Viernes, 28 Febrero 2020

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Por: Juan Pablo Alfaro.

Si usted es bueno para el inglés, recomiendo escuchar la canción One Last Time

Día 1

3:43 am

La noche había pasado lentamente dándole paso a la madrugada que parecía ir a menor velocidad aún. El sueño, que en una situación normal hubiera llegado máximo hace dos horas, parece no tener interés en manifestarse hoy y hasta nuevo aviso. Aunque no sabía cómo describir esto, las palabras "increíble" y "estupidez descomunal" se acercaban.

He pasado por situaciones increíbles y difíciles, pero esto no hace más que darle crédito a la Ley de Murphy que dice que siempre se puede empeorar, no importa lo jodido que se esté.

Así es. Yo la perdí. Los destellos de lo sucedido no dejan de invadir mi cabeza. No dejo de pensar en los momentos especiales que pasé con ella, sobre todo los primeros. La primera vez que la miré fijamente a los ojos, esos hermosos ojos que tiene; cuando la tomé de la mano, la primera rumba y, cómo dejarlo pasar, el primer beso. Es difícil no sentirse como una basura.

Caí muy fácil. Nunca me perdonaré por eso. Fue impresionante la expresión en su cara cuando lo descubrió. No tuvo que decir una palabra para hacerme saber que me estaba mandando a la mierda y ahí fue cuando conocí lo fría y desalmada que podía ser, la parte más oscura que cada persona tiene. Esa fue la primera vez que vi pasar mi vida con ella frente a mis ojos sabiendo que nada sería como antes.

La trampa fue perfecta porque esa otra persona aprovechó su ausencia para llevar a cabo el plan que había estado armando. Aprovechándose de una de mis debilidades logró aflorar los deseos más bajos y como es muy linda y atractiva, casi como mi (ex)novia, no fue nada difícil. Acordarme a la mañana siguiente de eso no fue necesario, ya que se encargó de contarlo. Obviamente ella fue la primera en saberlo.

Recordé algo que sucedió hace unos años y, desde que salió por esa puerta vestida de negro con una chaqueta roja que hacía un conjunto espectacular con su espectacular pelo largo del mismo color, entendí que no debo llamarla ni intentar contactarme con ella, al menos durante un tiempo. Se veía tan hermosa así, furiosa como nunca, cuando no pude negarle lo sucedido. ¿qué hubiera podido decirle? ¿Que era un montaje? Esa frase estaba muy desprestigiada. No, lo mejor era ir con la verdad así me doliera el resto de mi vida.

Entonces fue cuando vio resquebrajarse el mundo que habíamos construido con tanto amor, tanto cariño y en el que habíamos depositado los sueños de los dos.

5:57 am

El amanecer. Aquel magnífico espectáculo que era tan digno de apreciar. Por desgracia hoy no traía nada bueno, solo nostalgia.

Siendo historia la noche y la madrugada, iniciaba un nuevo día en el que ella no estaba. No había nada mejor que despertar a su lado, tenerla abrazada, deslizar y enredar mis dedos entre su larga y sedosa cabellera y verla tan despreocupada, desligada de todo lo demás para disfrutar de nuestro mundo. Ahora que no está solo me queda acariciar el espacio que ocupaba.

Necesitaba despejar un poco la mente, si es que eso era posible, pero aún era muy temprano. Esperaré un poco.

8:17 am

Es hora. No me importan las ojeras. Es lo mínimo que merezco. Las calles siempre me han servido como lugar de reflexión, pero hoy intentaré evitar unas cuantas para poder despejarme más fácilmente y no recordar cuando caminábamos tomados de la mano en la madrugada después de bailar como si no hubiera mañana.

Después de una media hora descubrí un pequeño parque donde recostarme. Una vez que tenía la cabeza en dirección al cielo y veía ese azul imponente acompañado del sol como suele pasar en los primeros días de enero, la avalancha fue incontenible.

