Miércoles, 11 Diciembre 2019
Miércoles, 09 Octubre 2013 21:35

La lealtad según Uribe

No sé si es ingenuidad o estupidez o, simplemente, desocupe o es que estoy sumergido en una crisis profesional y personal, pero –para bien o para mal– cada vez más me involucro en los “ires y venires” de la política, lo que en este país (y muchísimos otros) es una ocupación muy difícil de ejercer con transparencia, rectitud y lealtad. Tanto es así que hasta quienes se declaran abiertamente leales a otros van por ahí trampeándose y haciéndose zancadilla todo el tiempo.

Miren a Pachito Santos: la semana pasada se las dio de vivo y se le adelantó a sus copartidarios inscribiendo un movimiento propio para recolectar las firmas necesarias para ser candidato presidencial, sin tener en cuenta a los otros dos precandidatos. De pronto lo hizo porque mentalmente es un niño chiquito que va por ahí diciendo y haciendo todo lo que se le ocurre, como si don Hernando nunca hubiera tenido tiempo de educarlo. De pronto, por esto mismo, quiso mostrarnos que él es un practicante de esa –maldita y mal llamada– malicia indígena que hace de algunos colombianos seres detestables que se aprovechan de las debilidades de los demás para sacar ventaja, porque acá el vivo vive del bobo y, en este caso, el bobo se creyó más vivo que todos.

Sin embargo, a Pachito le salió mal la jugada: su jefe lo obligó a  abandonar su intento electoral, porque, aunque a Uribe le conviene que Pacho sea su candidato, no puede dejar a un lado a sus otros dos huevitos y quedarse con solo un gran huevo: es decir, con un huevón. Para él es mejor que los tres se vayan a una consulta y alcancen en marzo más de un millón de votos, siempre y cuando gane Pacho, quien sería el títere perfecto para ejercer su, eventual, cargo de senador/presidente.

Yo no sé si los otros dos huevitos sean tan ingenuos como yo, porque creo que piensan que Uribe los apoya tanto a ellos como a Pachito, pero creería que es evidente que la lealtad del ex presidente/candidato es solo para con Pacho, a quien quiere ver posesionándose el 7 de agosto frente al pueblo y a él mismo.

Es acá donde me pregunto, si ellos Pacho y Uribe, que dicen ser los más leales, tratan a sus amigos de esta forma ¿cómo nos tratarán a nosotros cuando vayan a cumplir sus promesas de campaña? Las posibles respuestas no son muy alentadoras.

Es válido preguntarse, también, si elegimos a Pachito ¿qué pasará cuando a Uribe no le guste una decisión de Pacho? Le ordenará cambiar de opinión y, por lo tanto, buscar que pierda vigencia un decreto nacional, por ejemplo. Nada de raro tendría, pues el mismo Pacho dijo, con respecto a la inscripción de su movimiento, que si Uribe no estaba de acuerdo con ésta, él retiraba la inscripción ya que era un simple acto administrativo firmado por el Registrador Nacional, como si las entidades en Colombia no estuvieran lo suficientemente congestionadas para que este tipejo venga a echarse para atrás porque su ex jefe se lo ordenó. 

Esta es la lealtad que dicen profesar Pacho y Uribe con sus amigos y con las instituciones, esta es la lealtad de los políticos que se la pasan gritando en contra de otros por ‘desleales’. Esta es la lealtad de muchos políticos como éstos, del mundo donde me estoy metiendo, del que muchos conocidos me intentan alejar (por mi bien, dicen); pero este es el mundo en el que quiero incursionar para cambiar conceptos como el de lealtad que acabo de señalar, por eso –con algo de ingenuidad– escribo semanalmente estos artículos, para que estos cambios los intenten conseguir los que me leen, por medio de la crítica y el voto informado, advirtiendo (de una vez) que estos cambios no se harán realidad en las próximas elecciones, pues el nueve de marzo solo será el comienzo de éstos, pues con nuestro voto podremos empezar a elegir gente buena, gente nueva.

Espero no desfallecer en la búsqueda de este objetivo, sé que hay muchos como yo buscando el bien del país y ojalá nunca lo abandonen; espero no cansarme y perder esta lucha, aunque si pasa podré ir a donde mi abuela que me va a decir con sabiduría: “eso no se le dio porque no le convenía”.

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Domingo, 08 Septiembre 2013 20:46

Carta para Oscar Iván Zuluaga

Me dirijo a usted con la única intención de darle una cachetada con toda la amabilidad que sea necesaria. Y la cachetada escrita solo tiene la intención de hacerle entender que, como ya no va a ser presidente, cosa que usted ya sabe así como sus subalternos más cercanos y sus amigos verdaderos; entonces deba ser este el momento preciso para renunciar con dignidad al grupo ese de uribistas fanáticos que han querido llamar el tal Centro Democrático.

Yo sé que usted es un hombre inteligente, es un tipo de buenos principios y ha conformado una familia que lo apoya y lo quiere. Como debe ser, por supuesto. También sé que su intención de ser presidente de este país de gente inculta, borracha, futbolera y de cerebros ensiliconados no es un capricho circunstancial como tal vez sea el caso de algunos de sus compañeros de viaje por todo el país.

lguna vez estuve en su casa. Usted me recibió con amabilidad y la señora que le ayuda en los deberes hogareños me brindó un jugo en un vaso de vidrio. Nos sentamos en la sala principal de su apartamento y lo primero que le dije era que no quería trabajo, que no buscaba un salario ni un puesto. Fui claro cuando le dije que mi único interés era otro vaso del delicioso jugo que prepara la señora amable que conocí en su apartamento. También le dije que su campaña tenía varios desatinos en redes sociales, en presencia en internet y en su grupo de colaboradores jóvenes que con entusiasmo impulsan su candidatura por doquier.

Ahora, varios meses después me veo en la vergonzosa necesidad de ratificar lo charlado en aquella ocasión y además de eso decirle que hoy en día está peor. El principal problema es estar detrás de la espalda de Álvaro Uribe, le dije, y también le dije que los jóvenes que lo apoyan no son zuluaguistas, son uribistas y eso le crea desestabilidad a su campaña. Alguna vez leí una columna suya en donde aseguró que el Gobierno del presidente Santos iba por buen camino y también le pronosticó buenos resultados a las políticas que se estaban implementando para esa época. Estoy hablando de una columna escrita un año después de la posesión de Santos. En ese momento, el malestar entre Uribe y Santos ya era evidente, entonces me pregunto qué lo llevo a escribir la columna a la que hago referencia y que ahora parece olvidada por usted. Señor Zuluaga, usted me cae bien y su hijo mayor también, (me cae muy bien), por eso me parece injusto y odioso que su sana intención a la Presidencia sea arruinada por Uribe.

