Óscar Iván Zuluaga, excandidato presidencial del uribismo en 2014 y director del Centro Democrático, habló en Palabras Mass y Radio Amiga Internacional sobre el escenario político que se presentarán en las próximas elecciones en Alcaldías y Gobernaciones a nivel nacional

" Cuando un estado legitimo tiene una amenza real como las Farc, hay que trabajar  en mecanismos para avanzar con una paz negociada, pero sentarse con el terrorismo sin condición alguna es un error" Óscar Iván Zuluaga

Twitter. @PalabrasMass

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Por: Sergio Grandas Medina

María una niña de apenas 13 años, tiene que vivir en medio de la selva. Debido a que pertenece a las filas de la guerrilla. Es una de las combatientes, es una de los miles de niños que se encuentran en las filas de los grupos armados ilegales y hacen parte del crudo conflicto armado colombiano (que según cifras del Bienestar Familiar serían unos 18 mil niños y adolescentes). Al ser parte de las filas guerrilleras, María queda en embarazo de uno de los jefes guerrilleros, y tiene que pasar una gran odisea, ya que no puede decidir si tendrá o no su bebé.

Esta es la cruda historia de ‘Alias María, la vida reflejada en un pequeño rostro, que ha tenido que soportar las inclemencias e insensibilidades del conflicto colombiano. El drama de María es presentado a través de la cinta dirigida por José Luis Rugeles, que fue proyecta el pasado martes en el Festival de cine de Cannes en la sección “Una cierta mirada”.

Para el Director de ‘Alias María, José Luis Rugeles, en entrevista con El Tiempo Televisión, “la película se cuenta un pequeño drama de una niña que se llama María, que vive una de las paradojas más terribles de la guerra (…) una historia que todos tenemos al frente, pero que no queremos ver”

Esta película hace una profunda reflexión sobre la participación de menores en el conflicto colombiano, y llama la atención sobre esa Colombia que es desconocida para muchos, para aquellos que no les ha tocado vivir la guerra. También enmarca la violencia tácita que tiene que vivir la mujer en estos escenarios de confrontación armada, y cuando quedan en embarazo en las filas de los grupos ilegales, tienen que desistir de dar a luz a sus hijos, pues son obligadas a practicarsen abortos (que según las autoridades serían unos mil casos al año). “La guerra trae historias tan terribles como la de ‘Alias María que no deben haber más y no se deben repetir”, enfatiza Rugeles.

El proceso de producción de esta película fue bastante cercano a los escenarios de conflicto en el país. El director y su equipo realizaron cientos de entrevistas con niñas o chicas muy jóvenes, recién salidas de la guerra, guerrilleras y ex combatientes del ejército. Lo que les permitió acercarse a esas historias desconocidas y “dar voz a aquellos que no pueden gritar o llorar, porque la guerra no se los permite”, concluye Rugeles.

Para escoger a los niños que personificarían a los personales principales de ‘Alias María, el equipo de producción realizó casting a más de 1000 menores. Los cuales nunca habían tenido formación actoral, convirtiendosen en actores naturales, lo que generó un mayor acercamiento a las realidades sociales y humanitarias de la guerra en Colombia.

El film estará pronto en las salas de cine de Colombia, al terminar sus proyecciones en los festivales internacionales, que ha logrado, que miles de personas vuelquen una mirada hacía la problemática del conflicto interno colombiano, que cumple más de medio siglo de existencia (Ver trailer).

 

Twitter. @SergioGrandasM

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Domingo, 26 Abril 2015 20:25

Ni un colombiano más

 

Por: Tania López

Hace poco escuchamos acerca de la víl masacre perpetrada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - FARC -, dejando 11 soldados profesionales muertos y 24 heridos en el municipio de Buenos Aires, en el norte del Departamento del Cauca. El atentado ocurrió a la medianoche del martes 14 de abril cuando los uniformados dormían en el polideportivo. Esta situación ha conmocionado al país y ha suscitado múltiples marchas, protestas y manifestaciones de todo tipo que sólo son el reflejo de la indignación y hastío del pueblo colombiano por causa de las víctimas que sigue cobrando una guerra injusta, una guerra sin sentido.