Los recuerdos me bombardeaban como los rayos del sol. Durante 10 largos minutos, de los más largos de mi vida, recordé casi todos los detalles de cómo se construyó nuestro mundo. Todos los abrazos, las noches con incertidumbre, los cuentos de sus tragas, la tensión, los juegos y los chistes con su cabello de un perfecto rojo que, si bien no era brillante, era algo así; las 10.000 veces que pensé que esto no podía ser, que no íbamos para algún lado; y las 25.000 más que deseé ser sólo para ella, que se empinara para darme un beso. Por ese simple detalle amaba profundamente que no usara tacones. Sus tenis y demás zapatos planos lo hacían posible. De lo contrario, se hubiera perdido esa magia. Durante años lo quise. Ahora se esfumó y vuelvo a estar desorientado.

¿Ahora qué? ¿Comer? ¿Seguir aquí tendido mirando al horizonte? Ambas sonaban tentadoras. Al fin y al cabo no podía dejar otro de mis placeres. Procuraría darme un buen desayuno y después... ya veríamos.

11:05 am

Después de comer me sentía un poco mejor. Fue una buena forma de intentar pasar el rato. Pero todavía quería salir de mi mente. ¿Películas? Sí, ¿por qué no? Mejor que sea humor. También podría ver una de mis series favoritas desde el principio. Tenía claro los sitios que frecuentaban sus amigos y estaba dispuesto a evitarlos a toda costa al menos por ahora. En este estado simplemente no confío en mí en absoluto. Podría hacer alguna otra estupidez. Si me disculpan, "Reproducir".

Twitter. @juanpall

Por: Juan Pablo Alfaro

 

La Navidad llega (o llegó, si les gusta desde septiembre) y con ella las iluminaciones y alumbrados propios de la época. Ahora es inevitable ver ese despliegue de colores y formas sin recordarlo.

Todo ocurrió antes de su efímera relación con ese género músical y de que aumentará su atracción por las mujeres de estatura pequeña.

La situación se había desarrollado como nunca antes y había salido según lo deseado. Un paseo por las iluminadas calles sería lo mejor para una aficionada a la Navidad. O al menos eso creía. Había planeado la ruta en su cabeza según lo disponible arrancando desde los alrededores de donde vivía y para ser sincero se sentía en las nubes, más feliz que en mucho tiempo. Su experiencia sería completa si lograba besarla al final del recorrido, el cual sucedería en la Plaza de Usaquén.

Faltaba poco para tener la mejor Navidad con una nueva compañía que le ayudara a ver el mundo de otra forma. Alguien con quien pudiera celebrar esa época y Año Nuevo además de sus seres queridos y amarla como nunca antes lo había hecho con otra mujer.

Infortunadamente esta historia iba a terminar de la manera menos pensada por él. En algún momento la magia se rompió (si es que la hubo alguna vez), las confesiones, que parecieron salidas del corazón, sonaron a cuento inventado y la posibilidad de amar y ser amado se le escurrió entre los dedos sin darse por enterado. Es posible que ella no buscara lo mismo que él o hubiera cambiado de idea según las circunstancias. Teorías sobre este final hay muchas, todas sin confirmar por la ausencia de una explicación que no fue pedida y por lo tanto no fue dada.

Así terminó la que prometía ser una dulce historia con un final feliz hasta que irrumpió la aplastante realidad e hizo chocar personalidades diferentes hasta el desgaste. Este escritor comparte la idea leída hace unos días en otro artículo: se "puteó" el amor. (Ver artículo) Por ahí está, confundida entre tanta gente, esa persona

T. @juanpall

 

Hay personas que dicen que existe alguien destinado a estar contigo y que "cuando llegue, entenderás por qué no funcionó con nadie más". 

¿Habrán pensado qué pasaría si esa persona llega pero no estamos preparados o no sabemos que es la indicada? ¿Qué tal si lo arruinamos todo? ¿Esa persona que estaba destinada a estar con nosotros encontrará a alguien más?

Muchas preguntas sin aparente solución, pero es posible que haya alguien más que pueda llenar ese vacío que siguió siendo eso, un vacío, después de la partida de quien presuntamente lo haría pasar a la historia. Alguien indicado que sí esté en el momento indicado porque tú sabes construirlo. 

Si quieres que suceda con esa persona, el hecho de que vayas y le digas lo que sientes (si es que nunca se lo dijiste) no cambiará nada. Para ti podrá ser la persona más especial del mundo, pero si no te considera alguien destacable entre miles de millones de otras personas, te costará intentar cambiar esa concepción que tiene de ti y tendrás que demostrarle por qué esto no es un juego para ti, por qué lo qué sientes va más allá de una simple atracción, por qué no te imaginas la vida sin ella, qué puedes aportarle, qué vas a hacer para que la vida juntos sea diferente y que sea algo por lo que valga la pena luchar. También saber muy bien qué es lo que te ofrece y tener una motivación lo suficientemente fuerte para trabajar en equipo y fortalecerse cada día. 