Los muchachos de Creo Colombia son buenos, inteligentes, cada uno con sus cualidades importantes y con sus visiones respetables del panorama político actual, todos uribistas; pero pocos, o tal vez ninguno, sea zuluaguista. Usted debería tomarse el tiempo de analizar a cada uno de los integrantes de esa asociación. No dudo que hayan buenos elementos, personas con las que en el pasado llegué a compartir buenos momentos y a los que hoy día, a diferencia de ellos, siempre me refiero de sus nombres con respeto. Por eso no me tomo el atrevimiento de escribir sus nombres en esta carta. Sería una vergüenza para ellos.

Pero así como hay buenos elementos, también hay muchos lagartos que no tienen clara la definición de hacer política sanamente y usan su nombre para conseguir apoyo de terceros. Hay muchos hombrecitos poco agraciados y mal vestidos que les encanta más exponer fotos con Uribe que con usted y buscan no que usted gane, porque eso ya lo entendieron como un imposible, sino que a su lado ellos puedan darse a conocer.

Germán Medina no es un buen estratega político. Lo fue hace ya varios años. Hoy en día no lo es así David Luna me diga lo contrario. Y el estancamiento de su campaña lo demuestra con facilidad. Me he tomado el trabajo de preguntarles a diferentes ciudadanos con los que me tropiezo a diario: el conductor de un taxi, la señora que me atiende en un restaurante, mi compañero de asiento en el transporte público; y me apena decirle, señor Zuluaga, que nadie lo conoce y mucho menos conocen sus propuestas. Eso pasa porque la imagen de Uribe es mil veces más fuerte que la suya y por más que le meta fuerza a sus discursos públicos, recorra el país o reparta volantes en todas las ciudades; su imagen no va a superar la de Uribe.

A esto súmele que los jóvenes colaboradores de su campaña pasan más tiempo tomando trago y defendiendo la imagen de Uribe por las redes sociales que organizando estrategias que permitan posicionar su nombre en las universidades, las calles y las casas de todos los colombianos. Es que la política no se hace como ellos piensan. Una campaña política no se maneja solamente con buenas intenciones y demostraciones de grandeza. Usted tiene una asistente atractiva, por supuesto también es muy inteligente, pero eso no hace que sepa cómo manejar a todos esos que intentan llegar a usted con buenas intenciones y ella se los impide porque no quiere dejar de estar a su lado, porque ella quiere que todo el mundo crea que sabe perfectamente manejar las situaciones a las que se debe enfrentar desde que está a su lado.

Ahora la mayoría quiere llegar a ocupar algún cargo de elección popular porque sabe que cuota burocrática no habrá y creen que lo van a lograr con los votos de Uribe, porque creen con fervor incontrolable que el expresidente es el todo poderoso de la política y se equivocan. Uribe no es más que una celebridad, es como el Jaider Villa del mundo político. Se ha convertido en una celebridad. Por eso el pueblo lo quiere tocar y le pide fotografías y autógrafos. Pero sus votos no son endosables, no a esta altura, y como no son endosables entonces va a encabezar la lista al Senado. Pues si en este país votan más por un programa de televisión que por un alcalde, no se me haría raro que los candidatos uribistas que nutrirán las listas al Congreso se quedaran todos con el traje comprado y el discurso escrito para el día de su posesión como ya le pasó a Juan Pablo Echeverry, quien una vez más quiere sentirse el centro de atención y va a poner su enorme cuerpo al escrutinio público al lado de la joyita de José Obdulio Gaviria, Juan David Vélez, Paloma Valencia y María del Rosario, entre otros. Algunos por la Cámara y otros por el Senado, pero todos por el uribismo, no por el zuluaguismo.

Creo que es momento de aceptar que se equivocó y que la mejor decisión en este momento es dejar de gastar dinero y retirarse con la cabeza entre las piernas, pero con la tranquilidad de hacerlo a tiempo. No pasará nada. Nadie lo echará de menos. Usted ni quita ni pone. Ya a esta altura el que manda la parada en ese grupo es Pacho Santos, es él quien pondrá su nombre a rodar por todo el país. Déjelo que se queme, usted más bien aléjese de ese montón de oportunistas y afanosos de poder. Si sus aspiraciones son fuertes y si tiene el apoyo de los que más lo quieren, entonces sea un candidato uribista pero independiente. Recoja sus firmas y haga la tarea sin el estorbo de los que no sirven para nada. Esa jugada le daría medios, rápidamente la gente lo conocería con facilidad y usted por lo menos tendría posibilidades propias y tangibles.

 

Por ahora me despido, y le deseo buena marcha.

 

Atentamente:

Giovanni Acevedo

 

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Lunes, 05 Agosto 2013 18:19

Hasta pronto Buenos Aires

Buenos Aires es una ciudad romántica, culta, educada. Es, en medio del caos una ciudad tranquila. Estoy feliz por regresar a mi ciudad, pero alejarme de Buenos Aires hace que mis ojos se humedezcan, hace que ya quiera regresar pronto para caminar y tomar café de máquina. Te quiero.

El escritor mediocre regresa a su país y nadie sabe que regresó. Es así porque él quiere que sea así, porque ese tiempo en la clandestinidad le da espacio al ocio que tanto le gusta, lo hace sentir libre. Se reúne en un costoso restaurante con una buena amiga, una a la que le relata sus intimidades, todas sus intimidades; se toma un café, se asegura que sea un café económico, él sabe que su labor de escritor no es bien remunerada y no le da para un café costoso.

Por seguridad, el jefe de los escoltas de su amiga acomodada (un hombre guapo pero mayor) le aconseja continuar con el reencuentro en uno de los clubes en donde ella hace parte como socia. Deciden entonces ir a uno de los más tradiciones de la ciudad. Ese en el que pusieron una bomba y murió mucha gente. En el club, el escritor no es más que un tonto invitado, un invitado pobre, austero no por decisión voluntaria, sino por obligación. En el club es solo un invitado de una socia a la que los empleados del club quieren mucho. En el club los dos amigos tienen toda tranquilidad para fumar y beber, de algún modo se sienten libres pero no lo son, solo creen serlo, se engañan, se ríen.

