluaga por lo contrario demuestra mucha más entrega, mucho más compromiso con el proceso, se nota que el tipo ha estudiado lo que dice, además que cuenta con un equipo numeroso pero poco compacto. Uribe, sus allegados y los jóvenes del Centro Democrático, de CREO Colombia y de Colombia Lider  le hacen fuerza a Zuluaga, ellos saben que el candidato mas preparado y con mejores opciones para enfrentar la batalla electoral es este hombre de buenos principios y con una carrera política sana. Por eso le apuestan, por eso le trabajan, por eso lo defienden. Zuluaga cuenta con jóvenes de todos los estratos sociales y de todas las clases de políticos, desde el lagarto tontarrón que anda por ahí con un carrito rojo desencajado pero engallado, que ha pertenecido al centro, a la derecha, posiblemente a la izquierda y que llega pidiendo para la gasolina, hasta los que en realidad mandan, los que lideran el proceso y vienen desde hace mucho tiempo buscando lo que evidentemente han logrado. Si todos los jóvenes que apoyan a Zuluaga estuvieran unidos, seguramente el trabajo sería mucho más ameno y productivo, pero no sucede, la ganas de figurar de todos, de estar cerca y de demostrar resultados mucho más interesantes que los demás afortunadamente entorpecen la labor y le resta productividad a cualquier ejercicio que decidan emprender. Los de CREO tildan de marica al más cercano colaborador de Uribe, divulgan sus diferencias y disputas en las redes sociales y lo acusan de traidor y de maricon. Él pobre hombre (que si resulta maricon es poco atractivo) se limita a buscar apoyo en terceros. Todos quieren hacer mucho pero en realidad hacen poco, y Amalia, la delgada y atractiva mano derecha femenina de Zuluaga se interpone siempre en las iniciativas de los demás, no hay nada que no se haga sin su visto bueno, sin su aprobación, y esta mujer no tiene muy buen temperamento, pero si buen cuerpo. German Medina, el reconocido estratega y asesor de campañas políticas (que hace rato no gana una y viene de una quiebra y disputa con su anterior socio) es el responsable de hacerle la imagen a Zuluaga. Ha hecho su esfuerzo, ha aplicado sus conocimientos que por tontos que parezcan pueden resultar  si el equipo se une, si se acercan y trabajan en comunión. Es innegable que Zuluaga a mejorado su discurso y el manejo de la voz, la forma de expresarse, los consejos de inyectarle emoción y energía a sus intervenciones en publica los está aplicando con juicio, con religiosidad, por eso lo podemos ver agitando los brazos con sus manos en firmes, con su voz templada, ahora camina por el escenario, hace apuntes jocosos pero sobrios, opta por no utilizar micrófono de mano y es tanta la energía que le suministra a sus discursos que sus camisas terminan totalmente empapadas en sudor. Imagino que CREO debió crear un comité de camisas limpias para Zuluaga. Esta campaña ya se decidió hace rato por un solo tipo de letra, escogió los colores y le dio identidad a la imagen publicitaria, su página web y su presencia en la redes sociales demuestran un candidato comprometido con su papel, dejan ver el acercamiento con el pueblo, el trabajo y apoyo de su esposa y sus hijos son fundamentales en un país que defiende en palabras la unión familiar. Ya tiene camisetas impresas, tarjetas, piezas gráficas y un centenar de imágenes regadas por las redes sociales con sus propuestas y su ejemplar hoja de vida. Pero aún me mantengo en mi tesis, que el único gran defecto para Zuluaga es el apoyo del ex presidente Uribe, y no solo por la imagen deteriorada y maloliente en la población joven y los residentes en el exterior que tiene el ex presidente, sino por el fuerte impacto que causa Uribe en la comunidad, Uribe se ha convertido en una celebridad, en un icono que todo el mundo quiere conocer, entonces todos le piden fotos, todos lo saludan, todos lo quieren tocar, en esos momentos Zuluaga termina confundido entre el esquema de seguridad de Uribe. Competir con la fuerza que tiene la imagen de Uribe no es tarea fácil, y menos cuando se está en el mismo bando, por eso creo que en ese campo le hace falta mucho trabajo, porque le va a pasar lo mismo que a Santos, con solo una diferencia, y es que no va a llegar a la Casa de Nariño.