Necesitarás darle y darte una razón para seguir luego de que peleen por algún asunto, algún malentendido, porque tú en algún momento querrás no volverla a ver jamás y será fundamental recordar esa razón que luego te hará desear tenerla ahí para abrazarla muy pero muy fuerte y nunca dejarla ir a pesar de todo. Que sepa por qué tienes un espacio muy especial en su vida ya que el "no sé por qué tiene mi corazón" no tendrá la fortaleza para resistir tormentas y dificultades si es que de verdad quieres que esto tenga algún rumbo y no sólo sea un juego de adolescentes. Recuerda que ya pasaste por ahí hace un buen rato. 

Si en verdad quieres darte la pelea porque ese alguien esté contigo, ya viste que el camino no será fácil. Demostrando de qué estás hecho aumentarías tus posibilidades al luchar contra la adversidad y aprender de tus errores. Todo está allá afuera para que lo aproveches y no estará toda tu vida esperándote. 

Si el resultado definitivamente es adverso, sal y gózate el mundo. Así como perdiste a esa persona sin darte cuenta, podrías descubrir otra en el momento menos esperado. Porque de eso trata la vida a veces, de lo que haces con lo que sucede en el momento menos esperado. 

T.@juanpall

 

Si usted es bueno para el inglés, recomiendo escuchar la canción Treasure de Bruno Mars . De lo contrario haga clic aquí.        

Ahí estás. Un año después. Llegaste a ese día nuevamente y mientras tanto conociste personas que hicieron especial tu vida.

Mírala a ella. Espectacular, ¿no? ¿Alguna vez esperaste encontrar a alguien así? Sí, te entiendo. Personas como ella no se encuentran a menudo. Esa mezcla que tiene su personalidad es una locura. Es increíble. Sé que después de ella no te fijarás fácilmente en alguien más porque sentirás que no "llega a su nivel". Lo sé porque me basta con ver cómo la pasas con ella. Cómo disfrutas estando a su lado. Por la forma en que te gozas los chistes que haces con ella. Por la ternura que emana. Esa ternura que pareciera no existir en el resto del mundo.

¿Recuerdas el inicio? ¿Cuando eran simplemente dos personas que se cruzaron un día? Empezaste a conocerla y a saber de su vida. Descubriste que era chévere. Te encantaban sus reacciones y te sentías raro cuando ella no estaba,  como si te faltara algo. Fue ahí cuando sentiste que querías besarla hasta que se acabara el mundo, pero no podías hacerlo. Era lo peor.

No creías poderlo soportar por mucho hasta que un día la situación te impulsó a hacerlo y te sentiste en otro mundo, donde todo lo demás era insignificante. Sólo pensabas en ella, en cuál sería su reacción y en demostrarle lo que sentías. Esa sensación con ella era absolutamente indescriptible. No pasó mucho tiempo antes de que terminaran juntos acabando con esa agonía tuya de no tenerla a tu lado.

Impresionante. Lo recuerdas muy bien. Yo también lo haría si tuviera una mujer como la tuya. Fue el primero de muchos besos que según veo disfrutas intensamente.

Cuídala mucho. Ella se merece todo lo bueno que hay en ti, todas esas cosas que hicieron que se fijara en ti. Atesórala, bésala todo lo que quieras, cúbrela de amor y mantén esas mariposas en su estómago lo más que puedas porque como ella no encontrarás otra. Ya sabes.

Por fin. Había llegado ese día.  Ese maravilloso día en que ella estaba aquí, con él y solo con él. Después de tantos momentos difíciles no cabía de felicidad por tenerla. Los fracasos, las desilusiones, todo lo malo ya solo quedaba como un recuerdo. Todas esas personas que perdió en el camino en realidad lo ayudaron a construirlo.