Sigo enamorado y tal vez más que antes. Haz algo, no seas tonto, está bien que seas un escritor mediocre, pero un escritor enamorado tampoco, no abuses de tu locura. ¿Qué hago?. Pues sal, conoce gente, conoce hombres, conoce mujeres, diviértete. No creo que funcione, no creo poder ser feliz. ¿Pero cómo no? Inténtalo. En el medio en el que me muevo es muy difícil encontrar a alguien atractivo, todos son gordos, barrigones, con la barba ajada, algunos ya se están quedando calvos. Salte entonces de la política, no tienes nada que hacer en este país, vete lejos y escribe, pinta, dibuja, fuma y toma café y se feliz lejos de aquí. De aquí soy y es aquí donde debo estar por lo menos hasta que sienta que mi presencia sobra.

Si vas a estar aquí en Colombia, entonces quiero que seas feliz. Dime cómo… ¿Por qué no vuelves con esa novia cristiana que tuviste, esa que siempre te busca para satisfacer sus antojos sexuales, inténtalo. Es que a mí los senos muy grandes no me gustan, ni los perfumes baratos. Bueno, ya sabemos que nadie es perfecto y menos los cristianos, acepta sus invitaciones sexuales, estás joven. Pero soy impotente. No te creo. Créeme. Además de impotente, cuando por fin despierta, entonces soy precoz. Entonces amigo mío, tienes serios problemas ¿Qué piensas hacer? ¿Qué puede hacer un hombre que además de impotente es precoz?. No sé, ¿escribir?. No creo, política tal vez. ¿Será entonces que todos los que decidimos irrumpir en política tenemos la desgracia de ser impotentes? ¿Será que Petro es impotente?. Si no es impotente, por lo menos sí es incompetente. Jaajaja ¿y no vas a continuar con el proceso de la revocatoria, con la segunda fase?. No creo que me pidan ayuda, hay muchos uribistas en el grupo de Miguel Gómez que, por supuesto, también es uribista, pero es un uribista silencioso. ¿Cómo silencioso? Miguel Gómez es un tipo inteligente, calmado, él debe saber que hoy en día decir que es uribista no le trae buenas cosas a nadie, por eso no lo dice en voz alta.

Me contaron que es el director del directorio del Centro Democrático en Bogotá. Sí, eso me dijeron a mí también, no sé entonces cómo hará ese costeño barrigón para tener el apoyo de Miguel ahora que quiere disque llegar a la Cámara por Bogotá. Pobre hombre, sí le gusta quemarse. No le fue suficiente quemarse en las urnas de Chapinero, ahora quiere quemarse en las urnas de toda Bogotá. Ajjajaja y ya tiene foto y todo. Si, una con camisa blanca y con un reloj gigantesco, yo creo que tiene a los mismos publicistas de Pacho Santos. ¿No sabra que en las fotos políticas no se debe salir con reloj? Es que no creo que sea una foto política, debe ser la foto que le sacaron en protagonistas de telenovela. Jajajaja ¿y lo expulsaron? No lo dejaron ni entrar a la casa estudio por convivencia.  

El escritor y su amiga siempre han sido amigos en espacios tranquilos y poco concurridos, a ellos no les gusta la multitud, a ellos les gusta más el silencio y la tranquilidad, donde puedan hablar, donde se puedan oír y, sobre todo, en donde puedan fumar y tomar café barato.

¿Qué tal tu viaje? Cuéntame que hiciste. No hice nada, ya sabes que alguien que escriba es un desocupado y eso fue lo que más hice, escribir. He leído todas tus columnas y me gustan, pero no sé qué tanto le puedan gustar a los demás. A los uribistas definitivamente no les gusta nada mío, pero no hay problema, que no me lean y ya. ¿Para que escribes mal de ellos? No escribo mal de nadie, solo digo la verdad, lo que veo, lo que siento. Ellos están en plena campaña y eso no les conviene. ¿Por qué no simplemente te quedas callado y ya? Así te evitas malos momentos. No puedo ser hipócrita, no puedo actuar como lo hacen algunos cachacos y otros samarios y paisas que, por ejemplo, detestan al costeño quemado, pero se quedan callados por no quedar mal, yo digo la verdad.

¿Cómo ves el Centro Democrático? Un desastre, una vergüenza, desde que dejó de ser puro se convirtió en un “agáchese y recoja”, ahí todos están por algo, el costeño por su aval y los otros por puestos y reconocimiento. ¿Pero tienen fuerza no? No tienen nada, solo tienen hambre de poder y ambición, ahí en medio de tanto lagarto el único inocente es el pobre de Zuluaga y se está dejando sonsacar todo, se dejó meter de una mujer poco agraciada los servicios de unos YouTubers que no juegan limpio, Pacho Santos ya les advirtió a los del Centro Democratico que si él no era el candidato a la presidencia, entonces que montaría circo aparte, Lafaurie se fue con sus amigos los ganaderos para el Partido Conservador y a la pobre de Marta Lucía le tocó meterse entre los cuatro huevos de Uribe. Jajjajja ¿entonces qué va a pasar? Nada, no va a pasar nada, van a sacar Senadores y Representantes a la Cámara y ya.

La amiga del escritor se nota emocionada. Le encanta hablar con él, le gusta fumar y hablar, disfruta pasar horas al lado de su amigo el mediocre, el escritor, el que dice lo que los demás no quieren que diga. Al escritor mediocre le gusta fumar y le gusta hablar poco y escribir mucho, y escribir mientras habla y mientras fuma. Justo en medio de la cafeína y el tabaco se acerca un joven bien vestido, un poco guapo, un poco emborrachado. Invita al par de amigos a su apartamento oculto en medio de los edificios que se pueden ver detrás del club. Es un joven uribista. Dice ser también pachista y zuluaguista. El caballero, de apellido robusto, le hizo confesiones al escritor vulgar en medio de la noche bogotana, confesiones que tal vez nunca debieron llegar a los oídos de este maldito escritor.

 

Buena tarde.