La estrategia de este par de huevas no se diferencia de fondo en mucho, y se están equivocando. Atacar al gobierno Santos de manera sistematica y ciega está dejando al aire la gran preocupación que les embriaga, y el afán por desacreditar un contendor muy fuerte como lo va a ser el Presidente Santos. Han llegado al punto de unirse con sus antiguos enemigos, como pasó hace poco con las declaraciones de Robledo y la rápida defensa del ex presidente Uribe. Desde que se despiertan hasta que se duermen los jóvenes uribistas no pierden oportunidad por tonta que sea para atacar al gobierno y a sus funcionarios. ¿En qué momento tiene sexo estos jóvenes? ¿En qué momento se encuentran íntimamente?

Los demás precandidatos no tienen mayor importancia, porque no quitan ni ponen, no vale la pena ni nombrarlos, son solo unos que hacen bulto, son esos que usan para rellenar.

Así pues que las cartas del uribismo están reducidas a sus dos huevas más comprometidas con la carrera presidencial, Pacho y Zuluaga. Como son sus dos huevas lo siguen la para todo lado, una a la derecha y la otra a la izquierda, una más fea que la otra, pero las dos siempre ahí, incondicionales, inseparables. Buena suerte para este par de huevas, la necesitan.

 

Giovanni Acevedo

 

 

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Miércoles, 24 Julio 2013 21:50

No más servicio militar en Colombia

No he prestado el servicio militar obligatorio,(afortunadamente ese honor de servirle a la patria se puede comprar) nunca lo quise prestar y no lo pienso prestar ni alquilar ni probar ni mínimamente conocerlo. Le huyo a lo que sea que pretendan imponerme, que me lo exijan, que me suene a obligación, además de eso soy un hombrecito débil y llorón, soy delicado y maricon, y no pienso que sea buena idea enrolarme en las filas con tanto hombre junto, debo evitar cualquier  tentación placentera, debo alejarme de la comida grasosa, de los chocolates, de las harinas y de los hombres atractivos. “El colombiano que no quiera prestar el servicio militar es un maricon” nos dijo un tipo barrigón, feo, con bigote sopero y empacado al vacío en un traje de esos camuflados que identifican a los supuestos héroes de nuestra patria. Según el héroe obeso todo hombre se hace hombre mientras presta el servicio militar, es allí donde en realidad un hombre conoce y define su virilidad. Puede entonces ser verídica la afirmación del gordinflón héroe, eso explicaría por qué varios de los jóvenes uribistas responsables de la campaña de Zuluaga a la presidencia son mariconsitos, teniendo entendido que ninguno de ellos, que tanto mérito le otorgan a la profesión del militar, prestó el servicio obligatorio. Ellos debieron conocer al mismo militar bigotudo que yo conocí, y eligieron por supuesto seguir siendo maricones (a escondidas por supuesto), antes que portar un sucio y pesado fusil, y de paso correr el riesgo de volverse “hombres”. Y explicaría, por supuesto, mi condición de antiuribista, condición que me ha obligado a reconocerme maricón, ¿pero cómo no? Si a mí me llaman maricón los maricones uribistas, debo creerles, debo confiar en sus ojos maricones.

Estamos en el siglo XXI, hemos soportado y aguantado los golpes y deshonras que genera la guerra al punto tal de casi familiarizarnos con las circunstancias, millones de familias se han visto en la vergonzosa situación de recibir en bolsas negras a sus hijos militares después de ser dados de baja por los contrarios y eso solo cuando sus cuerpos logran ser extraídos del campo de batalla. Otros tantos millones han regresado mutilados, han dejado no solo fragmentos de sus cuerpos en la selva sino años de vida que les será imposible recuperar. Los han secuestrado, castigado, maltratado, los han expuesto a vejámenes vergonzosos para cualquier ser humano. Además de eso, el costo económico para el país es colosal, la cantidad de dinero que nos vemos obligados a gastar en armamentos, municiones, dotaciones, combustible, mantenimientos, sueldos e indemnizaciones que resultan al final insuficientes para subsanar los estragos de una guerra absurda y viciosa.

Ya nos independizamos, ya libramos las batallas que nos han traído hasta este punto, ya todas esas grandes proezas de hombres están reconocidas en libros y son tema de estudio en las aulas de los colegios, para todos los que tuvimos la fortuna de pasar por uno y los que afortunadamente están en uno en este momento. Aquí debe ser el fin, y que ese fin quede todo custodiado y su cruel historia expuesta en el mejor museo militar de toda Latinoamérica será sin duda un final justo y merecido, no un final feliz, pero si un final merecido, indicado, añorado por generaciones de colombianos maltratados y abusados. El presidente Santos tiene la voluntad de alcanzar un acuerdo que desmovilice a los activos guerrilleros, voluntad que no solo le nace al él, es la voluntad que la mayoría de los colombianos tenemos, excepto los que viven de la guerra, y los que hacen campaña con ella, como el tipo de Álvaro Uribe. A ver si Uribe prestó el servicio militar, o sus hijos.

