Elementos filtrados por fecha: Enero 2017
Lunes, 27 Febrero 2017 16:15

Colombia: la política en coma

Por: Juan Carlos Fernández

¿Cómo lograr que ser político sea un honor y no una vergüenza en Colombia?

La política nunca muere, pero si puede quedar en un estado de coma. La desconfianza en quienes están a cargo de lo público cada día es mayor, lo cual se traduce en desesperanza y resignación para los ciudadanos.

A mi juicio, este es el estado actual de la política en Colombia y varios elementos pueden sustentar esta afirmación. El primero, es que ejercer un cargo público no es una dignidad en Colombia, como si lo es en varios países del mundo, como Dinamarca, Suiza o Suecia. Desde 1995 nos hemos venido rajando en el informe de Transparencia Internacional sobre percepción de la corrupción. En el 2016 ocupamos el puesto 90 de 176 países. Sin duda que esta percepción de la ciudadanía incentiva a hablar mal del sector público y distancia a miles de personas de servirle al país.

Segundo, la ilegitimidad de las instituciones genera desconfianza en los ciudadanos y hace que la esperanza en un mejor futuro sea mínima. Diferentes firmas encuestadoras como Gallup demuestran que la gente tiene una percepción desfavorable de varias instituciones colombianas. Por ejemplo, siempre la peor calificada es el Congreso de la República; 77% de las personas encuestadas no tiene opinión favorable sobre su gestión.

Tercero, la ausencia del Estado en varios municipios y zonas fronterizas del país, genera un vacío que históricamente ha sido reemplazado por delincuentes que destruyen y capturan las reducidas instituciones existentes y terminan creando más escepticismo. Norte de Santander es un ejemplo claro de ausencia estatal. ¿Cómo es posible que solo hayan siete puntos de control para 2219 km de frontera? En los últimos meses quedó demostrado que no estamos preparados ante un posible estallido social en Venezuela. Y sumado a esto, con el paso de los días, se comprueba que la ausencia de instituciones ha generado la mayor crisis de inseguridad de la historia de Cúcuta; desafortunadamente, las bandas criminales están de fiesta.

Ahora bien, el costo que genera el estado de coma de la política colombiana es muy alto. Duele pensar por ejemplo, que perdemos a miles de jóvenes talentosos que pueden aportarle al sector público y no se involucran porque entrar a este medio genera desconfianza y una suerte de desprestigio. Personalmente, me quita el sueño, ¿cómo lograr que ejercer política en Colombia sea un honor y no una vergüenza? ¿Cómo lograr que los servidores públicos sean los más preparados y lleven a cualquier gobierno a lograr los objetivos colectivos que nos propongamos?

En el futuro cercano veo muy difícil que ejercer un cargo público sea un honor. Y menos cuando semanalmente sale un escandalo de corrupción; estas dinámicas desincentivan a la ciudadanía en vez de animarla a trabajar por Colombia. En el largo plazo, resulta necesario que movimientos sociales y partidos políticos formen a la futura clase dirigente de este país y desde un principio se condene cualquier intento de malas prácticas o corrupción.

En el siglo XIX Abraham Lincoln dijo una frase muy poderosa y que los norteamericanos aplican en su vida con mucho rigor. “Este país, con sus instituciones, pertenece a las personas que lo habitan” En Estados Unidos la gente conoce el valor de cada persona en la democracia. Cosa que estamos muy lejos que suceda en Colombia. Acá se le hace creer a la gente que el país es de los políticos y que estos pueden hacer lo que se le da la gana sin ningún tipo de consecuencia. Adicionalmente, las personas muchas veces creen estar por encima de las instituciones, lo cual afecta gravemente el funcionamiento del Estado. Esto cambiará en la medida que la sociedad tenga mayor conocimiento y obligue a sus mandatarios por todas las vías, a cumplir los intereses de todos y no de un grupo selecto.

Por último, es importante señalar, que ni la juventud garantiza renovación, ni la educación  probidad en la política. Varios egresados de Harvard, Yale o de los Andes están condenados. Y algunos que han sido puestos por su familia en una curul, pueden ser muy jóvenes, pero representan y aplican las malas prácticas de sus antecesores. Lo que si garantiza una transformación de la política es la participación activa de toda la sociedad en los asuntos públicos y la sanción social a quienes creen que pueden hacer con el erario lo que les da la gana.

El principal reto es y será, lograr total legitimidad del sector público. Y esto solo se obtiene ganándonos la confianza de la gente; para ello necesitamos pequeñas victorias que solucionen las problemáticas de la vida cotidiana de la ciudadanía, que nos permitan convencer a nuestras familias que quienes trabajamos como servidores públicos lo hacemos porque es un honor y no una vergüenza.