 

Giovanni Acevedo

 

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Sábado, 27 Julio 2013 00:38

Las dos huevas de Uribe

La estrategia que están implementando los uribistas para ganar terreno a nivel nacional les está saliendo por la culata, y es que con tanto esfuerzo mediático y en redes sociales deberían estar pisando fuerte en todo país, los precandidatos uribistas deberían aparecer con buenos números en la encuestas, pero eso no está ocurriendo, la realidad es que tanto esfuerzo no les está dando el resultado que ellos esperan, tal vez por eso el nerviosismo y la zozobra que se siente en el ambiente uribista, tal vez por eso a Uribe se le ve cada día más agotado, más angustiado, más asustado. Y no es para menos, ninguno de sus precandidatos logra posicionarse con firmeza como una fuerte opción en las próximas elecciones presidenciales, cosa que debe tener al expresidente Uribe con estreñimiento y a los precandidatos con soltura.

Pacho Santos es él que más florece en los medios, él que más da para hablar, pero no porque sea un buen candidato, nadie dice que Pacho pueda ser el próximo presidente, nadie le apuesta al tipo chiquito y barrigón. De él hablan mucho pero por payaso, por sus vallas publicitarias que han resultado efectivas a la hora de darle de que hablar a la prensa y no más. La estrategia del primo del Presidente es venderse como el gracioso, el pobre y el mártir. Así piensa acercarse al pueblo, con fotografías en su cuenta en Facebook con pobres campesinos y colombianos necesitados que posan para las instantáneas sin conocer mucho del bufón que saludan. Cuenta con una página web donde se publican columnas de opinión de él y sus colaboradores, todos estrado 6, porque Pacho no es el plebeyo que quiere aparentar, sus reuniones son siempre en buenos lugares, en costosos restaurantes, sus ayudantes están bien vestidos, bien comidos y bien mantenidos. Cosa que no es mala, no hay nada de malo en rodearse de simpáticos caballeros bien posicionados, pero no concuerda con el mensaje que quiere que los colombianos le compremos. Su reunión de jóvenes en el espléndido restaurante Afroglam en el 5 piso del Centro Comercial El Retiro, resultó ser un fracaso, aún y cuando eligió un sito pequeño sabiendo que su convocatoria de jóvenes iba a terminar en desastre, como están resultando sus asesores de campaña. Soy hay que ver que Pacho no tiene identidad publicitaria, ni una línea de imagen. En las polémicas vallas usan diferentes tipos de letras y diferentes colores, cosa que no es prudente, no es inteligente. Y su discurso se limita a recordar que es el feo de la familia Santos, que lo secuestraron y debió por eso salir del país, y que ama incondicionalmente al expresidente Uribe, a tal punto de querer ser su primera dama, pero como Uribe es tan conservadora solo le permitió ser el vicepresidente. Sus asesores de marketing político se la deben pasar más tiempo en el Corral de la 93, o en el BBC de la T, fumando y comiendo que trabajando para que Pacho crezca en opinión. Como ahora la tecnología está al alcance de todos, y como ahora todos cuentan con celulares de alta gama, entonces el trabajo para estos jóvenes buenos mozos resulta fácil, por eso la mayoría de las fotos de Pacho pasan por una minuciosa y estricta edición en el complejo y reconocido programa Instagram. Pues felicitaciones, eso demuestra sin duda el profesionalismo con el que se trabaja dentro de la pre campaña presidencial de Pachito. En toda historia debe haber un ocurrente, un gracioso que divierta a los demás, y ese indudablemente es Pachito Santos.

Oscar Ivan Zuluaga por lo contrario demuestra mucha más entrega, mucho más compromiso con el proceso, se nota que el tipo ha estudiado lo que dice, además que cuenta con un equipo numeroso pero poco compacto. Uribe, sus allegados y los jóvenes del Centro Democrático, de CREO Colombia y de Colombia Lider  le hacen fuerza a Zuluaga, ellos saben que el candidato mas preparado y con mejores opciones para enfrentar la batalla electoral es este hombre de buenos principios y con una carrera política sana. Por eso le apuestan, por eso le trabajan, por eso lo defienden. Zuluaga cuenta con jóvenes de todos los estratos sociales y de todas las clases de políticos, desde el lagarto tontarrón que anda por ahí con un carrito rojo desencajado pero engallado, que ha pertenecido al centro, a la derecha, posiblemente a la izquierda y que llega pidiendo para la gasolina, hasta los que en realidad mandan, los que lideran el proceso y vienen desde hace mucho tiempo buscando lo que evidentemente han logrado. Si todos los jóvenes que apoyan a Zuluaga estuvieran unidos, seguramente el trabajo sería mucho más ameno y productivo, pero no sucede, la ganas de figurar de todos, de estar cerca y de demostrar resultados mucho más interesantes que los demás afortunadamente entorpecen la labor y le resta productividad a cualquier ejercicio que decidan emprender. Los de CREO tildan de marica al más cercano colaborador de Uribe, divulgan sus diferencias y disputas en las redes sociales y lo acusan de traidor y de maricon. Él pobre hombre (que si resulta maricon es poco atractivo) se limita a buscar apoyo en terceros. Todos quieren hacer mucho pero en realidad hacen poco, y Amalia, la delgada y atractiva mano derecha femenina de Zuluaga se interpone siempre en las iniciativas de los demás, no hay nada que no se haga sin su visto bueno, sin su aprobación, y esta mujer no tiene muy buen temperamento, pero si buen cuerpo. German Medina, el reconocido estratega y asesor de campañas políticas (que hace rato no gana una y viene de una quiebra y disputa con su anterior socio) es el responsable de hacerle la imagen a Zuluaga. Ha hecho su esfuerzo, ha aplicado sus conocimientos que por tontos que parezcan pueden resultar  si el equipo se une, si se acercan y trabajan en comunión. Es innegable que Zuluaga a mejorado su discurso y el manejo de la voz, la forma de expresarse, los consejos de inyectarle emoción y energía a sus intervenciones en publica los está aplicando con juicio, con religiosidad, por eso lo podemos ver agitando los brazos con sus manos en firmes, con su voz templada, ahora camina por el escenario, hace apuntes jocosos pero sobrios, opta por no utilizar micrófono de mano y es tanta la energía que le suministra a sus discursos que sus camisas terminan totalmente empapadas en sudor. Imagino que CREO debió crear un comité de camisas limpias para Zuluaga. Esta campaña ya se decidió hace rato por un solo tipo de letra, escogió los colores y le dio identidad a la imagen publicitaria, su página web y su presencia en la redes sociales demuestran un candidato comprometido con su papel, dejan ver el acercamiento con el pueblo, el trabajo y apoyo de su esposa y sus hijos son fundamentales en un país que defiende en palabras la unión familiar. Ya tiene camisetas impresas, tarjetas, piezas gráficas y un centenar de imágenes regadas por las redes sociales con sus propuestas y su ejemplar hoja de vida. Pero aún me mantengo en mi tesis, que el único gran defecto para Zuluaga es el apoyo del ex presidente Uribe, y no solo por la imagen deteriorada y maloliente en la población joven y los residentes en el exterior que tiene el ex presidente, sino por el fuerte impacto que causa Uribe en la comunidad, Uribe se ha convertido en una celebridad, en un icono que todo el mundo quiere conocer, entonces todos le piden fotos, todos lo saludan, todos lo quieren tocar, en esos momentos Zuluaga termina confundido entre el esquema de seguridad de Uribe. Competir con la fuerza que tiene la imagen de Uribe no es tarea fácil, y menos cuando se está en el mismo bando, por eso creo que en ese campo le hace falta mucho trabajo, porque le va a pasar lo mismo que a Santos, con solo una diferencia, y es que no va a llegar a la Casa de Nariño.

