Sábado, 16 Noviembre 2019

Por: María Camila Bernal 

Ibagué año tras año sigue creciendo y es hogar de más personas. El 2019 nos trajo como sorpresa el incremento de las tarifas en nuestros tradicionales transportes públicos, las busetas y los taxis, que subieron $100 y $200 pesos respectivamente.

Al otro lado del mundo, en los medios de comunicación chinos los transportes públicos no fueron noticia, puesto que la nave espacial Chang’e-4 se impuso como centro de atención. Claramente, nuestra ciudad no tiene nada que envidiarle a ellos, quienes viven innovando el sector de la tecnología para explorar el espacio.

Al ser capaz de llegar a la cara oculta de la luna, llamada así porque no logra verse desde la tierra ya que nuestro satélite tarda mucho en girar sobre su propio eje, tiene el objetivo de explorar el cráter Von Kármán, ubicado en la cuenca de Aitken en el polo sur de la Luna. Un logro jamás realizado por otras tripulaciones.

El mundo entero festejó este avance de la humanidad. Sin embargo, al ser nuestro pequeño municipio poco conocido a nivel internacional, desconocen que en Ibagué sus habitantes día tras día exploran más de un cráter.

Y es que vivimos como en la Luna, en una tierra rodeada de cráteres, por donde tenemos que transitar habitualmente y situados estratégicamente en nuestras carreteras principales. Si no nos creen, los invitamos a visitar nuestra hermosa ciudad musical, le aseguramos que se sentirá en la Luna y su dinero no será gastado en vano.

Principalmente, usted tendrá que visitar los 3 grandes cráteres de la carrera Cuarta Tamaná #32-26. Puede dejar su carro en cualquier lado de la carretera, ya que bien sabemos que no están capacitados para transitar por grandes hundimientos como estos, pues en Ibagué nadie lo molestará por quedar mal ubicado. Disfrute de un sándwich en San Duchito Express y explore los grandes huecos que automáticamente lo harán sentir en el espacio.

Para seguir con el recorrido, tome la Avenida Ferrocarril, llamada así porque por esta calle solía desplazarse el sistema férreo para entrar y salir de la ciudad, y una cuadra antes de llegar al Comando Metropolitano de Ibagué, en la calle 24, podrá visualizar más cráteres, mientras le hace algún arreglito a su carro, a ver si así queda en capacidad de hacer exploraciones de inmersión en estas calles sin tener mayores daños.

En la carrera sexta encontrará varios golpes meteorológicos en nuestras calles. Desde la calle 30 a la 40 tendrá que esquivar estas grandes atracciones. Igualmente, en el barrio Interlaken no solo vislumbrará nuestros huecos, también las largas grietas formadas en nuestras viejas calles.

No puede dejar fuera de su lista la carrera 45 Sur #126, por el barrio Ciudadela Comfenalco; el barrio Macarena Baja, San Isidro y Gaitán. Eso sí, la paciencia será su mejor aliado, pues admirar nuestros cráteres viene de la mano con la espera en los trancones que se forman por estas atracciones. Además, usted debe contar con los mejores reflejos, porque en ocasiones lo tomarán desprevenido y tendrá que evitar estos hundimientos en cuestión de segundos.

@mariabega22

Por: Juan Camilo Parra

Cada cierto tiempo surge en los debates de urbanismo y planeación de Medellín la propuesta de cerrar el Aeropuerto Enrique Olaya Herrera (AEOH). Este año no fue la excepción y el concejal Daniel Carvalho realizó una intervención sobre el tema en el Concejo de la ciudad, en el marco de la revisión de largo plazo del Plan de Ordenamiento Territorial de Medellín. Quiero aprovechar este espacio para respaldar la posición de Carvalho sobre el aeropuerto, ampliar al gunos argumentos y desarrollar otros.

