Elementos filtrados por fecha: Diciembre 2016

Por: Jorge Iván Cárdenas

La Constitución Política de Colombia le da la potestad al Banco de la Republica, mediante el numeral 22 del Artículo 150 de: 1. Preservar el poder adquisitivo de la moneda colombiana, 2. Estabilizar el producto hacia un crecimiento alto y sostenido y 3. Mantener el empleo en niveles sostenibles a lo largo del tiempo. Esto dentro de los referenciales de autonomía tanto en su proceso administrativo, patrimonial y técnico.

Dentro del organigrama del mismo Banco de la Republica, es la Junta Directiva el máximo ente responsable de las decisiones que se tomen en el banco, es por ende que esta tiene la autoridad de preservar la inflación entre la meta del 3 ± 1 porciento, y hacer que el crecimiento del Producto Interno Bruto sea alto y sostenido. Es por eso que la Junta Directiva suele reunirse el último viernes hábil de cada mes, y el viernes pasado lo hicieron, sin embargo, la mayoría de los analistas se muestran sumamente preocupados y esto porque la decisión de la junta brinda más incertidumbre en la economía colombiana que estabilidad.

Uno de los mecanismos para que el Banco de la Republica, cumpla con las expectativas de crecimiento y de inflación, es utilizar la política monetaria y sus herramientas de transmisión. Siendo la tasa de intervención, la herramienta favorita de transmisión por los integrantes de la Junta para hacer mover la masa monetaria del país. Lo que le da una gran importancia a cualquier opinión, comentario o movimiento de la tasa de interés de parte de la junta del banco.

El viernes pasado, 4 de 7 integrantes de la junta decidieron dejarla estable en 7.5%, por dos cosas: 1) Las expectativas de inflación nacionales aumentaron y 2) Incertidumbre mundial por los nuevos gobiernos. Los otros 3 votos fueron con el ánimo de reducir la tasa de interés, impulsados con el aliento de aumentar el Producto Interno Bruto, pues permítame explicarle amigo lector o lectora que, si la tasa de intervención es menor, el costo de adquirir dinero será menor y al mismo tiempo la demanda de dinero aumentara, lo que permitirá que haya más dinero circulando en la economía y el crecimiento económico del país aumente. ¿Hasta ahí la cosa esta clara o no?

¡Bueno! Vamos a ser más claros, lo que se quiere decir es que 4 de 7 integrantes de la junta directiva del banco, decidieron mantener la tasa de intervención estable porque están prevaleciendo el primer referente constitucional que tiene el banco, ósea mantener la inflación dentro del rango de 3 ± 1 porciento, y los otros tres decidieron bajar la tasa de intervención para bríndale estímulo a la economía y su crecimiento, ósea el segundo mandato que brinda el numeral 22 del Artículo 150.  Por lo anterior esto brinda argumentos para resaltar una división de la junta respecto a que objetivo tiene el banco en la economía colombiana, pues se evidencia que no ha habido unidad dentro de sus integrantes para tomar decisiones coherentes.

¡Pero hay no termina el problema! Posteriormente a la reunión se brindó una rueda de prensa donde salió Juan José Echavarría nuevo Gerente del Banco de la Republica y Mauricio Cárdenas Ministro de Hacienda y Crédito Publico. – Integrantes de la Junta Directiva del Banco de la Republica – a brindar explicaciones de porque la decisión de la junta de mantener la tasa de intervención. Y es aquí donde realmente demuestran que hace falta criterio y liderazgo, de parte de ella, pues no han sabido consolidar un objetivo común de política económica.

Aunque no mencionaron nombres de quienes fueron los que votaron por bajar o mantener la tasa de intervención, si es sumamente preocupante que le hayan preguntado al Ministro de Hacienda, sobre cuáles pueden ser las causas de que las expectativas de inflación hayan aumentado y este haya respondido “es difícil saber cuál es el causante de ese aumento de las expectativas y no saber a qué atribuírselo”. ¡Hágame el favor! Como un Ministro de Hacienda creador de la reforma tributaria que aumenta la base impositiva de los productos básicos y con ella los precios de los mismos, no sepa que las expectativas de inflación aumentaron gracias a su misma reforma tributaria que aumenta los precios para el 2017.