La estrategia de este par de huevas no se diferencia de fondo en mucho, y se están equivocando. Atacar al gobierno Santos de manera sistematica y ciega está dejando al aire la gran preocupación que les embriaga, y el afán por desacreditar un contendor muy fuerte como lo va a ser el Presidente Santos. Han llegado al punto de unirse con sus antiguos enemigos, como pasó hace poco con las declaraciones de Robledo y la rápida defensa del ex presidente Uribe. Desde que se despiertan hasta que se duermen los jóvenes uribistas no pierden oportunidad por tonta que sea para atacar al gobierno y a sus funcionarios. ¿En qué momento tiene sexo estos jóvenes? ¿En qué momento se encuentran íntimamente?

Los demás precandidatos no tienen mayor importancia, porque no quitan ni ponen, no vale la pena ni nombrarlos, son solo unos que hacen bulto, son esos que usan para rellenar.

Así pues que las cartas del uribismo están reducidas a sus dos huevas más comprometidas con la carrera presidencial, Pacho y Zuluaga. Como son sus dos huevas lo siguen la para todo lado, una a la derecha y la otra a la izquierda, una más fea que la otra, pero las dos siempre ahí, incondicionales, inseparables. Buena suerte para este par de huevas, la necesitan.

 

Giovanni Acevedo

 

 

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Jueves, 04 Julio 2013 05:36

Uribe, feliz cumpleaños

Por esta época, en el 2010 recibí una llamada en mi teléfono celular. Era una mujer, de esas que te hablan muy afectuosamente, muy amables, en exceso -tanto así que resultan empalagosas, fastidiosas- me decía amor, y me hablaba con diminutivos. Y yo odio los diminutivos. Camila Moreno, una política de poca monta, uribista entregada, no a Uribe, a sus tesis, aunque si pudiera entregársele al señor presidente yo no dudo que ella lo haría sin vacilaciones, sin regla alguna. –Giovanni mi amor te necesito, te espero en el bar mexicano esta noche– me dijo ella y yo corté la llamada inesperadamente, antes de que siguiera hablando, antes que me llamara de nuevo amor. El bar mexicano es un establecimiento público, por la Calle 85 en Bogotá, una cuadra arriba de la Av 15, en plena Zona Rosa. Acudí al llamado de la empalagosa mujer con un buen amigo de quien prefiero no dar su nombre ni profundizar en su descripción porque a él no le gusta salir en mis columnas, le molesta que su nombre o por lo menos una vaga delineación de su persona aparezca en una de mis columnas, siempre me llama y me pide que elimine inmediatamente su presencia involuntaria cualquiera de mis publicaciones.

Llegamos al lugar, Camila nos saludó con besos y abrazos por montones, nos presentó con un grupo de viejos feos, según ella empresarios. Los señores malacarosos eran uribistas y necesitaban de nuestra ayuda para festejarle el cumpleaños al entonces presidente Uribe. En la campaña del hoy Presidente Santos organizamos varias caravanas por la ciudad, lo hicimos con chivas de tal vez la empresa más reconocida, mi contacto en esa empresa era directo, los dueños de las chivas eran uribistas y querían a Santos como presidente, por eso nos dejaban casi que regalado el servicio de las chivas. Camila no me quería a mí ni a mi amigo, ella quería el descuento que nos daban en la empresa de chivas porque ellos querían hacer una caminata desde el Parque Nacional hasta la Calle 72, en donde instalaron una tarima, y querían chivas en el evento.

Al siguiente día llegamos temprano a la casa de Camila, nos recogió un amigo de ella y nos llevó a la Calle 72 con Carrera 7. Para esa época los Uribitas y los Santistas eran amigos aún. Yo llegué a querer a Uribe, llegué a defenderlo, era joven, estaba confundido, no me había definido ni sexualmente ni políticamente, era un poco más tonto de lo que soy hoy en día. Políticamente creo que ya encontré mi identidad, pero sexualmente sigo explorando opciones, sigo explorando mi cuerpo.

El festejo al presidente Uribe estaba marchando según lo planeado, un carro nos recogió y nos llevó al Parque Nacional, no nos dieron desayuno ni Camila me volvió a decir "amor", me utilizó vilmente para conseguir el descuento en las chivas y luego me desechó. La gente comenzó a llegar, comenzaron a amontonarse y cuando la gente se amontona se calienta, como que se se desinhiben. Había trago por todo lado camuflado en botellas de agua. Mi amigo y yo decidimos hacer negocio con el nombre de Uribe, así como el señor Castellanos hace negocio en el nombre de Dios. Entonces nosotros mismos compramos sombreros vueltiaos hechos en cartón, de piñatería, y les pegamos un papel adhesivo con una frase que ya olvidé, pero que con seguridad debía desearle feliz cumpleaños al presidente Uribe.