Uno de los acontecimientos más relevantes producto del dolor de patria fue el abucheo que le dieron al Presidente Santos el pasado domingo 19 de abril en la Carrera de los Héroes 10K, actividad deportiva que busca homenajear soldados y policías caídos durante más de medio siglo de conflicto armado interno.

El repudio y rechazo a la asistencia del primer mandatario en la carrera fue producto de la orden dada por Juan Manuel Santos de cesar los bombardeos a los campamentos de las FARC y que lastimosamente, ello conllevó una situación de indefensión contra nuestros militares que quedaron expuestos a condiciones hostiles y a una desventaja militar en la cual no se pudieron defender, al quedar sin apoyo aéreo en medio de los ataques irregulares. 

Ahora bien, este nefasto suceso solamente nos recordó la escalada de terror que a diario vive Colombia, sólo nos trajo a la mente que en medio de unas dilatadas negociaciones que buscan "la paz" a más de 2,244 kilómetros en La Habana, Cuba, diariamente en todo el territorio nacional se reportan atentados en contra de la población civil, en contra de las infraestructuras económicas, educativas y viales; infracciones al Derecho Internacional Humanitario, se siguen reclutando niños para la guerra, se usa a la mujer como arma de guerra y aun no entregan los mapas de los campos minados. El desplazamiento forzoso es una constante que crea cinturones de pobreza en las periferias de las grandes capitales y ello trae consigo una mayor desigualdad, inseguridad, desempleo, falta de oportunidades; en suma nuevas espirales y ciclos de violencia.

El panorama desolador solo vislumbra algunas luces de esperanza cuando vemos manifestaciones de jóvenes y sociedad civil que promueven unidad en escenarios físicos y virtuales como el llamado #NiUnSoldadoMas, iniciativa ciudadana que pretende levantar su voz en medio de la gran desinformación y desconocimiento acerca de lo que en verdad se está negociando en Cuba, o lo que dejan conocer. El mensaje que este plantón dio a conocer es un llamado a la comunidad internacional de la realidad que sufre el país, el mensaje que no solamente los soldados están siendo víctimas de esta ola de terrorismo, también civiles como jóvenes, niños, familias completas lo padecen. El acto simbólico de dejar rosas en el monumento a los héroes donde se encuentra la imagen del Libertador Simón Bolívar es un llamado SOS de buscar unión y solidaridad latinoamericana, de denunciar las injusticias y flagelos que vivimos como nación, de decir #NiUnColombianoMas. 

Twitter. @TaniaLopezLizca

 

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Martes, 13 Enero 2015 23:20

Soy Colombiano a mucha honra

 

Por: Jairo Mayorga.

Fue tanta la indignación que sentí que prácticamente esta columna ira llena de sentimientos; un sentimiento patrio y lo orgulloso que me siento de haber nacido en esta patria. Todo comienza ese viernes 5 de diciembre con el deseo del descanso de un año fuerte, de logros y desaciertos como todos. Es cuando decido comprar mi tiquete con  destino a la ciudad de Panamá.

El vuelo con itinerario salida Bogotá - Panamá 10:40 am, llegada a Panamá a las 11:50 am,  estoy en el aeropuerto el Dorado a las 8:30 am, ya que hay que estar 3 horas antes, es hay cuando empieza algo que no me gusta y es la reseña de mi pasaporte y el de todos que tomamos el avión vv314 es marcado con un número, me dice una funcionaria de la aerolínea que es una base de datos que tiene que ser enviada a Panamá previamente. Me siento reseñado y después de muchos llamados por parte de la aerolínea para colocar el número o la reseña nos llaman a abordar, es hay cuando nos dan una tirita laminada con las siglas BOG en grande.

Después de un vuelo con alguna turbulencia pero normal aterrizamos en la ciudad de Panamá, en una pista que jamás había conocido, pues viajo una o dos veces por año a esta ciudad, después de mirar y tratarme de ubicar me doy cuenta que estaba en el aeropuerto militar de Howuart, descendimos del avión  en la mitad de la pista y nos guiaron  para entrar a un cuartico de 20 x 30 metros a más de 300 personas, sumándole el calor de este país  por ser tropical, más el sollosps de los niños que no aguantan el calor y señores enfermos de la tercera edad.