Su presencia hacía que todo tuviera sentido. El Sol tenía sentido. La noche tenía sentido. Caminar por la noche tenía sentido. Con su compañía, hasta las acciones mas insignificantes tendrían un nuevo color, todo sería luz, y como ella lo había elegido a él, serían compañeros de vida, de sueños, de anhelos. Finalmente encontraba alguien con quien se sentía absolutamente feliz 

Por ahora solo pensaba en hacerla feliz, en conocerla cada vez más, disfrutar su tiempo con ella, gozar de esas mariposas en el estómago que sentía y que ella también experimenta cada vez que se ven. Contra todos los pronósticos, este joven encontró a alguien que vio en él algo que nadie más notó. Siempre pensó que ella encontraría alguna forma para dar con él y que sería cuestión de tiempo. Ahora, a disfrutar.

Sólo quiere disfrutar lo más posible este tiempo que dure a su lado porque ya no es un adolescente y por lo tanto no cree en lo eterno. No por ello piensa constantemente que algún día terminará, ya que sería un desperdicio. Sería como vivir preocupado de respirar sabiendo que algún día va a morir.

Ya el color verde no hace parte activa de su vida. Todo lo que significó está quedando atrás a pesar de que sigue fascinado con él, pero descubrió que vivir un atardecer con ella es inigualable, pasar un fin de semana a su lado es como estar en el paraíso. No la cambiaría por nada. Ella es parte de su mundo, por no decir que es su universo.  

T.@juanpall

Sale el sol dando comienzo a un nuevo día, pero él no se fija en eso, su sol es de color blanco con azul y a medida que pasa el día, va cambiando el tono, se puede ver al negro hacerle compañía al blanco, a veces se les une el verde y en otras ocasiones un pajarito azul.

Su mundo se basa en estos colores de los que sólo se aparta cuando es menester, su vida se mide en barras de energía y ya no depende de los alimentos ni de las horas de descanso que nutren su humanidad. Todo lo que él considera necesario es tener dos manos a las cuales lleguen sus pensamientos, ya que no se dirigen a su boca para que cese el silencio que lo acompaña desde que abre sus ojos.

¿Por qué sucede esto? Simple y sencillamente porque para él, realmente, ya está en un estado cercano al olvido aquello de comunicarse por medio de las cuerdas vocales. De esta forma, sus dedos terminaron siendo, al parecer, el nuevo hogar permanente de esa voz que no vio futuro en los sonidos; así construye su vida desde hace un largo tiempo. Para él perder su forma de comunicarse, es como no tener partes tan vitales como un ojo o una de sus manos, por eso ruega y suplica a sus dioses, principalmente a uno de carne y hueso que se hace llamar Zuckerberg, que no le fallen ni hoy ni nunca.

Esta pantalla le ha hecho desconocer y olvidar momentos fundamentales de la existencia humana… ¿humana? Tampoco recuerda qué es eso, no sabe cuándo vio por última vez una sonrisa que no estuviera conformada por un signo de puntuación y una letra. El ocaso se muestra imponente como siempre, pero él sólo descansa cuando su batería se acaba o cuando cae físicamente exhausto preparándose para otro día más de actividad social tecnológica.

Luego de dos años, parece que por fin su voz está haciendo esfuerzos para regresar a su boca. Todo se lo debe al color morado que empezó a ser su compañero desde hace unos meses y rápidamente ocupó un lugar entre sus favoritos. Su equipo, del que depende su existencia, ha avanzado mucho en estos meses y ahora le permitirá retomar esa actividad, tan común de las personas pero que es un mundo inhóspito para él.

Todo estaba preparado. La llamada, por cortesía del teléfono morado, estaba entrando. Con expectativas respecto a lo que ocurriría, tocó el botón que establecía la comunicación. Escuchó una voz femenina que le pareció espectacular y quiso decir algo. Pero no pudo. Luego de un minuto con intentos en vano para musitar alguna palabra, su interlocutora finalizó la llamada.

La tristeza se apoderó de su ser y quiso llorar, pero al no haberse separado de la pantalla por muchos meses, lo más cercano que recordaba a eso era un emoticón que componían un signo de puntuación, una comilla simple y el signo de apertura de un paréntesis.

De repente algo que luchaba por salir desde hace mucho tiempo, emergió y le hizo preguntarse qué era. Recordaba que eso tenía un nombre… santi… sen… senti… ¿Cómo era? Por primera vez en años se detuvo a pensar. No conseguía dar con la respuesta, pero sabía que era algo muy, muy bueno. Esa voz era especial, mágica. Había tocado sus fibras más íntimas, aquellas que todavía no habían olvidado qué era la interacción humana.

