Miércoles, 14 Noviembre 2018 11:19

100 días Duque

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En debates Palabras Mass hablando acerca de los primeros 100 días del presidente Iván Duque Invitados: Andrés ForeroJose Antequera Guzmán por Canal BoxMov Dirige Beto Diaz

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Jueves, 17 Marzo 2016 22:37

Paz sin impunidad

Miembro del partido Centro Democrático, la Senadora Nohora Tovar Rey, que vivió el secuestro, declara perdón a sus captores, pero mantiene una firme posición al decir: No al acuerdo de paz con impunidad.‪#‎Opinión‬ ‪#‎Política‬ ‪#‎Radio‬

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Martes, 19 Noviembre 2013 16:30

Cuidado en Unicentro

 

Una mujer se me acercó extrañamente hace unos días. Puedo decir que era una señorita atractiva, caminaba sin afán pero con pasos definidos, seguros. Su piel más que bronceada parecía quemada, como si el sol no le tuviera piedad, pero no se le veía mal… sus ojos eran negros y miraban justo a los míos, creo que nadie en la vida me había mirado con tanta decisión, puedo decir: con ganas.

“Hola”, no podía creer que me hubiera hablado, tengo una belleza rara (rara vez le gusto a alguien) y tampoco voy presumiendo riqueza, porque no la tengo. En resumen, ninguna mujer me había atacado así, nunca, ni las que dan volantes en la calle. De inmediato sospeché: esta vieja me va a drogar, algo raro me va a decir para que acepte y se lleve todo lo -poco- que tengo en mi billetera, pensé.

“Hola”, le respondí de forma seria. “¿Cómo vas?”, preguntó. “Bien ¿y tú?”, respondí, pero ya este episodio estaba tan extraño que llegué a pensar que la había conocido en una borrachera y no me acordaba. “Bien, quería pedirte un favor”. Claro, plata, pensé. “Cuéntame, ¿qué sería?”, dije y me preparé para negarme a cualquier cosa, a cualquiera.

“¿Me puede regalar una firma?”, me dijo bajándose la cremallera del chaleco para sacar una planilla y de inmediato fruncí el ceño. Las tres rayas de mi frente nunca estuvieron tan marcadas como cuando supe qué era lo que quería; la imagen fue horrorosa, mi prudencia no me dejó salir corriendo, pero tuve ganas de seguir mi rumbo a paso acelerado. “Regáleme una firma por Uribe”. Sí, había visto la foto de Uribe en su camisa debajo de su chaleco. “No señorita, no le regalo mi firma, por favor vuelva a subirse esa cremallera”, era inevitable, verlo así de cerca me daba cosa.

“Jaja, tampoco es para tanto”, me dijo la muy descarada. “Cómo que no mujer, uno tiene que estar preparado psicológicamente para ver esas imágenes, o ¿es que es la primera vez que alguien reacciona de esta forma?”, indagué. “La verdad sí”. Después hubo un silencio.

“Yo no puedo creer que la gente reaccione bien a esa imagen”, dije. “Pues no reaccionan bien, la mayoría de la gente no firma, algunos son agresivos y me gritan groserías, pero bueno, ¿qué más se hace?”, dijo. “Ah bueno, alcancé a pensar que la gente sí quiere a este tipo”. “Pues sabe que no mucho, ¡claro que en Unicentro hacen fila para firmar!”, dijo entusiasmada. “¡Me imagino!”, dije fingiendo entusiasmo.

“En serio, ¿me firmas?”, volvió con ese tema. “No, en serio. No quiero”, dije. “Ay, no seas malo, mira que es solo la firma, después las elecciones son diferentes”, dijo con una desfachatez increíble. “No, ¿luego es que te pagan por firma?”, hice una de esas preguntas obvias que pudo responderme con un gesto que decía “Pues claro imbécil”.

“Mira, firma que eso no pasa nada, después votas por otro y ya”. “No, no es así de fácil.”. “Sí, es así de fácil”. “¿Como si tú no fueras a votar por él?”. “Pues la verdad… no”.