En el trayecto sobre la Séptima los medios de comunicación buscaban lograr buenas notas, capturar buenas imágenes. Mi amigo, a quien le encanta salir en televisión y en radio, se encargó de dar entrevistas a diestra y siniestra por toda la Carrera Séptima. Yo tenía novia, pero siempre he sido malo para las novias, me olvidé de ella. No sabía que tenía novia hasta que la vi al lado de mi suegra enfrente de la tarima en la Calle 72. Ella y toda su familia son muy uribistas, su tío le dio la bendición al entonces candidato Santos y con su mano en la cabeza del candidato nos dijo a todos que el Señor Todopoderoso le estaba diciendo que Santos iba a ser el próximo presidente de Colombia. La gente se había convertido con rapidez en multitud, mi novia y yo nos subimos a la tarima y mi suegra estaba orgullosa de ver a su hermosa hija sobre una tarima. El presidente Uribe le habló a toda su fanaticada por intermedio de un celular que acercaron al micrófono para agrandar su voz, nos agradeció tan generoso detalle.

Luego del saludo presidencial y de ver volar una paloma blanca como símbolo de paz, la fiesta se prendió y la gente comenzó a beber ahora sí sin prevenciones. Un uribista, Santiago Hinojosa, decidió cantarle una horrible canción al presidente, yo sospecho que este Santiago es el mismo que me acusa en un comentario en mi última columna de inepto y de lagarto, esta vez no me llaman maricón, pero sí me piropea, dice que tengo 20 años, error que me agrada. También dice que él es un pésimo cantante de vallenato, que su voz chillona es irritante y que su aliento fétido es parte de su personalidad.De él no tengo muchos recuerdos, yo nunca lo vi trabajando de manera continua en la campaña de Santos, no olvido la vez que me llamó a mi celular después de terminada la campaña y groseramente me despertó de mi siesta, y me llamó a pedirme expresamente que intercediera por él con Gabriel Gómez Jaime. Yo le decía que no conozco a ningún Gabriel Gómez Jaime. Le dije que conocía a un Gabriel Jaime Gómez, pero que él no tenía una bolsa de empleos, que él era asesor en PROEXPORT.

Hinojosa se enfadó conmigo, me dijo que él había trabajado muy fuerte en la campaña de Santos como para que no le fueran a dar un empleo digno, el que fuera, que cómo así, que él estaba muy dolido y que Gabriel Gómez Jaime (a quien no conozco) tenía que darle trabajo porque cuando uno trabaja en una campaña electoral es porque busca empleo, entonces que él quería un empleo y que ese hombre desconocido del que me hablaba le tenía que dar empleo. Yo le sugerí que conformara una agrupación vallenata, pero él me dijo que no, que él quería empleo en el Gobierno Santos.

A Uribe le debe gustar que le celebren sus cumpleaños, es un hombre que le gusta que hablen de él. A mí no me gusta que me celebren nada, y mucho menos mi cumpleaños. Tal vez le gustaría mucho que como regalo le diéramos la presidencia, pero creo que eso no va a ser posible, ni a Uribe ni a Zuluaga ni a Pachito ni a ningún otro uribista.

A mi amigo y a mí nos fue bien con el negocio de los sombreros uribistas, mi novia me terminó tiempo después porque no fui capaz de consumar nuestro amor pasajero. Los uribistas ya no son amigos de los santistas. Camila Moreno se quemó en su intento de ser edil de Teusaquillo, se lanzó por un partido pero hacia campaña con otro, regalaba pitos y hacía reuniones de no más de cinco personas en auditorios construidos para quinientas. Hinojosa hoy en día trabaja como cartero.

Feliz cumpleaños Uribe

 

Giovanni Acevedo

 

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Domingo, 30 Junio 2013 20:46

Colombia joven, Colombia hipócrita

Todos hemos sido en algún momento hipócritas, todos hemos fingido algún tipo de sentimiento o gusto por algo en alguna situación incómoda, en momentos que buscamos encajar en un grupo o quedar bien en frente de la mirada de terceros. La hipocresía en mínimas dosis resulta inofensiva, irrelevante, es más, puede la hipocresía resultar propicia para evitar herir sentimientos ajenos.

El problema comienza cuando la hipocresía es cultivada y adiestrada, cuando encaja en nuestra personalidad y termina convirtiéndonos en unos malditos hipócritas, eso a nivel personal resultará supremamente vergonzoso y reprochable, pero si eres político, si eres servidor público, si tus actuaciones tienen algún tipo de repercusión sobre el pueblo, sobre la sociedad, entonces ya no serás un maldito hipócrita sino un hijo de puta y terminaras rápidamente convertido en un Roy Barreras, Álvaro Uribe, Roberto Gerlein, por ejemplo, entre muchos otros, montones, manadas de políticos que han logrado escalar a punta de hipocresía política.

Lastimosamente ser político es sinónimo de ser aventajado, ladrón, mentiroso y también hipócrita. Definición que resulta entendible si nos fijamos en la mayoría de nuestros actuales políticos, los que están ejerciendo, los que están elegidos. En Bogotá tenemos un alcalde inepto, tarado, que si bien no es ladrón (hasta ahora) sí es torpe, condición que resulta gravísima y alarmante para un cargo tan trascendental como el que desempeña el señor Gustavo Petro. Un amigo mío señala, en un intento desesperado por defender la gestión de Petro, “por lo menos no es ladrón”, y entonces yo quedo consternado. ¿Cómo que "por lo menos"? No seamos majaderos, es que los administradores del erario no deben tener ningún tipo de concesión, de comprensión ni defensa a sus errores, menos cuando dependen de la incompetencia o la corrupción, deben sencillamente trabajar para lo que fueron elegidos, pero la realidad nos ha venido convirtiendo en conformistas, además de hipócritas.   –Uribe por lo menos le dio duro a la guerrilla– Sí señora ¿y lo demás?

Yo he decidido entregarle mi vida laboral a la profesión más desagradecida, agotadora y exigente que pueda existir. La política. Y en los años que llevo conociéndola me he enamorado de ella. Ha sabido oportunamente seducirme. He conocido tantos hipócritas como buenos políticos porque en esto hay de todo. La hipocresía es una forma sutil de mentir, de ocultar la verdad, de construir una máscara y así mostrar una falsa, una que le convenga al autor de esa mentira sutil pero vergonzosa. Esta manera de actuar se ve a diario en la política, pareciera casi ser una regla. Si los políticos son hipócritas y los electores son hipócritas, ¿entonces a qué estamos jugando?