El concejal defiende que es necesario se planee el cierre del AEOH y se cambie el uso que se le da al suelo de esa zona de Medellín. Creo que es una postura valiente, que tiene que ser seguida de nuevas acciones donde efectivamente se empiece ese proceso de planeación, de atender las contingencias del cambio y de definir en concreto con qué se reemplazaría el aeropuerto.

El POT de Medellín establece un modelo de ciudad compacta donde las centralidades alrededor del río tienen énfasis y donde el espacio público y la movilidad sostenible tienen prioridad. En este sentido, ejecutar las directrices generales del POT implica cerrar el aeropuerto y destinar el uso de este suelo para la dotación de una serie de equipamientos urbanos para Medellín.

Ahora, ¿por qué cerrar el Aeropuerto Enrique Olaya Herrera? Con esto se le podría apuntar a revolver 4 grandes retos en la ejecución del POT: permitir la construcción de edificios en altura y densificar el centro del Valle; aumentar el Índice de Espacio Público y zonas verdes de la ciudad; permitir la construcción de nuevos equipamientos urbanos; y volver a tejer la malla urbana de esta zona de la ciudad.

Como se sabe, el POT debe revisarse en el año 2026. Para lo cual, estamos en la antesala de un posible cambio en el uso de esta zona. Debemos de preparar el ambiente y la agenda política para que este cambio se dé y prepararnos como ciudad-región para ello.

Veamos estos grandes retos:

  1. Al sacar el aeropuerto de la ciudad se eliminaría el cono de aproximación, que supone un límite para el crecimiento en altura de los edificios. Es decir, sin aeropuerto los edificios pueden ser más altos, ya que no hay que dejar espacio para que aterricen los aviones. Ello significaría densificar y construir en altura en nuevas zonas, como Guayabal, Belén, e, inclusive El Poblado.
  2. Medellín hoy en día tiene 3.97 metros cuadrados de espacio público efectivo, cuando la meta es 15 metros. Se podría aumentar este indicador en un 8% afirma el concejal Carvalho. Nuevas zonas verdes contribuirían a aumentar este indicador y bajar la temperatura y contaminación de la ciudad.
  3. Construir un escenario para grandes eventos. La ciudad actualmente no tiene un escenario construido para eventos masivos de recreación. Por lo que se podría dotar a la ciudad de este equipamiento urbano.
  4. El AEOH implica una barrera de dos kilómetros que toca rodear, por lo cual se podría recomponer la malla urbana al permitir al menos dos vías que lo atraviesen y recomponer la malla urbana.

Es necesario tener en cuenta que el Aeropuerto es propiedad de la Nación y se encuentra en comodato al municipio de Medellín. En este se establece que si se cambia el uso del suelo solo puede ser para actividades culturales, recreativas y de conservación al medio ambiente, por lo cual el proyecto de constituir un gran parque en este terreno es perfectamente viable en términos legales. En el contrato de la concesión del Aeropuerto EOH se establece como fecha mínima para realizar el cambio en 2032.

En adición, otro dato para tener en cuenta es que el AEOH transfiere aproximadamente 6000 millones de pesos anuales al municipio de Medellín, cifra que en realidad no se compadece con la cantidad de beneficios que para la ciudad tendría su cierre. De forma que, las transferencias anuales no significan un argumento de peso para evitar su cierre.

Yo quisiera añadir que ante un cierre del AEOH es absolutamente necesario conservar el edificio del AEOH que es considerado hoy patrimonio, el cual debería convertirse en un Museo, que podría enfocarse a temas de la aviación, de Gardel, uso comercial o articularse al futuro Centro de Eventos, que podría ubicarse, precisamente en la zona central del hoy aeropuerto.

Para terminar, es importante mencionar que el concejal propone que de las 85 hectáreas que tiene el aeropuerto, se destinen 70 para que sean zonas verdes. Lo cual es cinco veces el Jardín Botánico; por lo cual, en éste cabrían 127.000 árboles y se podría recuperar 4 quebradas que fueron canalizadas y tapadas por la pista del Aeropuerto.