Y cómo es posible que el Gerente del Banco, Juan José Echavarría diga que “los 7 miembros de la Junta tienen total acuerdo sobre lo que va a suceder en materia de tasa de interés” y que todos los 7 miembros opinan que las tasas de interés en Colombia van a disminuir, cuando los hechos como ya lo explique al comienzo del presente artículo, demuestran que cuatro miembros quieren sacrificar crecimiento por inflación y otros tres quieran sacrificar inflación por crecimiento económico.

Es así que estos dos simples hechos demuestran que las cosas no es que anden muy bien en temas de coherencia en el Banco de la República, sin embargo, para no quedarnos en opiniones subjetivas contra los integrantes de la junta. Si es necesario que realicen un consenso de actuación porque realmente no están cumpliendo con ninguna de sus 3 principales funciones. Dado que 1) En temas de inflación, esta está arriba de la meta y se ubica en 5.75% para el 2016, ósea 1.75 puntos porcentuales por encima de la meta 3 ± 1 porciento, y esto sin contar con las expectativas de crecimiento de inflación que traerá la reforma tributaria. 2) Las expectativas de crecimiento para el 2017 fueron revisadas a la baja por el Gobierno dejándolas en 2.5%. y 3) El desempleo para el 2016 fue del 9.2%, 0.3 puntos porcentuales más que en el 2015 que fue del 8.9%.

Es por eso que la Junta Directiva del Banco de la Republica tiene que actuar, bien sea para aumentar el crecimiento económico o para disminuir la inflación. Pero no es justo que ellos teniendo la potestad, y el poder dar certidumbre a la economía colombiana no tomen decisiones por falta de criterio, y mucho menos argumenten su actuar con la excusa de que a nivel mundial existe incertidumbre en materia económica, por los nuevos gobiernos en los países desarrollados. Porque hasta donde tengo entendió nosotros no tenemos una economía dolarizada y por el contrario tenemos la autonomía monetaria de hacer con el peso lo que queramos. Y además que nos importaría lo que piensen las grandes potencias económicas a nivel mundial de la economía colombiana, si como dijo el Ministro Cárdenas “Estados Unidos nos vende más de lo que nosotros le vendemos”, osea ellos se llevan más capitales de lo que nosotros nos traemos.

Twitter. @JorgeIvCardenas

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 Por: Juan Carlos Fernández 

Sin trabajo ni comida, con un gobierno totalitario que desconoce y vulnera los derechos humanos de la población, con el más alto índice de percepción de corrupción pública en Latinoamérica de acuerdo a Transparencia Internacional y con una hiperinflación proyectada de 1.660% para el 2017 por el Fondo Monetario Internacional (FMI), Nicolás Maduro desestabilizó a Venezuela y construyó la tormenta perfecta. A medida que pasan los meses, crecen las probabilidades que empiece una guerra civil sin precedentes.

Dejando a un lado las emociones, ¿qué tan preparada está la frontera colombiana ante un posible estallido social en Venezuela?

En los primeros días del año se dieron dos hechos importantes que pueden marcar el futuro cercano del vecino e impactar los intereses de Colombia.

El primero, fue el nombramiento de Tareck El Aissami como nuevo Vicepresidente. El Aissami representa el ala más radical del chavismo y en caso de llevarse a cabo el proceso de referendo revocatorio, sería el sucesor de Maduro hasta el año 2019. El segundo hecho fue la aprobación del acuerdo con el cual se calificó el “abandono del cargo” al presidente Maduro por parte de 106 diputados de mayoría opositora. Con este acuerdo, se le puso presión a la caldera, pues el presidente salió a dar declaraciones desconociendo el acuerdo y pidiendo al Tribunal Supremo de Justicia que anule cualquier intento de golpe de Estado de la Asamblea Nacional y que adopte inmediatas acciones legales contra los diputados. El no reconocimiento recíproco de los poderes, fractura aún más la democracia y aumenta las probabilidades de un estallido social.