Jaime Garzón decidió construir máscaras y esconderse detrás de ellas, de personajes encantadores para decir lo que los demás nunca se atrevieron, la verdad. Por decir la verdad terminó muerto, asesinado por desgraciados que hoy en día deben estar ejerciendo la hipocresía para esquivar la verdad, para sobrevivir. Yo hago parte de una generación que creció en medio de la hipocresía, del reguetón y de necesidades sociales que aún no han sido cubiertas por la sociedad, de falencias que siguen respirando, que siguen siendo ignoradas por muchos políticos hipócritas. Pero yo no quiero que esto mismo lo escriba un joven de las generaciones que hasta ahora se están gestando, me preocupa que eso suceda, me aterra terminar siendo cómplice de la realidad mañosa en la que vivimos.

En Colombia somos 8.500.000 jóvenes entre los 15 y los 24 años, (me queda poco tiempo dentro de esta categoría). Colombia es uno de los países, por fortuna, más jóvenes del mundo, no me imagino si fuera lo contrario, si nuestras esperanzas dependieran mayormente de viejos verdes, pero no de viejos verdes como Mockus o Gilma Jiménez,(lastimosamente ha fallecido, pero nos ha dejado grandes logros en el ejercicio de sus funciones como concejal y senadora) sino de vejetes verdes desagradables como los concejales de Bogotá Marco Fidel o Jorge Durán, o el diputado obeso y feo de Antioquia Rodrigo Mesa. En Colombia el promedio de edad es de 26 años, eso quiere decir que el país es de jóvenes, somos los jóvenes los que tenemos el compromiso gigantesco de mejorar las condiciones sociales y políticas de nuestro pais, ¿por qué?, porque vivimos en un país democrático. Eso quiere decir que la mayoría decide, y si la mayoría somos jóvenes, entonces nosotros decidimos. Esto en teoría, pero en la práctica la realidad es preocupante.

Debemos saber, que si bien en este momento somos jóvenes, dentro de 15 años, 30 años, no lo seremos. Entonces me pregunto si le dejaremos las mismas falencias sociales a los jóvenes que vienen en camino, me pregunto si los jóvenes de hoy haremos algo por los jóvenes del mañana, o si más bien preferimos utilizar la hipocresía para evadir nuestras responsabilidades, que no son finalmente severas, y más bien todos conseguimos un empleo cómodo que no me exija mucho, o me voy del pais y ya. El derecho al voto, por ejemplo, es una de ellas, debe ser una realidad y una herramienta importante utilizada por los jóvenes de todo el país.

Los jóvenes del Cauca, de la Guajira, del Chocó se enfrentan a una pobreza que supera en ocasiones el 60%, jóvenes sin oportunidades, sin posibilidades académicas con calidad, sin proyecciones profesionales reales. Esto hace que los jóvenes del campo crezcan con profundas y marcadas desigualdades en comparación con los jóvenes de la ciudad. Colombia vergonzosamente tiene la tasa de desempleo en jóvenes más alta de América Latina y la tasa de desempleo en mujeres dobla la de los hombres, cosa que resulta aún más preocupante y pone a nuestras jóvenes en condiciones mucho más hostiles por cuestiones de género. Preocupante también es que casi el 80% de los reclusos en Colombia tienen menos de 30 años, los que controlan el negocio del microtráfico de droga son jóvenes, los índices más altos de delincuencia son cuota de jóvenes.

Esa frase cliché, repetida por tantos políticos hipócritas, “los jóvenes son el futuro de nuestro país, por eso debemos trabajar por ellos” resulta un pajazo mental. Es solo ver las condiciones académicas de nuestros jóvenes: 9.300.000 jóvenes asisten a la educación pública versus 1.300.000 que asiste a la educación privada. Sabemos que la calidad no es la misma, la intensidad horaria tampoco, las oportunidades de un joven educado por la educación pública lastimosamente no son las mismas que las de uno educado por la educación privada. Yo le agradezco la intención momentánea de esos políticos en época electoral por nuestra educación, ahora confió en el compromiso de los jóvenes por su educación, por nuestra educación. En Colombia se gradúan al año un promedio de 900.000 bachilleres, de esa cifra solamente 350.000 tienen acceso a la educación superior. Y si continúo esto no va a terminar como columna de opinión sino como un libro que nadie compraría, pero que muchos criticarían.

Hay muchos políticos alejados de la hipocresía viciosa, hay muchos funcionarios públicos comprometidos juiciosamente con su labor, como Gabriel Gómez por ejemplo, amigo, y juro no caer en la hipocresía conveniente cuando afirmo que Gabriel me enseñó a dar mis primeros pasos en política confiando responsabilidades en la campaña del ahora presidente Santos, responsabilidad que espero no haber defraudado. Hoy, como director del programa presidencial Colombia Joven, ha logrado grandes avances en beneficio de la juventud colombiana. No quiero que mis letras se malentiendan y algún hipócrita oportunista llegue a la oficina de Gabriel anunciándole en susurros mal intencionados que un desconocido ha escrito en contra de su amigo, como lo hizo Juan Pablo Echeverry hace unos meses, además recurriendo a la mentira, a la hipocresía en ese afán que tienen los uribistas por mostrase como fieles defensores de las tesis uribistas encarnadas hoy en varios candidatos, todos flojos, todos sin opciones palpables de ganar las elecciones presidenciales el próximo año. El cambio no se hace en un gobierno, ni lo va lograr una sola persona, el cambio y ese camino a mejorar lo damos todos, la mayoría, es un trabajo que demanda y exige compromiso, tiempo, dedicación.

Votar y ser responsables con ese voto no nos exige alejarnos de nuestra vida cotidiana, ni pertenecer a la política o a un grupo político, solo exige compromiso con el país, con mejorar nuestra realidad.

El próximo año son las elecciones al Congreso, ¿Vamos a permitir que ganen los de siempre? El expresidente Uribe y sus seguidores se tienen tanta fe que desde ya nos están anunciando victoria presidencial y una gran representación uribista en el Congreso. ¿Vamos a permitir que pase lo que ya pasó? Casi todos los congresistas uribistas en la cárcel y en procesos por parapolítica.

La invitación final es a votar, desde ya, hacerlo por quien mejor nos parezca, con responsabilidad, con tranquilidad, sin compromisos mañosos, sin un tamal de por medio.

 

Feliz noche.