Para el cierre del AEOH se requieren unas condiciones que la región debe asumir. El Aeropuerto José María Córdoba no puede absorber hoy la demanda del Olaya Herrera con las condiciones en que se encuentra. El AEOH es el cuarto aeropuerto del país, luego de El Dorado, el Rionegro y el de Cali. En el 2017 movió 1 millón de pasajeros y 2000 toneladas de carga. Por ello, es imperante la construcción de la segunda pista del AJMC de Rionegro, de forma que éste pueda recibir toda la demanda que dejaría de suplir el AEOH y así la aviación regional, nacional e internacional se condense en el aeropuerto de Rionegro. Sin segunda pista es inverosímil un cierre en el AEOH.

De igual forma, es necesario asegurar la conexión con transporte público masivo entre el Valle de Aburrá y el Aeropuerto José María Córdoba, a través del Túnel de Oriente, que permita conectar el que sería el Aeropuerto regional, nacional e internacional de Medellín con la red de transporte masivo de la ciudad-región.

En definitiva, Medellín necesita un proceso de planeación de largo aliento, en donde se planee la expansión del Aeropuerto José María Córdoba, el cierre del Aeropuerto Enrique Olaya Herrera y el aprovechamiento y cambio de uso del suelo en que se encuentra el AEOH. Los proyectos urbanísticos de esta magnitud requieren una planeación con muy buen tiempo. Medellín hoy tiene que preguntarse: ¿Qué tipo de ciudad queremos? Y, si eventualmente cerramos el aeropuerto, tiene que ser porque ya hay un plan de aprovechamiento claro y que garantice la sostenibilidad ambiental de la ciudad.

@CamiloParraRtpo

Por: Camilo Jiménez

Una caída de casi el 50% en su favorabilidad, según la más reciente encuesta Invamer, le ha costado hasta ahora al presidente Iván Duque su proyecto de ley de financiamiento. En particular, su impopular propuesta de imponer IVA a la porción no gravada de la canasta familiar y devolver este impuesto anticipadamente a los sectores más vulnerables es la causa principal.

No obstante, si se mira con más calma, este proyecto incluye muchas disposiciones destacables que mejoran sustancialmente la simplicidad y progresividad del sistema tributario, y que además propenden por dar mayores incentivos a la formalidad, el emprendimiento y la productividad. La creación del régimen tributario simple,la eliminación de la renta presuntiva para las personas jurídicas o la deducción del IVA pagado en bienes de capital son algunos ejemplos de iniciativas por las que el presidente debería darse la pela.

Sin embargo, en el proyecto existen otras propuestas que, si bien se encaminan en la dirección correcta, su formulación actual podría implicar, en la práctica, un efecto contrario al deseado. En particular, deseo enfatizar en algunas alternativas de corrección para dos de ellas.

La primera es la fórmula de devolución del IVA a las familias más vulnerables. Esto corrige acertadamente parte de la regresividad característica del IVA. El problema, sin embargo, es que en su formulación actual es una suma fija no condicionada al pago efectivo del impuesto (es decir, consumo con factura). En este escenario, el consumidor tiene incentivos a recibir la compensación del Gobierno y al mismo tiempo consumir bienes y servicios sin pagar IVA en el sector informal. Esto nos llevaría a un escenario insólito en términos de recaudo y formalización: la devolución disminuye el recaudo total del impuesto y al mismo tiempo incentiva la informalidad.

Ante esto, una solución podría ser determinar el valor de la devolución de acuerdo con la cantidad efectivamente pagada en IVA en el periodo anterior (como una aproximación de lo que se gastará en el periodo siguiente). Su cuantía debe asociarse al valor facturado por cada cédula u hogar, estableciendo un tope máximo. Dadas las dificultades de implementación de esta medida, se podría mantener transitoriamente la devolución de suma fija mientras se establecen los mecanismos necesarios. Con esto, se generaría una alineación de incentivos que permitiría conseguir el objetivo de formalizar muchas transacciones y empresas. Muchos consumidores preferirán consumir con factura para recibir su devolución y, por ende, muchos vendedores querrán también expedirla (apoyados en la facturación electrónica).