Otra duda que lo asaltó fue la imposibilidad de emitir algún sonido. Pero eso no era de extrañarse. Había pasado semestres completos sin pronunciar una sola palabra. Debido a que vivía solo, no tenía alguien con quien interactuar en su vivienda.

Intentó emitir el sonido más básico que existe. Nada. Otra vez. Menos aún. Lo hizo durante las siguientes dos horas, pero el progreso fue casi nulo. Se puso en contacto con ella a través de sus dedos pero le insistía en que tenían que hablar. Sin saber qué hacer, contactó a alguien para relatarle su situación, pero no lo tomó en serio. La angustia y la desesperación se apoderaron de su ser.

Continuará…

Caminaba por la calle cuando iba cayendo el Sol y podía ver esos hermosos colores que proyectaba antes de desaparecer en el ocaso dando paso a una brillante luna.

Y ahí estaba ella para completar el cuadro de felicidad y magnificencia. Después de varios años lo había logrado y no recordaba que el pecho y el corazón pudieran contener tanta alegría. En lo único en lo que pensaba era en el presente, para qué preocuparse por el futuro si tenía un espectacular “ahora” que siempre había visto como un “después” no muy posible y hasta utópico.

Pensaba disfrutar cada instante, cada minuto, cada sonrisa, cada beso que diera y recibiera. Aunque la sensación y la situación fueran lo más efímero, las haría perpetuar en la memoria. Sus ojos, más que la ventana de su alma, eran semejantes a dos túneles en los que quería andar y andar el resto de la vida porque nunca había conocido tan suntuoso espectáculo, quería que fueran compañeros de vida y de andanzas para que así nunca tuviera que pensar en la posibilidad de dejar de mirarlos.

Las mariposas en la panza, la angustia, la intención de dejar una huella en ella; todo aquello por fin generó algo que no fueran problemas. Durante todo el tiempo que había transcurrido hasta el día de hoy, hubo una pregunta maestra: ¿tendrán algún efecto sentimental en ella estas palabras y estos actos que pretenden invadir su corazón y su ser y nunca dejarlos?

La respuesta fue recibida varios meses después cuando, durante una reunión, el universo conspiró a favor y permitió degustar su hermosa humanidad, esa boca que ansiaba desde tiempos inmemorables. Era la oportunidad perfecta para demostrarle lo que tenía reservado, ella luego decidiría si era mejor como huésped de una sola ocasión o si sería permanente su estadía.

Durante días después de pasar a ser la persona más afortunada del mundo, dedicatorias musicales fueron y vinieron, tenía muchas líricas que compartir para demostrarle cuánto había ansiado encontrar una persona que culminara ese puente que años atrás había iniciado a construir pero que todavía no había podido llegar al otro extremo.

Cualquier persona estaría contenta de estar alejada de las salas de urgencia de cualquier hospital, en especial si es de esta ciudad o de este país. Me incluyo entre ellos.

Afortunadamente jamás he tenido que sufrir los desórdenes, retrasos ni demás problemas del actual servicio de salud colombiano. He contado con la buena fortuna de no tener nunca que acudir a un hospital por ninguna circunstancia. Pertenezco a esa minoría que nunca ha tenido un accidente que le afecte alguna extremidad u otra parte de su cuerpo.

¿Por qué abordo este tema? El fin de semana anterior tuve la oportunidad de acompañar a un familiar a que le hicieran un chequeo médico (aunque fue por urgencias, afortunadamente no fue algo grave) y pude ver una pequeña parte de lo que sucede en estos sitios.

Me llamó la atención un caso particular de una persona accidentada que tuvo que recorrer varios hospitales debido a que en ninguno le habían podido prestar la atención completa mientras sus padres esperaban a que no lo rechazaran de nuevo. Creo haberlo visto cuando ingresé por esas puertas, que nadie quisiera atravesar en su vida, para acompañar a mi familiar a través de su proceso de revisión.