“Jaja, ¿en serio?”. ¡Qué mujer!, pensé. “Sí, yo qué voy a votar por ese man”, dijo mirándome a los ojos; otra vez me volvía a parecer atractiva. “Qué bueno que pienses así”, exclamé con alegría.

“Entonces… ¿me firmas?” “No, en serio no puedo”. “Ajá, claro”. “Créeme, más bien por qué no vamos y nos tomamos un café allí”. “No, tengo que trabajar”. “Pero, ¿no dice que casi nadie te firma?” “Sí, pero ya me voy para Unicentro”.

“Ah, bueno. Ten mucho cuidado por allá”.

“Pues sí, como siempre. ¿Por qué?”

“Porque por allá como que hay mucho uribista, ¿no dices?”

 

@japritri

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Martes, 15 Octubre 2013 17:42

¿Firma por Uribe?

Comenzó en forma la recolección de firmas para el Centro Democrático. Ya hace algunas semanas, los más cercanos colaboradores del ex presidente Uribe con la camiseta blanca que los identifica y los formatos emitidos por la Registraduría Nacional, decidieron salir a las calles bogotanas en busca de las firmas que les darán su personería jurídica. No he tenido la oportunidad de encontrarme en algún lugar con estos tipos, no los he visto ni he hablado con ellos.

Domingo 9:30 pm

Don Giovanni, que pena llamarlo a esta hora pero es que me llamaron los doctores. No se preocupe, pero dígame, ¿se encuentra bien su salud?. Sí señor. ¿Para qué lo llaman los doctores si su salud está en orden? Me llamaron los doctores del trabajo de Uribe, están buscando gente para trabajar, que don Uribe necesita gente para trabajar. Qué bueno que generen empleo, me alegra mucho eso. Sí señor, pero me dijeron que fuera el martes a la iglesia esa de los cristianos a las 7:30 am. ¿Cuál de todas? Esa de la 30, la grande, la que le roba plata a la gente y usan datafono. No sé cuál sea. Ay don Giovanni la caris… algo. La Carismática Internacional, ya sé cuál es. Sí esa, esos malparidos son severos ladrones, no ve que mi mamá iba y le pedían la de plata. Bueno, ese es su negocio, ellos venden un servicio y los otros lo pagan, es lo básico del comercio. Uy no don Giovanni pero la retumbada esa vaina. Bueno, a mí no me corresponde tomar posición frente a esa actividad, puedo decir que a nadie obligan a asistir ni a aportar dinero. Sí señor, y don Giovanni, usted que me aconseja, voy a esa reunión del martes, o no mejor no, es que la última vez fue puro caramelo. ¿Qué pasó la última vez? Nos citaron también allá, y estaban sus amigos, el gordito chiquito, el costeño, todos ellos, a mí no me saludaron, y habló un señor que como que quiere ser presidente algo así, nos llevaron de relleno, usted sabe don Giovanni que uno no está para perder plata y que lo hagan ir a uno a escuchar a un man de esos pues no es justo. Ellos son buenos tipos, y esos son los gajes del oficio, yo no he hablado últimamente con ellos y no tengo como asegurarle que está vez la intención de la reunión sea laboral, lo único que le puedo decir es que vaya, y conozca de primera mano lo que tienen por decir, eso sí, no mencione mi nombre, a los uribistas no les agrada mi nombre.

Esa noche, en las noticias de la red independiente hablaron sobre la recolección de firmas por el Uribe Centro Democrático. En las tomas pude encontrar el rostro de un hombrecito desagradable, desaliñado, feo, andrajoso. Dueño de un carrito rojo igual de desagradable a su rostro. No me extrañó verlo en medio de los uribistas, como tampoco me extrañaría verlo en medio de los petristas o pidiendo trabajo en el lado santista.  La dinámica de la política solicita interlocutores como este, que busquen orificios en donde se puedan sentir medianamente significativos, mientras los realmente importantes se abren camino en medio de un tumulto de competidores feroces que no dudarán nunca ni tendrán concesiones cuando de pelear por sus aspiraciones se trate. La recolección de firmas a favor del movimiento uribista no se ha sentido, yo por lo menos no he tenido la fortuna de encontrármelos en alguna calle bogotana. Tal vez porque no cubren con eficiencia toda la ciudad, o porque hasta ahora se están organizando, y si tenemos en cuenta que en frente de la organización logística está el señor Juan David Vélez, entonces no sé qué tan efectiva sea la dinámica. En realidad me agrada que el encargado de seleccionar el personal sea este muchacho candidato, desde ya quemado al Senado de la Republica, me agrada porque debo entonces suponer que sus subordinados deben cumplir con algunas especificaciones que nos resulten agradables y convenientes, a él, a algunos de sus compañeros de lucha y a mí, así me toque verlos a lo lejos, así me toque imaginármelos únicamente.