Este cambio, al contribuir con la formalización, permite al mismo tiempo reforzar la lucha contra la evasión y mejorar la calidad del gasto público. Con más y mejor información sobre el nivel de consumo de los contribuyentes, dado un mayor número de transacciones formales, se puede mejorar la capacidad de control y fiscalización de la DIAN. Así, la administración tributaria podría mejorar la eficiencia en el recaudo de otros tributos como el impuesto sobre la renta. Además, el Gobierno tendría una fuente de información clave para actualizar con mayor frecuencia las bases de datos de focalización de los subsidios (por ejemplo, el SISBEN), de manera que haga un mejor uso del gasto social.

Por su parte, un segundo punto que debe revisarse es la reducción de la tarifa de impuesto de renta de las empresas. A pesar de su objetivo de incentivar el empleo, en este momento, su disminución es incondicional e independiente del cambio en el nivel de ocupación. Con ello, hay pocos incentivos para que las empresas utilicen estos recursos en la contratación de nuevos empleados. Pero más aún, en estas condiciones tal reducción podría terminar siendo una trasferencia de rentas por la puerta de atrás del Gobierno a los socios de las empresas por la vía de un aumento de las utilidades netas.

Por ello, una propuesta a considerar sería atar la disminución de la tarifa a una variable objetiva de reducción del desempleo. Esto es, condicionar la reducción de la tarifa de los años 2020 en adelante a la evolución de, por ejemplo, la tasa de desempleo nacional, el crecimiento de las cotizaciones de dependientes en la Planilla Integrada de Liquidación de Aportes (PILA) o de otra medida que proponga el Gobierno. La idea, en últimas, es señalizar y garantizar que el objetivo de creación de empleos formales se cumplirá, evitando que esta reducción termine beneficiando solamente a los accionistas.

En fin, estos son apenas algunos ejemplos de modificaciones posibles del proyecto de ley de financiamiento que podrían alinear los mecanismos de la reforma con sus propósitos, facilitando a su vez su trámite en el Congreso. El daño a la favorabilidad del Gobierno ya está hecho. Ahora se debe perseverar en alcanzar acuerdos políticos que permitan sacar la mejor ley posible sin perder de vista los principios y apuestas estructurales que la inspiraron.

@ca_jimenez

 

Por: Jorge Rodríguez 

Luego de una rápida ojeada a las redes sociales o a cualquier medio de comunicación, parecería mentira que un espécimen tan extraño como para albergar estas dos características en un solo ser, pudiera sobrevivir en el ecosistema político y social colombiano, un joven de derecha. En este punto quiero hacer una aclaración que considero importante, en especial para aquellos lectores que están seguros de que no son de izquierda, pero temen ser catalogados dentro de esa derecha perversa y sin corazón, que muy a su conveniencia nos ha sabido vender la izquierda trasnochada de nuestro país.

Para efectos de este escrito, y de este escrito únicamente, (ya que nos podríamos pasar toda una vida debatiendo acerca de lo que es la derecha y jamás nos pondríamos de acuerdo) consideraremos como derecha a aquel grupo de ciudadanos que creemos en la importancia de la familia tradicional como núcleo fundamental de la sociedad; en la importancia de la propiedad privada y del trabajo duro como único medio para alcanzar nuestras metas y mejorar nuestra calidad de vida; en lo sagrado de la libertad de cada individuo con el único limitante de la libertad de su prójimo; aquel grupo de hombres y mujeres que saben que nadie les debe nada por el simple hecho de haber nacido y que entienden que la vida es lo que cada uno hace de ella; que creen que aún se puede vivir con honor y que la palabra empeñada es más valiosa que cualquier garantía. Estas son solo algunas de las principales características que considero debe reunir un individuo para describirse a sí mismo como de derecha, y que con esperanza veo, aún ostentan muchos jóvenes, es a ellos a quienes escribo estos párrafos.