Todos tenemos curiosidad por lo que no conocemos. En mi caso, me intrigaba saber qué había detrás de esas puertas, ya que en un par de ocasiones las había contemplado sin tener oportunidad de ir más allá. Se preguntarán ustedes ¿para qué quería saberlo? ¿No era mejor no haber tenido que atravesarlas en 23 años de vida? Pueden ustedes tener razón, pero reitero mi argumento: la curiosidad.

Cada día que veo todos esos casos de personas que reclaman ante los micrófonos de los diferentes medios de comunicación, doy gracias por no tener ninguna enfermedad común, costosa, permanente o de esas que llaman "huérfanas" por el bajo número de personas que las tienen.

Una enfermedad de por sí baja la calidad de vida de una persona y si también debe luchar contra el sistema porque no le presta la atención adecuada y oportuna, estamos hablando de un detrimento mayor y de desgaste por parte de sus familiares, o aun peor, del mismo enfermo; por tener que soportar todas las filas infructuosas y los abusos a los que se ven sometidos.

Yo solicito (¿o debería exigir?) a los entes gubernamentales tanto locales como nacionales que se enfoquen en la población que cada día debe enfrentarse a esta situación para que la salud deje de tratarse como un simple negocio y sea un derecho para poder mejorar la calidad de vida de gran parte de los colombianos. Como sé que muchos no querrán dejar que esto suceda así de fácil, preparémonos para un proceso largo y arduo. No nos dejemos vencer.

Con el temor de sonar repetitivo y a modo de despedida, les aconsejo a todos que vean muy bien por quién van a votar para que no terminen "botando", así con B como lo ven. 

En cualquier ámbito de la sociedad actual es posible ver un reversazo.  Así como le sucede a un ciudadano del común por cuenta de su imprudencia, puede sucederle a un Gobierno nacional con una reforma  o a una empresa de tecnología. Siendo seguidor de temas tecnológicos, no me perdí el lanzamiento de dos consolas de juegos que marcarán la próxima generación respecto a videojuegos, les hablo del Xbox One y del PlayStation 4.

Los señores de Microsoft, creadores de la Xbox, decidieron dar el siguiente paso y convertir su consola en todo un sistema de entretenimiento en casa. El 21 de mayo fueron anunciadas características como controlar el Xbox con la voz, poder cambiar entre el videojuego y la televisión, usar el smartphone o tableta con sistema  operativo Windows como control remoto, entre otros. Se trataba de algo que no se había visto antes en ninguno de estos equipos. Todo pintaba bien.

El problema vino cuando anunciaron que los jugadores no podrían intercambiar libremente sus videojuegos con sus amigos, que la consola no permitiría jugar si estaba desconectada de internet por más de 24 horas seguidas y que los juegos anteriores no funcionarían en esta nueva versión. Muchos fieles jugadores de Xbox se sintieron mal al respecto y comenzaron a mostrar su indignación. Yo también lo haría, no me gustaría para nada que controlaran tan vilmente mi forma de jugar. Es que eso de no poder llevársela un fin de semana para una finca o algo parecido es terrible.

Como si esto fuera poco, el 10 de junio Sony presentó su PlayStation 4 (PS4) y de verdad la sacó del estadio. La estrategia de los japoneses fue simple. Hicieron críticas muy puntuales sobre las discutidas y odiadas características de su rival. Al anunciar que su consola no requeriría conexión cada 24 horas a internet para poder jugar, se anotaron un punto. Los otros dos goles para esa tripleta consistieron en permitir juegos de la PS3 y poder intercambiarlos con sus amigos.

Después de muchas burlas, comentarios y comparaciones en las redes sociales a propósito de las características de cada equipo, Microsoft decidió echar reversa y anunciar que no sería necesaria la conexión a internet y que se podrían intercambiar los juegos libremente. Un reversazo así, controvertido e histórico, me hace recordar cuando Santos tuvo que salir en televisión nacional a anunciar que la reforma a la Justicia ya no iba más.

Podrá ser de los únicos reversazos que ha tenido Microsoft en sus largos años de existencia, pero no es el primero del Gobierno Santos, recordemos que uno de los más reciente fue aquel en el que el presidente anunció que se buscaba ingresar a la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte  por si alguien no lo recuerda) y luego tuvo que desmentirlo después de las críticas que hubo al respecto y menciones sobre la imposibilidad de esta nación de entrar a esa alianza.