Yo creo en la buena posibilidad que esta voluntad resulte favorable para el país, confío en que los diálogos arrojen resultados amables para el pueblo. Y si eso es así, y si no también, ya es hora que los varones jóvenes colombianos no se vean obligados a prestar el servicio militar y, luego de eso, como única opción a convertirse en soldados profesionales por falta de garantías académicas y laborales fuera de las tropas. El servicio militar no sirve para nada, no se preocupa por los pobres soldados en capacitarlos en algún oficio, noción  o cosa que, una vez cumplidas tales obligaciones, les abra puertas en la vida civil, ese tiempo resulta tiempo perdido, en vano, tiempo tirado a la basura.

En este país lo único obligatorio debería ser la educación y el voto. El que no estudie o el que evada su responsabilidad con el voto entonces que lo encierren con el militar obeso y bigotón, que lo encierren por un par de noches por lo menos y que el héroe ese haga lo que mejor sepa hacer.

Esa figura siniestra del servicio militar obligatorio debería ser en primera medida rebautizada y que su nuevo nombre sea Servicio Social Nacional (SSN), retirada de las Fuerzas Militares y que su administración le corresponda al ministerio de Cultura y al de Educación, luego ser extendida a las mujeres. ¿Por qué a nosotros sí y a ellas no? Y la función de esta nueva figura será brindar trabajo social en todo el país. La vaina funcionaría así; Todos los estudiantes del país, una vez aprobado el último grado de bachillerato, deberán vincularse al programa SSN y escoger una región del país en donde el programa tenga jurisdicción, deberá haber temas de trabajo establecidos en idiomas, matemáticas, cultura, artes visuales, deporte, escritura, tecnología, agricultura; deberán inducir a como dé lugar a los jóvenes de estas regiones vulnerables a culminar sus estudios, a ingresar a la universidad, a convertirse en profesionales, a crear empresa. La función primordial de estos trabajadores sociales es de abrirle los ojos y rellenar de conocimiento la cabeza de las generaciones que vienen avanzando. Este país necesita educación, cultura, gente educada, ya no necesitamos soldados, esa imagen que nos han vendido y que le han metido a los pobres militares que son los héroes de Colombia es un abuso con esos malogrados hombres.

No estoy desaprobando ni restándole agradecimiento a la labor de los militares en el pais, no me mal entiendan (uribistas que me leen) ¡gracias! a todos los militares, pero ya es hora que también dejen las armas, ya es hora que los militares hagan puentes, se especialicen en obras civiles, en medicina. Yo no quiero ver más soldados saludándome en las carreteras del país, yo los quiero ver desfilando los 20 de julio de cada año, los quiero ver construyendo, enseñando. O en últimas, en otros oficios, debemos trabajar para que en Colombia podamos solamente vivir con el servicio de la Policía Nacional. Los militares no son héroes, no se les puede llamar héroes a campesinos y jóvenes que mueren defendiendo un país que no los quiere, que no les brinda opciones. Esa es una campaña publicitaria que se inventaron en el gobierno del tipo de Uribe y que el país se la tragó completa, como muchas otras. Esos hombres deberían estar estudiando, capacitándose, conociendo, no cargando un fusil a ver a cuántos matan en el monte. El proceso que se está adelantando debe contar con el apoyo de los colombianos, no con los insultos y con las intenciones para desacreditar un trabajo en busca de una salida negociada al conflicto.

Si tanto quieren Uribe y sus cinco huevones pelear, disparar y matar, entonces que recluten a todos sus enérgicos voluntarios, compren uniformes y se internen en el monte a combatir, a pelear de verdad, de frente como debe ser. Uribe, por supuesto, como comandante fundador de las AUC II y sus comandantes Pachito Santos y Lafaurie, el viejito Holmes Trujillo que lo nombren representante en el exterior y les recaude recursos, ya tienen a Vélez Uribe en el Senado y Zuluaga está a tiempo de salir bien librado de esa manada de locos. A ver si los uribistas, estos mariconcitos que yo conozco, se meten en la selva y se comen la mierda que han comido nuestros “héroes” durante tantos años.

 

Feliz noche.

 

Giovanni Acevedo

 

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