Si usted se ve representado en la breve enumeración realizada líneas arriba y tiene menos de 35 años, estoy seguro de que también habrá sentido que es algo así como un extraterrestre en su generación, a su alrededor es normal ver compañeros y hasta profesores con camisetas del Che Guevara y escucharlos decir que la fuerza pública es su enemiga natural y que por esto hay que odiarla. Muy seguramente escuchó más de una vez a sus maestros vomitar diatribas resentidas contra “los ricos” afirmando, básicamente, que si usted tenía algún tipo de carencia era por culpa de ellos. Estas y muchas otras situaciones, que tristemente son habituales en la corta vida de los jóvenes, los predisponen para hacer parte, entre otras, de esa turba enfurecida de estudiantes universitarios que por estos días exigen con violencia en las calles de Bogotá, o desde sus redes sociales, más presupuesto para la educación pública cosa que, sin temor a equivocarme, la mayoría de ellos no se ha detenido a analizar a profundidad.

Sin embargo, en esta oportunidad no vamos a analizar las marchas estudiantiles, hoy quiero hablarles directamente a los jóvenes que ven este tipo de manifestaciones y saben que algo no está bien con ellas, hoy les quiero dar tres consejos para marcar la diferencia y no dejar que nuestro país y el debate alrededor de él, se reduzca a una pelea de trinos mal escritos y de verdades a medias.

El primer consejo es informarse adecuadamente, como blanco frecuente de críticas y ataques, nosotros no podemos darnos el lujo, que se dan la mayoría de los mamertos, de leer un titular a medias o un meme mal intencionado y sencillamente replicarlo, eso sería caer en el mismo juego de mentiras y por el contrario es nuestro deber asumir un compromiso irrevocable con la verdad. Debemos aprovechar la infinita cantidad de información que tenemos en la palma de la mano por medio del internet y empezar a estudiar las distintas teorías económicas, políticas y sociales que respaldan nuestros postulados, debemos empezar a leer a Mises, Friedman a Hayek y demás académicos que dedicaron su vida a darnos las herramientas para defender la libertad.

El segundo consejo es perder el miedo a alzar la voz, una de las principales cosas que me dicen los jóvenes cuando hablamos de estos temas, es que ellos prefieren evitar peleas y sencillamente ignorar lo que sucede en el debate político colombiano, y para serles sincero, esa fue mi estrategia durante mucho tiempo, hasta que entendí que si la sociedad ha llegado hasta los extremos de degradación y relativismo moral donde se encuentra hoy día, es precisamente por eso, uno no puede esperar que el mundo cambie para bien si las personas buenas no hacen nada para lograrlo. Como jóvenes estamos llamados a pelear en las primeras líneas de esta batalla ideológica, que al contrario de lo que muchos piensan, es sana para la democracia. Preocúpese el día en que todos pensemos lo mismo porque seguramente ese día ya no habrá libertad.

El tercer y último consejo es que se reuna con más jóvenes que piensen como usted, si de algo me he dado cuenta en estos años de activismo político es que la principal estrategia que usan los grupos juveniles de izquierda es hacernos pensar que estamos solos y que somos pocos, y eso, en especial en un país latinoamericano como Colombia, es completamente falso. Somos muchos los jóvenes que amamos esta tierra y que hemos puesto por delante de nuestra comodidad esta lucha, preparándonos; explicándole al pueblo la realidad de Colombia; sirviendo a los que lo necesitan, porque al final ¿qué es la política si no está al servicio de la gente?; y también disfrutando de nuestra juventud al lado de más jóvenes que, como nosotros, sueñan con algún día ser los mejores calificados para llevar las riendas de Colombia y no dejar que se apodere de nuestra tierra una secta de bandidos que solo están movidos por venganza, avaricia y hambre de poder.