Martes 11:45 am

Don Giovanni, yo me voy de esto. ¿Qué le pasó? Me pusieron a trabajar con un man ahí, y ese man es todo mandón y tiene una esposa gorda, fea y brava. ¿Qué les dijeron? Que nos van a pagar disque $150 pesos por firma, que tenemos que hacer mínimo 8 hojas diarias y que nos van dar $10.000 pesos de subsidio diarios, el sueldo está bueno don Giovanni pero es que trabajar con ese man no aguanta. Hombre, tenga paciencia, trabaje con ánimo, y aguántese al pisco ese, hágalo sentir importante, a él le gusta eso. ¿Y estohasta cuándo va don Giovanni? Hombre, yo no estoy al tanto de las decisiones de ese grupo de trabajo, lo que yo le diga sería especulación. Y por qué no trabaja con Uribe don Giovanni, ese man tiene mucho respaldo y fijo gana. Porque Uribe es un político que le debe muchas respuestas respetuosas y claras al país, respuestas que no ha querido dar y eso pone en duda la honorabilidad de alguien tan cuestionado como él, con su trayectoria, con su historia. ¿Usted sí cree don Giovanni que saquen presidente? Absolutamente no, no tienen cómo, y ellos lo saben, ellos son racionales y entienden que ninguno de sus precandidatos tiene opciones para dar la pelea en las urnas, ellos saben eso. ¿Ninguno de verdad? Oscar Iván Zuluaga podría ser un buen candidato, pero su estrategia carece de efectividad, además de estar rodeado de ineptos, y de competentes muy celosos de sus reconocimientos personales, eso hace que no logren ser un equipo compacto, que yo me entere de estas cosas es una prueba que están fragmentados. ¿Y de todos sus ex amigos quien es el que manda? Yo creo que ni siquiera ellos lo saben, porque todos deben tener la intención de ostentar alguna responsabilidad que les dé respeto y superioridad. Hace un tiempo el señor Uribe decidió que su representación en el comité de recolección sería un tipo joven, muy allegado a él, uno que se ha dedicado a acompañarlo a cuanto evento y reunión decide asistir. Esa decisión causó molestia en otros jóvenes que siempre han querido trabajar con esmero para el señor Uribe, y aseguraron que no era justo trabajar para hacerle campaña al otro muchacho. Pero aun así hoy están recogiendo firmas. Yo le puedo asegurar que el esfuerzo debe ser enorme, internamente están completamente maltratados. ¿Pero entonces don Giovanni, el doctor Uribe a quién apoya a Pachito, Zuluaga o al otro? Uribe es un zorro, él sabe manejar a la gente, pero su apoyo está con Oscar Iván Zuluaga, pero los medios, los empresarios y las encuestas están con Pachito. ¿Entonces que van a hacer? Ya Uribe tomó la acertada decisión de no hacer consulta, ahora van a elegir al candidato del uribismo a dedo como dice Pachito, y a lo que él se opone porque sabe que elegirán a Zuluaga. El doctor que nos va a pagar, uno como gordito, de apellido Vélez, que es como raro, ¿es verdad que es candidato al Senado? No es raro hombre, es gay, solo que él no lo acepta, yo he intentado por medio de mis columnas, hacerle entender que ser gay no es una condición vergonzosa ni que exija reserva alguna, le he dicho que ser pasivo y loca es tan legítimo y respetable como ser uribista, si él es feliz entonces que se haga en la posición que más disfrute. Y si es candidato al senado, aunque en un puesto pendejo, cualquiera que esté después del número 15 debe estar seguro que su intención de llegar al senado es imposible. A él le gusta pedir firmas anunciando su candidatura, así la gente no sepa quién es él. Si yo estuviera en su lugar buscaría el voto gay, es un voto que está abandonado y él podría encarnar sus demandas y defenderlas con el mismo ánimo que defiende las uribistas. Usted don Giovanni por que no se lanza a algo, yo voto por usted. Eso dejémoslo para otra conversación si le parece bien. Sí señor, usted me perdona tanto interrogatorio pero como yo poco de política, me gusta preguntar y preguntar. No se afane. ¿Firma por Uribe? No señor, yo no firmo por ese señor.