De escuchar chistes mal intencionados de funcionarios de migración, personal de policía de Panamá con camuflado y parados como si los que llegáramos fuéramos criminales y una fila de más de una hora sudados y molestos, veo como a mis compatriotas les hacen contar el dinero en la ventanilla de migración pues exigen 500 dólares en efectivo para ingresar.  Salgo del aeropuerto militar y me preguntó si eso es aquí que será de los emigrantes indocumentados y de los colombianos presos en Panamá. No sin antes preguntar donde esta la canciller Holguín que dice que todo esta bien con Panamá o la embajadora Ángela Benedetti que es la encargada de cuidar que nos traten bien.

“Es por esto que los presos colombianos de la Joya están en huelga, más de 300 ya tienen listo los requisitos para ser repatriados pues existe un convenio de más de 20 décadas donde dice que con el 50% de la condena cumplida en Panamá puede ser repatriados y cumplirla en Colombia”, esto dijo Andrés Quiseno. (Ver nota) Dichos compatriotas que se equivocaron pero están arrepentidos, solicitan presencia de la cancillería Colombiana dicen que hace más de 3 años que no los visitan y envían funcionarios, parece ser que el gobierno de su país se olvido de ellos. ¿Qué estará pasando en la cancillería o en el consulado? es mi pregunta amanecerá y veremos.

T. @JAIROMAYORGA

 

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Lunes, 08 Septiembre 2014 09:36

Hecatombe de un desequilibrio

Poco a poco, artículo por artículo, se ha ido cambiando la Constitución Política de Colombia, un articulito reformado permitió la reelección presidencial generando la hecatombe que acabó con el equilibrio del poder entre las diferentes ramas del Estado. Siempre me he declarado en oposición a la reelección presidencial, independiente de quien sea el sujeto a reelegir; y aunque no es el propósito fundamental de esta columna,hace parte de la reflexión, pues la reelección presidencial cambia toda la manera de entender el Estado Colombiano, desde su equilibrio y orden, hasta la misma imposibilidad de regeneración vital para la democracia; además de esto y bajo las constantes posibilidades de corrupción, clientelismo y estrategias oscuras para perpetuarse en el poder, es inimaginable ganarle unas elecciones a un gobierno.

Es imperante entonces analizar y debatir el propósito de reformar el ordenamiento del Estado que se plantea en el proyecto de ley de equilibrio de poderes que se radicó en el congreso. Dicho proyecto prohíbe la reelección del procurador, quien siguiendo los pasos del Fiscal, el Contralor, Defensor del Pueblo, Registrador, Magistrados del Consejo Nacional Electoral, tendrá sólo un periodo, así mismo el fin de la puerta giratoria entre las diferentes corporaciones es una razón para celebrar. Considero preponderante entonces anexar a esa prohibición de reelección la de los congresistas, quienes deberían tener un máximo de 2 periodos, la constante regeneración del congreso es una necesidad, la política necesita ser dinámica. ¡No quiero ver más a Roberto Gerlein en su curul vitalicia!

Debo dejar constancia, no me siento cómodo con otros aspectos de la reforma, siempre buscando el equilibrio del sistema de pesos y contrapesos, considero que no es beneficioso para el país que en coherencia con un aumento del presidencialismo reinante, el presidente se convierta en quien postule la terna completa para Procurador, como si este fuera un títere; como pocas veces, pero hay que reconocerlo, coincido con el señor Ordóñez cuando afirma que pretenden que éste se convierta en un subalterno del presidente. ¿Cuál equilibrio de poderes si el tipo de elección es por si misma un desequilibrio? Propongo, sistema de méritos, altos requisitos y que de allí los mejores sean votados por el senado.

Apoyo propuestas de silla vacía a los delitos contra la administración pública, curules del senado con circunscripción regional, y designación de quien tenga segundo lugar en elecciones presidenciales como senador. Las considero importantes, la primera, para atacar la corrupción y las otras para que la representación del imaginario colectivo del pueblo Colombiano esté en el congreso.