La debilidad institucional de Venezuela preocupa cada día más a varios países de la región, incluidos México, Argentina, Perú y Estados Unidos, quedando evidenciado en el informe de la oficina del Director Nacional de Inteligencia del Estado norteamericano, presentado el pasado 9 de enero. El informe llamado “Tendencias Globales”, que se publica cada cuatro años con la llegada de nuevo presidente al Despacho Oval, afirma que el incremento de la presión económica y humanitaria en Venezuela podría llevar a una mayor represión por parte del actual presidente y señala que existe el riesgo de una crisis humanitaria que podría enviar más refugiados a países vecinos como el nuestro y a Estados Unidos.

Sin embargo, es a Colombia el único país al que parece no preocuparle la situación de Venezuela ni los riesgos que conlleva una crisis humanitaria.

Hace un mes estuve en el puente internacional Simón Bolívar, recibiendo a familiares que venían a Cúcuta a pasar la navidad y año nuevo. Guardando las proporciones y a causa de una crisis económica y no de una guerra, ésta parece la frontera turco-siria en donde refugiados de Alepo pasan a pie cabizbajos a Turquía en busca de seguridad y alimentos.

Constaté que no se exigía ningún documento de identidad para ingresar a Colombia, lo cual es muy preocupante.

Hace 10 años esta situación era normal, pues Venezuela no sufría una crisis económica y social como la actual. Hoy es inadmisible que exista tanta negligencia en los puentes internacionales - Bolívar y Santander – más importantes de los 2.219 km de frontera común.

Ese día me formulé varias preguntas: ¿qué capital humano queremos y nos sirve que ingrese al país?. ¿Nuestras regiones fronterizas están preparadas ante un estallido social al otro lado?. ¿Ha acertado el presidente Santos en la defensa obligada de los intereses de sus connacionales, ante los reiterados e injustificados cierres de la frontera?

Según Migración Colombia, más de 175.000 personas pasaron en los primeros cinco días de este año hacia Colombia, cifra inexacta pues cientos de ellas están pasando sin ningún control y el desinterés en aplicarlo en los puentes internacionales, confirma la debilidad del Estado colombiano. Y corrobora que a nuestro gobierno nacional no le importan las calidades ni antecedentes de los venezolanos que ingresan al país ni los problemas que puedan traer.

Nuestras zonas fronterizas no están preparadas si hay una guerra civil en Venezuela. Tampoco existe un control migratorio serio que garantice que quienes ingresan ilegalmente, no se establezcan en nuestro territorio y sean expulsados.  

Cúcuta, la ciudad fronteriza más dinámica de Suramérica, no está preparada para recibir a miles de colombianos y venezolanos que necesitarían de servicios en salud, educación y empleo como sucede desde el arbitrario cierre fronterizo, cuando ni siquiera ha podido hacerlo con sus residentes. Se aumentaría el desempleo que ya es devastador. La informalidad, que ya es la más alta del país, y la inseguridad ya desbordada, serían incontrolables.

Santos continúa sin cumplir sus compromisos contraídos en las dos campañas políticas presidenciales. Después de 6 años de gobierno, la frontera no está controlada por el Estado y las bandas criminales siguen dominando el rentable negocio del contrabando y el narcotráfico.

Aprovechando la firma el acuerdo de paz con la guerrilla de las Farc, ya es hora que el presidente Santos se desmarque de Maduro, y recupere la gobernabilidad en la región, demostrando que el gobierno colombiano no comparte las decisiones unilaterales de Venezuela y condene el mal trato que reciben allí nuestros compatriotas, sancionando la ilegalidad y controlando una frontera sometida por las bandas criminales.

Resulta fundamental ejercer mayor autoridad y presencia gubernamental de la Nación en la frontera con Venezuela y redefinir la hoja de ruta a seguir en las relaciones bilaterales, previa consulta a las poblaciones allí establecidas. Es imperativo que el Congreso Nacional ejerza un mayor control político al Gobierno Nacional, en especial de los congresistas norte-santandereanos, para que se redefinan las relaciones bilaterales y se estructure un plan de gobierno encaminado a dinamizar la débil economía de las zonas fronterizas con inversiones públicas que dinamicen la actividad empresarial regional en función de las nuevas fuerzas del cambiante mercado internacional.   