 

Giovanni Acevedo 

 

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Viernes, 21 Junio 2013 21:03

Jet-Set la nueva generación

Qué orgullo patrio sentí al ver esta semana en la revista Jet-Set a las nuevas generaciones  que van a traer el cambio para esta nación, pues bien se dice “hijo de tigre sale pintado”, y es que estos jóvenes se han ganado sus puestos a pulso. Quien mejor que un joven bien preparado a sus 30 años para ejercer un viceministerio. Ojalá por bien del país nada vaya a pasar a sus espaldas.

¡Mamola! Si en el Concejo piensan que van a seguir los mismos. No señores, sigue su dinastía con bigote o sin bigote pero nadie más para ser el candidato numero uno del partido liberal. Esperemos que sí lea los proyectos, no como el presidente del partido. Los dos anteriores no sufren del síndrome de Turbay que no le creen que es concejal por su juventud, o ¿será que no le creen porque lo manda papi?.

Esta nueva generación nos ha de todo, nos pintan pajaritos en el aire, hasta delfines heroicos. Cuando uno de ellos decide enrolar las filas del glorioso Ejército de Colombia es toda una hazaña, sin darnos cuenta que todos los días enrolan cientos de jóvenes que no tienen la posibilidad de elegir. Seguramente no saldrán en la revista Jet-Set pero sí salen a las carreteras a saludarnos con su pulgar en alto.

La belleza también hizo presencia en la nueva generación de la revista con bisnietas de ex presidentes que seguramente veremos en campaña en pocos meses. Tuvieron hasta su diosa coronada, sus reinas con líos en el Agro Seguro que nos dejaron Wao, pero lo que sí queda claro es que los hombres no las preferimos “brutas”

Las generaciones de las dinastías del grupo Aval, del grupo Valorem, es decir, las del dinero; están involucrándose en la música, artes, motocross, entre otras, o en palabras de la revista Jet-set: “banquero motorizado”. Mientras tanto hay otra generación, la que trabaja y estudia de noche, que mueve la economía de este país, a la que tienen entretenida entre tanta escasez y malestar social, obedientes para que sean dóciles y piensen que todo anda sobre ruedas. Nos tienen bien adiestrados.

Esperemos que esta nueva generación de familias ilustres, distinguidas, gente Jet-set no termine como Fernando Botero Zea, Samuel Moreno, Hipólito Moreno, Los Nule, Álvaro Araujo y demás gente de bien. Que ojalá se pueda marcar una distancia entre los intereses de las empresas que ponen senadores para su beneficio propio que cada día se evidencia más. Recientemente, a la reforma a la salud.

¿Adivine quién va a cambiar esto? Usted. Somos nosotros quienes decidimos que hacer con nuestro país, por ello es muy importante su voto, debe asumir su país como propio, somos nosotros mismos los responsables de la nación que le vamos a dejar a nuestras futuras generaciones y no precisamente de las que sale en la revista Jet-set. 

T: @betodiazb

F:/albetodiazbaez

 

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Lunes, 03 Junio 2013 16:12

País de mierda

“Uno es para siempre responsable de lo que domestica. Pero más aún es el propio responsable de dejarse domesticar por los politiqueros de turno” Jaime Garzón

Como algunos colombianos, he estado atento a la iniciativa que adelanta el canal History en busca del “gran colombiano”. Muy entusiasmado empecé la dinámica del mismo, pero quede muy sorprendido al ver el resultado de los 25 finalistas. Lo que puedo concluir es que nos merecemos los gobernantes que tenemos. Nos hemos dejado domar del marketing y los medios. ¿Es nuestro país acaso como el de Alicia en el país de las maravillas?

Me dí cuenta entonces que si para votar por el gran colombiano aparecieron nombres como el de Yamit Amat, Shakira, César Gaviria y hasta el de Uribe, entre otros, qué pobre futuro le espera a nuestra nación. ¿Cómo podemos pedir que escojamos bien un concejal, un representante, un senador, un presidente? cuando en un concurso que no va marcar mayor transcendencia en nuestra cotidianidad elegimos lo peorcito o peor aún, no elegimos.

Me pregunto también ¿cuáles serán los parámetros que tenemos para votar?, ¿cuáles son los argumentos que uso en el momento de elegir? ¿Cómo es posible que se perpetúen los mismos en el poder? ¿no les basta con cuatro años? Empiezo a pensar que la potestad que le hemos dado a la lechona, el tamal y la cerveza no tiene tal efecto. Si no, cómo explicar que personajes como los anteriormente mencionados estén entre los 25 “grandes” colombianos.

Solo faltaría que los colombianos vuelvan a votar por Santos o que escogieran a uno de los cinco “huevones” - ¡perdón!-  Huevitos del expresidente Uribe o peor aún, a Clara López. Al parecer la próxima campaña estará nuevamente permeada del marketing, la rumorología cual viejas chismosas  y demás arandelas que tanto dio para hablar en las elecciones pasadas.

Ya veo a algunos buscando un espacio en las campañas para luego poder facturar sus buenos servicios en pro de la patria en algún puestico, otros por el contrario estarán cruzando los dedos para que sigan los mismos. Sí, esos que se quieren perpetuar en el poder porque cuatro años no les alcanza, ¡qué ineficiencia!. Seguramente me invitarán a escuchar a quienes regalan becas en INSUTEC y otros institutos creyendo que cambiando votos por becas están construyendo país.

Al final todo seguirá igual. El mismo presidente, el mismo representante, el mismo concejal, el mismo senador, o bueno, puede que cambie por su delfín que en últimas es lo mismo. Seguirán los mismos indignados en las redes sociales porque tal concejal dijo “mujerzuelas”, “merienda de negros” o tal senador dijo “sexo excremental entre dos varones”. Nos seguirán vendiendo la paz o la guerra según los intereses de nuestros grandes empresarios. Yo continuaré haciendo parte de esa minoría que quiere que esto cambie. A los interesados en mi voto para el gran colombiano les cuento que es para JAIME GARZÓN. –país de mierda-.

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Lunes, 29 Octubre 2012 12:17

Diferencias en Asamblea de la U

Este domingo se llevo a cabo la convención del partido de la U donde hicieron presencia en diferentes horarios el Presidente Juan Manuel Santos y el Ex – presidente Álvaro Uribe Vélez. Cada uno se dirigió al auditorio donde pusieron de relieve sus diferencias en torno a la administración del actual gobierno ¿Qué opina usted acerca del discurso que pronunciaron los lideres del partido de la U?

 

 

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