Finalmente estimo que varios aspectos también deben ser analizados con detalle, la capacidad sancionatoria de la procuraduría, la eliminación de listas cerradas, la relación de lo anterior con los pequeños partidos, la creación de un tribunal escogido por el congreso que juzga a quienes juzgan el congreso, además la capacidad de elegirse para otros cargos y presentar renuncia un día antes de su posesión para el nuevo cargo.

Exijo como ciudadano y recordando el deber del congreso, que se tenga un debate serio y en busca de una verdadera reforma de equilibrio de poderes, que ésta no sea una cirugía estética sino una que modifique en profundidad vicios del sistema político colombiano, ¡ojo!, que el país no quede convaleciente.  Que se escuchen las voces críticas y sensatas que hay en el senado y la cámara y que estas, ojalá, promuevan la corrección y modificación de los artículos de esta reforma que deformen el país. Espero que de artículo en artículo no vayan colgando micos como con la reforma a la justicia se hizo. ¡En Colombia los artículos son peligrosos!

T.@PJuancamilo

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Jueves, 11 Julio 2013 14:58

El típico colombiano

Funesto tal vez sea el término más ajustado para definir el modelo aceptado y absurdamente repetido generación tras generación del típico colombiano. Es un infortunio, es una vergüenza, una cínica desgracia. Soy colombiano, afortunadamente lo soy, y me siento bien siéndolo, no imagino viviendo como ciudadano de otra tierra, no me interesa tampoco, aún y cuando debo reconocer que no soy completamente feliz porque no se puede ser completamente feliz en un país en donde viven tantos hijos de puta, tantos delincuentes, tantos hipócritas que se pasan la vida robándole el aire a quienes se lo ganan, a quienes se lo merecen, a quienes deberían ser inmortales y protegidos, no censurados y asesinados o empujados al exilio que al final termina siendo lo mismo. El típico colombiano carece de conciencia y de memoria, de valores, el típico colombiano desconoce su historia y le importa un carajo su futuro porque sabe que su futuro no tiene corrección, está destinado a la mediocridad infinita, al fracaso aceptado y siempre justificado con reproches y lloriqueos en contra del mundo pero nunca en contra de él mismo.

El típico colombiano sale en las mañanas del interior de su miseria con sueño, con lagañas en sus ojos y en su alma, va destino a su anodino trabajo, a su infeliz responsabilidad que le da para medio comer y para medio vivir, para envejecer lentamente en un país que le importa un carajo sus viejos, en una patria que se resiste a caer al abismo mientras la gran mayoría de sus ciudadanos hace muy poco por salvarle la vida.

El típico colombiano es mentiroso, chamuyero, ladronzuelo, hambriento, aventajado, falso, farsante, pobre, canalla, estafador, grosero, inculto, perezoso, dormilón, gritón, homofóbico, indolente, creyente, obstinado, grosero, hostil, rico, feo, uribista y santista, porque el típico colombiano no nace con autonomía mental, no lee, solo bebe licor y baila cuenta cosa suene, y se ríe los sábados en la noche y el domingo va a misa enguayabado, con sumisión, con los ojos abiertos pero la mente cerrada, obstruida, reprimida, condenada a la muerte, a una vergonzosa y deprimente muerte. Pobre Colombia, pobre tierra que tiene la desgracia de tenernos como inquilinos, inquilinos que no la queremos y no la cuidamos. Pobres animales inocentes y puros, inteligentes y nobles, que deben compartir su existencia con decadentes seres humanos que los maltratan, que los ofenden, que les roban con cinismo su espacio, sus propiedades; pobres perros colombianos tan nobles y tan fieles, tan hermosos y tan cariñosos a una especie de seres humanos vergonzosa.

Políticos embusteros y ladrones, policías corruptos y mentirosos, padres irresponsables y desalmados, taxistas aventajados, buseteros cabrones, presidentes ineptos, alcaldes desastrosos, ex presidentes prófugos de la verdad, de la transparencia. Pobre Colombia, pobre realidad, ancianos abandonados, hambrientos, friolentos, madres jóvenes, madres viejas de varias vidas sin un futuro promisorio, pobres nuevas generaciones, pobres viejos políticos cómplices de nuestra realidad que se traga las ilusiones de generaciones enteras, de jóvenes cabreados con el sistema pero débiles para enfrentársele. El típico colombiano come solo, le importa un carajo los demás, vive en familia, en sociedad pero no le importa nadie, solo él.