Twitter @fernandezjca

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Por: Jorge Iván Cárdenas

Desde que a el magnate se le dio por presentarse a las elecciones presidenciales en Estados Unidos, siempre ha tenido dos cosas relevantes: Primero, su show mediático para saber llegarle a la ciudadanía, y segundo sus políticas económicamente proteccionistas, que plantean reformar los bloques comerciales a nivel mundial. Siendo este último tema relevante a tratar en el presente artículo.

Sus ataques continuos y de forma despiadada a México, no solo en temas de inmigración, si no también en temas de productividad industrial generan conmoción en los mercados financieros y de activos. Pues Trump empezó el año 2017 con fuertes acusaciones a los fabricantes de automóviles BMW y Toyota, indicándoles que, si establecían plantas de producción en México, sus vehículos tendrían tasas impositivas más altas en el mercado de vehículos de los Estados Unidos.

Trump también ha mencionado que el acuerdo de libre comercio de América del Norte, ósea el NAFTA debe ser revisado y corregido, porque a su criterio Estados Unidos está perdiendo representatividad y beneficios comerciales. Adicionalmente Trump felicita a Gran Bretaña, por establecer un “Brexit” radical con el objetivo de dejar el mercado único de la Unión Europea. Siendo así que estas acciones y pensamientos de política económica, son el más fuerte argumento en contra del libre mercado y las economías a escala, y por el contrario promueve el proteccionismo de la industria de su país y genera un nuevo actuar entre el paradigma de instituciones financieramente representativas a nivel mundial como es el Fondo Monetario Internacional.

Y es que Trump no está del todo mal. ¡El entiende que, al cerrar las fronteras comerciales, Estados Unidos se verá obligado a hacer crecer su sistema productivo para satisfacer su demanda interna de bienes y servicios…claro esto tiene un costo! Y los economistas a favor del libre comercio y movilidad de capitales, dirán: “Si cierra fronteras y restringe la movilidad de capitales, ¿De donde se piensa financiar para aumentar el gasto público que se requiere para hacer crecer el sistema productivo de Estados Unidos?” ... pues yo les respondería con esta máxima a esos economistas: “Es el hombre más poderoso del mundo”.

Las agencias calificadoras de riesgos y las instituciones financieras, generalmente han aplaudido con entusiasmo el control de la deuda, la austeridad y la regla fiscal de los países en materia monetaria. Pero eso está cambiando, el Fondo Monetario Internacional estima que la política fiscal expansiva de Trump aumentaría las expectativas de crecimiento del Producto Interno Bruto de los Estados Unidos. ¡Claro, es Keynesianismo puro y estoy de acuerdo!, lo importante para resaltar es que el FMI está patrocinando políticas económicas Keynesiana que ni en plena crisis del 2008 quiso adoptar para salir de la misma crisis.

Por otro lado, esa misma semana la prestigiosa agencia calificadora de riesgo Moody`s ratifica la calificación AAA para los Estados Unidos, siendo consciente de la política proteccionista, fiscal expansiva y descontrol de la regla fiscal que Trump va a realizar en los Estados Unidos con el objetivo de aumentar su producción interna. Otro gesto más del poder de influencia que tiene el Presidente de los Estados Unidos en materia económica en el mundo y sus instituciones.

¿Y usted se preguntará que tiene que ver esto con Colombia? Pues estimado lector o lectora, en primer lugar y recientemente se aprobó una Reforma Tributaria con el objetivo de mantener las cuentas fiscales en orden y hacer que las mismas calificadoras de riesgo – esas que le pusieron AAA a Estados Unidos por políticas fiscales expansivas – nos mejoraran la calificación por hacer políticas fiscales restrictivas como la aprobación de la última Reforma Tributaria. Lo cierto es que el mismo día en que Moody´s le pone AAA a Estados Unidos, consiente de una alta deuda que traerá la posesión a Trump, a nosotros como América Latina nos dicen que el panorama de crecimiento es negativo por una alta deuda y falta de reformas estructurales en política económica.