La tarea del grupo de recolectores de firmas y de sus coordinadores no es fácil, tampoco es completamente difícil. Van a necesitar constancia y mucho trabajo, además de elegir con inteligencia los puntos y la hora en que decidan solicitar las firmas. Yo les deseo suerte, les deseo éxitos, aunque poco les importe, los entiendo. Espero verlos pronto.

Si necesitan formularios, hay por ahí un carrito rojo desvencijado y equipado con GPS y algunos accesorios más que lo harán fácil de identificar, ese carrito les facilitará información.

 

Giovanni Acevedo

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Domingo, 08 Septiembre 2013 20:46

Carta para Oscar Iván Zuluaga

Me dirijo a usted con la única intención de darle una cachetada con toda la amabilidad que sea necesaria. Y la cachetada escrita solo tiene la intención de hacerle entender que, como ya no va a ser presidente, cosa que usted ya sabe así como sus subalternos más cercanos y sus amigos verdaderos; entonces deba ser este el momento preciso para renunciar con dignidad al grupo ese de uribistas fanáticos que han querido llamar el tal Centro Democrático.

Yo sé que usted es un hombre inteligente, es un tipo de buenos principios y ha conformado una familia que lo apoya y lo quiere. Como debe ser, por supuesto. También sé que su intención de ser presidente de este país de gente inculta, borracha, futbolera y de cerebros ensiliconados no es un capricho circunstancial como tal vez sea el caso de algunos de sus compañeros de viaje por todo el país.

lguna vez estuve en su casa. Usted me recibió con amabilidad y la señora que le ayuda en los deberes hogareños me brindó un jugo en un vaso de vidrio. Nos sentamos en la sala principal de su apartamento y lo primero que le dije era que no quería trabajo, que no buscaba un salario ni un puesto. Fui claro cuando le dije que mi único interés era otro vaso del delicioso jugo que prepara la señora amable que conocí en su apartamento. También le dije que su campaña tenía varios desatinos en redes sociales, en presencia en internet y en su grupo de colaboradores jóvenes que con entusiasmo impulsan su candidatura por doquier.

Ahora, varios meses después me veo en la vergonzosa necesidad de ratificar lo charlado en aquella ocasión y además de eso decirle que hoy en día está peor. El principal problema es estar detrás de la espalda de Álvaro Uribe, le dije, y también le dije que los jóvenes que lo apoyan no son zuluaguistas, son uribistas y eso le crea desestabilidad a su campaña. Alguna vez leí una columna suya en donde aseguró que el Gobierno del presidente Santos iba por buen camino y también le pronosticó buenos resultados a las políticas que se estaban implementando para esa época. Estoy hablando de una columna escrita un año después de la posesión de Santos. En ese momento, el malestar entre Uribe y Santos ya era evidente, entonces me pregunto qué lo llevo a escribir la columna a la que hago referencia y que ahora parece olvidada por usted. Señor Zuluaga, usted me cae bien y su hijo mayor también, (me cae muy bien), por eso me parece injusto y odioso que su sana intención a la Presidencia sea arruinada por Uribe.

Los muchachos de Creo Colombia son buenos, inteligentes, cada uno con sus cualidades importantes y con sus visiones respetables del panorama político actual, todos uribistas; pero pocos, o tal vez ninguno, sea zuluaguista. Usted debería tomarse el tiempo de analizar a cada uno de los integrantes de esa asociación. No dudo que hayan buenos elementos, personas con las que en el pasado llegué a compartir buenos momentos y a los que hoy día, a diferencia de ellos, siempre me refiero de sus nombres con respeto. Por eso no me tomo el atrevimiento de escribir sus nombres en esta carta. Sería una vergüenza para ellos.