Los ricos cada vez más ricos y los pobres cada vez más brutos, más hambrientos, más futboleros, más creyentes, con más hijos y con más nietos. Los ricos cada vez más prósperos en un país hermoso pero maltratado y los pobres cada vez más pobres, cada vez más enfermos, más cansados, agotados por una vida dura que se ensañó en contra de ellos, en contra de familias enteras, todas pobres, todas sucias, todos con grandes sonrisas. Las ganas de vivir están en la necesidad de hacerlo, en las responsabilidades que por azar, o por desgracia, o por insensatez, les ha tocado soportar, convivir con la crudeza de la realidad necesitada y desaventurada.

Cuándo será el día que nos separaremos de la miseria, de la pobreza, de las limitaciones tontas de la cabeza, financiadas por la pereza y el conformismo, reglas básicas del típico colombiano. Cuándo será que entenderemos que la pobreza es mental, es momentánea, es una mugre que se pega al cuerpo como el mal olor de un día exigente de un campesino, mal olor propio y testigo del cansancio de una institución rigurosa, trabajadora, pero mal olor que se quita, que se desvanece, que se esfuma. Cuándo será que comprenderemos por fin que nada en la vida es tan fácil como no hacer nada, porque es que ni siquiera respirar es fácil, porque es que las manos ajadas y gruesas del campesino no toman ese natural estado por la ausencia del compromiso.

El típico colombiano resulta ser entonces una plaga devastadora, vergüenza y repugnante para una sociedad que necesita educación, compromiso y responsabilidad. El típico colombiano da vergüenza, da lástima, preocupa,  pero es el que todo el mundo conoce y es el que la gran mayoría aprueba, tal vez porque hacen parte también. El típico colombiano nunca va a llegar a leer esto que usted está leyendo y el típico colombiano que lo lea va a asegurar que esto es pura y fisica mierda, porque no hay cosa que más moleste al típico colombiano que le digan la puta verdad. Y ellos tendrán la verdad.

 

Buena tarde.

 

Giovanni Acevedo

 

 

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Lunes, 03 Junio 2013 16:12

País de mierda

“Uno es para siempre responsable de lo que domestica. Pero más aún es el propio responsable de dejarse domesticar por los politiqueros de turno” Jaime Garzón

Como algunos colombianos, he estado atento a la iniciativa que adelanta el canal History en busca del “gran colombiano”. Muy entusiasmado empecé la dinámica del mismo, pero quede muy sorprendido al ver el resultado de los 25 finalistas. Lo que puedo concluir es que nos merecemos los gobernantes que tenemos. Nos hemos dejado domar del marketing y los medios. ¿Es nuestro país acaso como el de Alicia en el país de las maravillas?

Me dí cuenta entonces que si para votar por el gran colombiano aparecieron nombres como el de Yamit Amat, Shakira, César Gaviria y hasta el de Uribe, entre otros, qué pobre futuro le espera a nuestra nación. ¿Cómo podemos pedir que escojamos bien un concejal, un representante, un senador, un presidente? cuando en un concurso que no va marcar mayor transcendencia en nuestra cotidianidad elegimos lo peorcito o peor aún, no elegimos.

Me pregunto también ¿cuáles serán los parámetros que tenemos para votar?, ¿cuáles son los argumentos que uso en el momento de elegir? ¿Cómo es posible que se perpetúen los mismos en el poder? ¿no les basta con cuatro años? Empiezo a pensar que la potestad que le hemos dado a la lechona, el tamal y la cerveza no tiene tal efecto. Si no, cómo explicar que personajes como los anteriormente mencionados estén entre los 25 “grandes” colombianos.