¿Me hago entender? Pues lo que quiero decir, es que a Estados Unidos lo felicitan por que van a gastar más dinero y los países de América Latina los castigan porque están siendo juiciosos con su regla fiscal. Este suceso nos brinda argumentos para decir que nos equivocamos al aprobar la última reforma tributaria, porque de nada sirvió.  Las agencias calificadoras de riesgos siguen siendo escépticas con las economías latinoamericanas, el ministro Mauricio Cárdenas -el cual no tengo ningún parentesco familiar- reduce la meta de crecimiento económico del 3% a un 2.5%, en la revisión del Plan Financiero del 2017 presentado el 18 de enero del presente año y además ni hablar de la indignación de la ciudadanía que causo la aprobación de dicha reforma tributaria, ya el gobierno conoce el costo político que tiene que asumir.

Seamos sinceros en materia económica, no podemos seguir en unos costos hundidos creyendo que la austeridad, el control fiscal y el libre comercio nos van a llevar por una senda de crecimiento económico, la política económica mundial está cambiando y la confianza que tenemos en las antiguas instituciones y bloques financieros están en un proceso de transformación. El proteccionismo y el desarrollo interno de las economías es la nueva tendencia a nivel mundial, es la oportunidad que tenemos para que nosotros como país también renegociemos más de un acuerdo comercial que quedo a medias con grandes economías y debilito el aparato productivo del país, a tal punto que el problema inflacionario tiene una gran dependencia de los bienes importados y además dependiéramos de las materias primas para crecer económicamente, y no de la diversidad productiva.

Llego el momento de que nosotros como colombianos creamos realmente que es lo que tenemos y ahora que “no tenemos conflicto”, empecemos crecer industrialmente, a generar procesos productivos internos que inspiren innovación y que no dependamos de inversión extranjera para crecer. Es así que, si apoyamos los mismos ideales que Trump – dejando claro, el ideal económico, no la persona - que viene promocionando a nivel mundial, nos obliga a mirar hacia adentro, a reformar el aparato productivo, a empezar a tener liderazgo productivo en la regiones, que los otros países también tengan que ceder ante nosotros en el momento que ellos quieran hacer algún acuerdo comercial, o que las calificadoras de riesgos tengan temor en el momento de revisar nuestras expectativas de crecimiento.

Twitter. @JorgeIvCardenas

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Viernes, 20 Enero 2017 00:06

El reloj de arena y Eln

Por: Luis Casas

El actual gobierno de Santos ha explorado acercamientos con el ELN , aproximadamente desde el 2014, es decir se van a cumplir más de tres años de conversaciones y rupturas que van y vienen entre el Gobierno y el ELN, y se puede afirmar que hoy , enero del 2017, aún se esté discutiendo si es posible establecer una mesa de dialogo con dicho grupo.

Esta conducta mencionada se puede explicar desde diversas variables, la primera de ellas, es el proceso de paz de la Habana, en el cual todos los esfuerzos tanto institucionales como internacionales se dedicaron a llevar a feliz término el proceso después de 5 años, dejando claramente rezagado un eventual proceso con el ELN.

Pero además de esto un segundo argumento que no es de menor importancia, es resaltar cuan fundamental, ideológica y teórica es este grupo armado, para la comunidad internacional, e innumerables académicos dicha insurgencia es mucho más conceptual e intelectual que la misma FARC-EP, dando como resultado que dicho acercamiento entre el gobierno y esta insurgencia , sea el choque de dos trenes ideológicos en la cual cada uno intenta imponer condiciones al otro, sin tener en cuenta , que en una negociación de conflicto los actores deben ceder , para alcanzar el consenso.

Pero, por otra parte, a este entramado ideológico, se suma, otro factor entorpecedor de este proceso, y es el secuestro de Odin Sanchez, político corrupto, condenado por la corte suprema de justicia, por para política, quien se encuentra en manos del ELN. El Gobierno ha sido claro en dos puntos con la insurgencia, dialogo en medio del conflicto, y erradicación del secuestro en el país, algo que estaría dispuesto a cumplir la guerrilla, si se liberan a sus miembros sobresalientes que se encuentran en las cárceles del país, algo que el gobierno ya ha hecho en ocasiones anteriores con las FARC-EP, y que hoy nos preguntamos por qué no se liberan dichos insurgentes, todo con el fin de avanzar en el proceso.

Recordemos que se aproximan elecciones presidenciales, y no se sabe si el próximo gobierno vaya a ser tan benevolente con la insurgencia, actualmente el ELN se encuentra en un reloj de arena, que muy pronto terminara de contar el tiempo de la paz.

     

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