Lo cierto al respecto de los reversazos es que, mientras se producen, pueden ocurrir hechos que agraven la situación. Para la muestra está este sarcástico video que se puede ver en YouTube, en el cual Sony decidió ir más hondo  con su crítica explicando muy detalladamente cómo se comparten los juegos del PS4. Presten atención, no querrán perderse esta compleja explicación.

Ver video: http://www.youtube.com/watch?v=JwYUGtI6guY

Ahora que lo recuerdo, espero que Microsoft haya dicho la verdad y que su nueva Xbox no tenga los problemas de funcionamiento que su antecesora, la 360, tuvo en sus inicios como el “anillo rojo de la muerte”, causado por sobrecalentamiento, que tantos dolores de cabeza causó a sus usuarios.  No querrá tener más problemas con la consola que todavía no ha lanzado al mercado.

La competencia hasta ahora comienza. Con reversazo o no, para muchos el ganador de esta contienda por ahora es la PS4. Hace falta ver quién dominará cuando se lancen al mercado a finales de este año para saber si la decisión de Microsoft fue adecuada o, a pesar del cambio, la situación es irremediable. 

Sí, así como lo leen en el título. Yo soy uno de los tantos estúpidos que se siguen engañando a sí mismos. Creen que porque piensan de manera optimista todo les va a salir bien. ¡¡¡Pues no!!! Ser optimista es bueno para no vivir amargado, pero es una mierda en estos casos.

Usted sabe que no es bueno bailando. Lo sabe. De sobra. Pero es tan marica de irse allá a ponerse de carne de cañón. Además tiene que luchar con su estupidez de no hacer nada permitiendo todo tipo de situaciones. Que se le adelante el “mejor amigo”, por ejemplo, y después decida hablar con usted preguntándose ¿cómo putas llegó ahí? y ¿qué mierdas quiere con la vieja?

Otra muy diferente es que luego de que ya esté borracha, ebria; llegue un hijueputa que en menos de dos horas logre lo que usted, grandísimo maricón, no ha logrado en 3 meses. Eso da lástima. Dan ganas de ponerse a llorar. Pero espere, ¿quién sabe a dónde llegará eso? ¿Será su nuevo novio? O peor, ¿se acordará que lo hizo y seguirá? ¿Se arrepentirá?

Eso no importa en el momento. Usted que es una buena persona, no un aprovechado, decide no hacerle nada a ella en ese estado. Gran error. Mientras usted juega al amigo protector otro malparido está pensando en cómo hacer para pasar un rato rico con ella. Como dirían coloquialmente, hacerle la vuelta. Pero por supuesto, usted no va a saber si las cosas llegan allá.

Sé perfectamente que mañana me acordaré de todo. Será una mierda. Como siempre cuando se trata de sentimientos por una vieja. Ahora comienzo a entender la frase “el que se enamora pierde”. ¡Claro! Sin algo de sentimiento no existiría esta situación. Yo seguramente estaría allá todavía, no aquí escribiendo esto.

Mejor, no me hubiera tenido que aguantar el agradecimiento por un regalo que hice desde el fondo de mi corazón porque me importa (¿o me importaba?) mucho ella. No me hubieran parecido frases de aquellas que lo ponen a uno en el “friend zone” (o “zona del amigo”) por ser una buena persona y un caballero mientras otro se aprovecha, logra lo que quiere y se larga.

Claro, así son las relaciones de hoy en día. El hijueputa por delante. Cuando este cabrón las ha hecho sufrir harto, ahí entra uno como el maricón que las consuela y desea tenerlas mientras ella se enreda con otro, otro y otro. ¿Uno dónde queda?

Está demostrado que ser chévere, detallista y buena persona no sirve para una mierda. De todas formas no se van a enamorar de uno. Va a llegar ese que solo busca obtener lo suyo y largarse, cual político en campaña.

Podría decir perfectamente que esto ha formado un nuevo cabrón, un cafre. Pero estaría diciendo una de las mentiras más grandes de mi vida. Yo, criado por una mujer que no tiene límites para querer a sus hijos y darles buena educación, me considero INCAPAZ de ser un hijueputa con una mujer. Podré escribir toda esta mierda, pero sería incapaz de decirle en la cara “malparida”, al igual que a esos malparidos políticos que nos silencian, por el miedo a que nos quiten las ilusiones. 

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