Solo faltaría que los colombianos vuelvan a votar por Santos o que escogieran a uno de los cinco “huevones” - ¡perdón!-  Huevitos del expresidente Uribe o peor aún, a Clara López. Al parecer la próxima campaña estará nuevamente permeada del marketing, la rumorología cual viejas chismosas  y demás arandelas que tanto dio para hablar en las elecciones pasadas.

Ya veo a algunos buscando un espacio en las campañas para luego poder facturar sus buenos servicios en pro de la patria en algún puestico, otros por el contrario estarán cruzando los dedos para que sigan los mismos. Sí, esos que se quieren perpetuar en el poder porque cuatro años no les alcanza, ¡qué ineficiencia!. Seguramente me invitarán a escuchar a quienes regalan becas en INSUTEC y otros institutos creyendo que cambiando votos por becas están construyendo país.

Al final todo seguirá igual. El mismo presidente, el mismo representante, el mismo concejal, el mismo senador, o bueno, puede que cambie por su delfín que en últimas es lo mismo. Seguirán los mismos indignados en las redes sociales porque tal concejal dijo “mujerzuelas”, “merienda de negros” o tal senador dijo “sexo excremental entre dos varones”. Nos seguirán vendiendo la paz o la guerra según los intereses de nuestros grandes empresarios. Yo continuaré haciendo parte de esa minoría que quiere que esto cambie. A los interesados en mi voto para el gran colombiano les cuento que es para JAIME GARZÓN. –país de mierda-.

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Miércoles, 27 Febrero 2013 12:46

LOS PREMIOS O$CAR A LO COLOMBIANO

Teniendo en cuenta los nominados a las mejores películas de los premios Óscar, se postularon y a la postre  fueron galardonados por sus dotes en el oficio a las siguientes películas y actores:

En primera instancia se puede pensar, en quiénes podrían protagonizarlas en nuestra realidad política caricaturizada. Para la película “Una aventura extraordinaria”, estaría protagonizada por el representante a la Cámara Miguel Gómez. Quien a través de su revocatoria busca historias de fábula y mitos  para ir abonando “no con basuras” el terreno a la Alcaldía de Bogotá, que parece es el fondo de su aventura llamada: Revocatoria.

Para la película “Amor” estaría protagonizada por el procurador Alejandro Ordóñez, quien muestra el cariño por su hija. Una pobre niña a quien su padre solo pudo darle una sobria y conservadora fiesta con más de 650 invitados en el Country Club para celebrar su boda. Al estilo más tradicional de la fe Católica al Concilio Ecuménico de Trento, autorizado eso si por la máxima autoridad el Papa. Citíca la niña. Ya renunció el Papa, ojalá la niña no renuncie a su matrimonio.

“Los Miserables” un guión adaptado del discurso de “Los pobres de los más pobres” de Juan Manuel Santos, estaría protagonizado por Álvaro Dávila, Emilio Tapia, Julio Gómez, Los Nule, Los Moreno y Compañía que dejaron en caos a la ciudad de Bogotá. Y a propósito qué paso con las concesiones que tenía el grupo Nule a nivel nacional ... (silencio)… porque los miserables a la colombiana no cantan, ni mucho menos tienen musical.

Para la película “Argo” se ha elegido para protagonizarla a un extranjero. Porque solo él puede manejar la rumorología/ficción y puede hacer creer y crear en los demás una realidad paralela. Ver como dicen por ahí con los ojos de la fe: santos donde no existen. Por ello nada mejor, para montar todo un teatro y liberar a los diputados de sus captores que el mismo J.J Rendón.

La siguiente película no solo por su parecido físico sino por su coherencia intelectual, política y moral creo que es el más indicado para protagonizar “Lincoln”, es Antanas Mockus, frases como “el todo vale es la peste de cualquier sociedad” y sobre todo su actuar me hacen pensar que es el  Lincoln colombiano. Si Lincoln luchó por la libertad de los esclavos, Mockus lucha por una democracia  libre de podredumbre.

En la categoría a mejor maquillaje el probable ganador, aunque un premio de segunda línea, por ser poco mencionado en la Academia de Corruptos se otorgaría  al DANE.