¿Se le mide?

@JorgeRC11945

 

Por: Jorge Ferreira

Unos estaban en busca de la sal para el pan; los otros, están buscando el pan.

¿Qué tienen en común y cuál es la diferencia entre la marcha de la sal de Gandhi y el éxodo venezolano? El factor común es que las dos se dieron por orden espontaneo, producto de la tiranía de la colonización y del régimen; la diferencia es que a Venezuela le hace falta un líder.

Venezuela tiene un montón de líderes de la oposición al régimen, es el caso del movimiento político Vente Venezuela. Con este texto los invito a crea/buscar el Gandhi venezolano como una de las tácticas de la estrategia macro “Salvemos Venezuela” (ver artículo https://bit.ly/2Pw6IMQ) sobre planeación y re-escalamiento estratégico.

Si hablamos de liderazgo político es menester hoy día referirse al marketing político, no sin comprender que los líderes son un emergente de la sociedad, el marketing político no crea al líder, pero si sirve para venderlo y más que todo vender la idea, una idea simple, liberar Venezuela. No sin resaltar todo el portafolio de ideas fundamentadas en la libertad y el Estado de Derecho, tema para otro artículo.

Un Gandhi porque fue el líder que vio en la India una necesidad insatisfecha: la falta de un líder y se dio a la tarea de serlo e identificó lo que se llamaría el inconsciente colectivo. En Colombia hay una frase popular que dice que “la aparición del Santo hace el milagro”, ósea todos los recursos necesarios para la planeación estratégica de re-escalamiento que incluye el presupuesto para el líder que hoy anda muerto de hambre. Literal.

¿Cómo identificar el líder? Es el que tiene la capacidad para persuadir, influir en las creencias, las actitudes y las conductas. Un líder como instrumento de acción del marketing será constructor de credibilidad y de realidad desde la perspectiva del politing (política pública y marketing) como portafolio, lo contrario implicaría manipulación y por tanto robar la libertad de elegir tiene que ser un “Gandhi” real.

Identificado el Gandhi, se trata de moldear la imagen e identidad que ponga en practica la verdad que proclama el pueblo venezolano en el éxodo, apelando al hedonismo que busca el placer y evita el dolor, el instinto y la racionalidad para elegir, un Gandhi “superyó” que irradie los valores ideales que se representan en la sociedad venezolana.

El objetivo: creación de imagen e identidad del Gandhi venezolano, planeación estratégica, elaboración aplicación y evaluación. “Marketing Mix Gandhi para Venezuela” como estrategia de comunicación y mercadeo integrado desde la metodología compuesta de elementos como la investigación, la segmentación, la planeación, el posicionamiento, la implementación y el control.

“Un cuchillo sirve para comer pero también sirve para matar.” Ha habido millones de personas que han vivido antes que nosotros, no hay ningún problema nuevo que podamos tener que alguien no haya solucionado o escrito sobre este, obviamente en otro contexto, espacios y tiempos siempre serán diferentes pero la naturaleza humana la misma.

@cefirmigeo

VER PROGRAMA https://goo.gl/n1qrMe
En Palabras Mass hablamos sobre cuál es su lugar de los medios de comunicación hoy en un mundo cada vez más sobre informado
Invitado: Alejandro Santos Director Revista Semana
con Lorena Castañeda - Jorge Camargo Tovar | Dirige Beto Diaz por Canal BoxMov

VER PROGRAMA goo.gl/8SHVwb
En Palabras Mass analizamos ¿cuáles son consecuencias de alargar periodo a alcaldes y gobernadores? y ¿Es viable la unificación para hacer todas las elecciones al mismo tiempo?
Invitados: Juan Camilo Castellanos Medina
Fernando Posada por Canal BoxMov
Con: Jorge Camargo Tovar |Dirige Beto Diaz 

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