Pero así como hay buenos elementos, también hay muchos lagartos que no tienen clara la definición de hacer política sanamente y usan su nombre para conseguir apoyo de terceros. Hay muchos hombrecitos poco agraciados y mal vestidos que les encanta más exponer fotos con Uribe que con usted y buscan no que usted gane, porque eso ya lo entendieron como un imposible, sino que a su lado ellos puedan darse a conocer.

Germán Medina no es un buen estratega político. Lo fue hace ya varios años. Hoy en día no lo es así David Luna me diga lo contrario. Y el estancamiento de su campaña lo demuestra con facilidad. Me he tomado el trabajo de preguntarles a diferentes ciudadanos con los que me tropiezo a diario: el conductor de un taxi, la señora que me atiende en un restaurante, mi compañero de asiento en el transporte público; y me apena decirle, señor Zuluaga, que nadie lo conoce y mucho menos conocen sus propuestas. Eso pasa porque la imagen de Uribe es mil veces más fuerte que la suya y por más que le meta fuerza a sus discursos públicos, recorra el país o reparta volantes en todas las ciudades; su imagen no va a superar la de Uribe.

A esto súmele que los jóvenes colaboradores de su campaña pasan más tiempo tomando trago y defendiendo la imagen de Uribe por las redes sociales que organizando estrategias que permitan posicionar su nombre en las universidades, las calles y las casas de todos los colombianos. Es que la política no se hace como ellos piensan. Una campaña política no se maneja solamente con buenas intenciones y demostraciones de grandeza. Usted tiene una asistente atractiva, por supuesto también es muy inteligente, pero eso no hace que sepa cómo manejar a todos esos que intentan llegar a usted con buenas intenciones y ella se los impide porque no quiere dejar de estar a su lado, porque ella quiere que todo el mundo crea que sabe perfectamente manejar las situaciones a las que se debe enfrentar desde que está a su lado.

Ahora la mayoría quiere llegar a ocupar algún cargo de elección popular porque sabe que cuota burocrática no habrá y creen que lo van a lograr con los votos de Uribe, porque creen con fervor incontrolable que el expresidente es el todo poderoso de la política y se equivocan. Uribe no es más que una celebridad, es como el Jaider Villa del mundo político. Se ha convertido en una celebridad. Por eso el pueblo lo quiere tocar y le pide fotografías y autógrafos. Pero sus votos no son endosables, no a esta altura, y como no son endosables entonces va a encabezar la lista al Senado. Pues si en este país votan más por un programa de televisión que por un alcalde, no se me haría raro que los candidatos uribistas que nutrirán las listas al Congreso se quedaran todos con el traje comprado y el discurso escrito para el día de su posesión como ya le pasó a Juan Pablo Echeverry, quien una vez más quiere sentirse el centro de atención y va a poner su enorme cuerpo al escrutinio público al lado de la joyita de José Obdulio Gaviria, Juan David Vélez, Paloma Valencia y María del Rosario, entre otros. Algunos por la Cámara y otros por el Senado, pero todos por el uribismo, no por el zuluaguismo.

Creo que es momento de aceptar que se equivocó y que la mejor decisión en este momento es dejar de gastar dinero y retirarse con la cabeza entre las piernas, pero con la tranquilidad de hacerlo a tiempo. No pasará nada. Nadie lo echará de menos. Usted ni quita ni pone. Ya a esta altura el que manda la parada en ese grupo es Pacho Santos, es él quien pondrá su nombre a rodar por todo el país. Déjelo que se queme, usted más bien aléjese de ese montón de oportunistas y afanosos de poder. Si sus aspiraciones son fuertes y si tiene el apoyo de los que más lo quieren, entonces sea un candidato uribista pero independiente. Recoja sus firmas y haga la tarea sin el estorbo de los que no sirven para nada. Esa jugada le daría medios, rápidamente la gente lo conocería con facilidad y usted por lo menos tendría posibilidades propias y tangibles.

 

Por ahora me despido, y le deseo buena marcha.

 

Atentamente:

Giovanni Acevedo

 

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