Twitter @fernandezjca

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Viernes, 17 Febrero 2017 18:34

La Procuraduría de Ordóñez sí actuó

Por: Sergio Rodríguez

Ya no sorprende que los medios con sesgo ideológico y con “verdades a medias”, busquen hacer ver la gestión de la procuraduría como inexistente, y más en el caso de Odebrecht.

Esta semana, en una emisión de Noticias Uno, “informaban” sobre una denuncia que se realizó ante la procuraduría sobre el caso Odebrecht, antes que todo este escándalo saliera a flote, diciendo que se llevó de despacho en despacho sin ninguna solución, enlodando así la buena imagen que lleva el Ex Procurador Alejandro Ordóñez.

No sería interesante si los medios fueran objetivos con estos temas tan sensibles, cuando en la procuraduría descansa el archivo, donde efectivamente la función preventiva y disciplinaria sí se hizo en este caso, pero debido al secretismo y corrupta complicidad de los implicados en el periodo de investigación y rendición de indagatoria, no se pudo avanzar.

Es público el documento donde se ven las actuaciones de la procuraduría y los testimonios de los implicados en este caso, en el que no colaboran con la justicia, y dando con falsedad y gran habilidad testimonios no se logró que la investigación en la procuraduría avanzara.

Ahora, les recuerdo que no fue por alguna institución en Colombia que se descubrió este escándalo, sino gracias a un testimonio ante un organismo internacional. Pese a la eficaz función de la procuraduría. Es importante aclarar que estos casos de corrupción no sale a la palestra pública por investigaciones, debido a que quienes los cometen son expertos cumpliendo la Ley, a tal punto que se sabe esto únicamente y en lo general a los testimonios donde los unos venden a los otros.

Ojalá los medios en Colombia se encargaran de investigar a profundidad y no contar verdaderas a medias, porque en el caso de odebrecht, la Procuraduría de Alejandro Ordóñez sí actuó de una manera correcta y eficiente.

Twitter. @SdrodriguezT

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Sábado, 11 Febrero 2017 17:55

Bogotá para Dummies

Por: Andrés Gutiérrez Serna

Por estos días la izquierda se confabula bajo la égida de los adornos más perniciosos de la constitución de 1991 “la revocatoria”, es necesario dar una luz de esperanza a ese 33% de bogotanos que aprueban sin desdén una administración Distrital que se enfoca en demostrar que la vocación de servicio, va más allá de pujas políticas y de lo que denominó Moisés Wasserman -la inmadurez democrática- expresada en la polarización de una sociedad que requiere con urgencia un cambio de chip. Esa luz de esperanza, es de cabal importancia mantenerla encendida bajo hechos concretos planteados desde el Plan de desarrollo territorial para Bogotá 2016 – 2020. Y para que la insensatez del progresismo y sus amigos no se tome esto de juerga, es necesario aplicar el termino dummie para explicarlo.  

El Equipo por Bogotá: reconoció desde un primer momento que la ciudad debe potencializar su habilidad para promover, atraer y retener el talento. Así, será posible en unos años ser líderes en la región como lo es Buenos Aires, Argentina, al propiciar entornos competitivos en los que se gesta la prosperidad que aplican las grandes ciudades globales como San José en Sillicon Valley y Seúl en Corea del Sur. Eso demuestra que Bogotá quiere ser parte del escenario mundial, en donde las ciudades son reconocidas como la representación del carácter conflictivo y apasionado de la humanidad, por innovar y consolidar una mirada auténtica de lo que es el futuro.

Adicionalmente, Bogotá desde una mirada disruptiva desconoce que es una ciudad capital que quiere implementar un proceso de modernización tal, que diferencie al territorio como un lugar condicionado por un sistema complejo de necesidades humanas que tiene comofinúltimo;habitarel espacioyainventado,asimilarlasinnovaciones,lasideasylos comportamientosyaestipuladospor personasdentrode lahistoria.

Finalmente, no hay que ser nominado por The Huffington Post como uno de los mal llamados mejores alcaldes del mundo para preguntarse al unísono ¿qué hace una ciudad inteligente? Comparte, reutiliza y coopera. Comparte información para que exista una ciudadanía más informada sobre sus derechos y deberes al momento de velar por el respeto del carácter de lo público. Reutiliza el espacio urbano para concientizar a la ciudadanía de que la ciudad es la gente y la gente crea la ciudad y, finalmente, coopera como mecanismo de progreso y desarrollo que promueve el bienestar colectivo, consolidando estructuras funcionales guiadas por la participación, la creatividad y la interconexión.  

Es por eso, que aunque estén confabulándose contra la actual administración distrital de Bogotá !Tú, tranquilo¡ no hay por qué desvelarse. Los caballitos de batalla del petrismo y sus amigos no darán frutos, si como ciudadanía reconocemos a viva voz que son prácticas de planificación, gestión y financiación del desarrollo urbano, que deben ser respetadas para hacer de Bogotá, una ciudad mejor para todos.

Twitter.@Andys_US

 

 

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Círculo de Amigos