En fin, no nos podremos quejar, nuestros libretistas, guionistas y demás tienen mucho material para crear historias, todos los días pasan cosas. Que la multinacional está vulnerando los derechos de los ciudadanos, que tal político está robando y siendo investigado por nexos con grupos al margen de la ley, que el Estado perdió miles de millones de pesos, es decir; nosotros perdimos, que los cafeteros no son la cara feliz de Juan Valdez. Al final de toda esta Cinematografía: Ojo cuando vote. No bote su voto. Por supuesto todo lo anterior representa una pantomima y no se corresponde con la Realidad en absoluto, es apenas un intento jocoso de observar el acontecer nacional.

Para concluir es útil mencionar el trino en Twitter Colombia del Senador Armando Benedetti, que expresó en días pasados lo siguiente, a propósito de actores y actuación: “Los Óscares demuestran q actores son montón de tontos. Los berracos son productores, dueños de los estudios, q jamás salen en los Óscares!”, la omisión sintáctica y ortográfica corresponde al discurso habitual en Twitter y no a descuido del Senador. Un diálogo digno de ganar en cortometraje, lástima que ese premio no existe aún en los Óscar.

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Lunes, 08 Octubre 2012 09:02

¿Se nos refundieron los Valores?

Desde que llegue a Francia, la primera cosa con la que me asocian los nativos es la cocaína o las Farc, asi yo no sea guerrillera ni sea consumidora. Incluso alguna vez una persona, para provocarme, me dijo que si en el país de la cocaína la gente era descarada.

Es triste y duro que cada uno de los colombianos que partimos al extranjero carguemos con este estereotipo negativo. Sin embargo, en la gran mayoría logramos que quienes nos van conociendo se abran a otra cara de nuestro país a partir de nuestra experiencia y la transmisión cultural que tenemos la oportunidad de compartir. Es todo un ejercicio de embajadores.

Los franceses o cualquier europeo no tendrían la culpa de que esa sea la única información que le llegue, al fin y al cabo los medios venden lo que llame consumidores. Es la equivalencia con la idea que tenemos nosotros con respecto a los musulmanes: todos tenemos en el imaginario que ser musulmán equivale a ser terrorista, lo cual es totalmente falso.

Francamente lo que me perturba, es el comportamiento colombiano. Cada uno de los que vivimos en el extranjero procuramos mostrar lo mejor, pero es frustrante saber que los valores que rigen nuestra sociedad están regidos por un interés por el bien personal y material por encima del bienestar y la dignidad humana, es decir que vale más la plata que la vida de una persona. Entonces me pregunto, ¿Qué estoy defendiendo? ¿Vale la pena?

Este cuestionamiento me viene a la cabeza cada vez que veo ante mi, situaciones que parecen traídas del pasado. Por ejemplo, como hay personas que con firmeza arguyen que más importante poder tener un carro para mostrar o cualquier otra excusa que pensar en la contaminación y la congestión que éste produce, que en las discusiones de la vida política todavía se pregunte sobre la pertinencia de la intervención de la iglesia católica; cuando éste ni siquiera debería ser tema de discusión, que más tiene razón el ladrón o el corrupto por “avión” que por su condición misma o nosotros mismos por dar “papaya”. Y ni pensar de estatus de mujer, porque si a uno lo violan es por culpa de uno. Bien lo dice Catalina Navarro en su columna de esta semana: “si una mujer confía es una bruta pero si la que hace el daño es ella entonces es una bruja”. Lo que equivale a decir que el que confía es un podre imbécil, porque lo que vale es la famosa “malicia indígena”. O detalles como que todo el mundo llega tarde, porque es la hora Colombiana. A mi ya no me cabe en la cabeza que sigamos justificando comportamientos del medio evo.

Si nos seguimos poniendo zancadillas así, ¿Cómo vamos a avanzar?  

Este tema lo traigo a colación ahora, donde a pesar de la distancia percibo que el país se está encaminando hacia un rumbo positivo. No obstante, no llegaremos lejos si como ciudadanos no nos comprometemos a construir confianza, a ser exigentes a nivel del respeto con los demás y que todas nuestras acciones estén encaminadas al cuidado y no la destrucción del otro de forma justificada y a cualquier nivel. 

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Círculo de Amigos