Warning: count(): Parameter must be an array or an object that implements Countable in /home/palabras/public_html/libraries/cms/application/cms.php on line 470
Colombia joven, Colombia hipócrita
Jueves, 26 Noviembre 2020

 

 


Warning: count(): Parameter must be an array or an object that implements Countable in /home/palabras/public_html/components/com_k2/models/item.php on line 763

Warning: file_get_contents(http://graph.facebook.com/?ids=http://palabrassociales.org/index.php/articulos/item/233-colombia-joven-colombia-hipócrita): failed to open stream: HTTP request failed! HTTP/1.1 400 Bad Request in /home/palabras/public_html/plugins/content/bt_socialshare/bt_socialshare.php on line 895

Colombia joven, Colombia hipócrita

Written by
Rate this item
(0 votes)

Todos hemos sido en algún momento hipócritas, todos hemos fingido algún tipo de sentimiento o gusto por algo en alguna situación incómoda, en momentos que buscamos encajar en un grupo o quedar bien en frente de la mirada de terceros. La hipocresía en mínimas dosis resulta inofensiva, irrelevante, es más, puede la hipocresía resultar propicia para evitar herir sentimientos ajenos.

El problema comienza cuando la hipocresía es cultivada y adiestrada, cuando encaja en nuestra personalidad y termina convirtiéndonos en unos malditos hipócritas, eso a nivel personal resultará supremamente vergonzoso y reprochable, pero si eres político, si eres servidor público, si tus actuaciones tienen algún tipo de repercusión sobre el pueblo, sobre la sociedad, entonces ya no serás un maldito hipócrita sino un hijo de puta y terminaras rápidamente convertido en un Roy Barreras, Álvaro Uribe, Roberto Gerlein, por ejemplo, entre muchos otros, montones, manadas de políticos que han logrado escalar a punta de hipocresía política.

Lastimosamente ser político es sinónimo de ser aventajado, ladrón, mentiroso y también hipócrita. Definición que resulta entendible si nos fijamos en la mayoría de nuestros actuales políticos, los que están ejerciendo, los que están elegidos. En Bogotá tenemos un alcalde inepto, tarado, que si bien no es ladrón (hasta ahora) sí es torpe, condición que resulta gravísima y alarmante para un cargo tan trascendental como el que desempeña el señor Gustavo Petro. Un amigo mío señala, en un intento desesperado por defender la gestión de Petro, “por lo menos no es ladrón”, y entonces yo quedo consternado. ¿Cómo que "por lo menos"? No seamos majaderos, es que los administradores del erario no deben tener ningún tipo de concesión, de comprensión ni defensa a sus errores, menos cuando dependen de la incompetencia o la corrupción, deben sencillamente trabajar para lo que fueron elegidos, pero la realidad nos ha venido convirtiendo en conformistas, además de hipócritas.   –Uribe por lo menos le dio duro a la guerrilla– Sí señora ¿y lo demás?

Yo he decidido entregarle mi vida laboral a la profesión más desagradecida, agotadora y exigente que pueda existir. La política. Y en los años que llevo conociéndola me he enamorado de ella. Ha sabido oportunamente seducirme. He conocido tantos hipócritas como buenos políticos porque en esto hay de todo. La hipocresía es una forma sutil de mentir, de ocultar la verdad, de construir una máscara y así mostrar una falsa, una que le convenga al autor de esa mentira sutil pero vergonzosa. Esta manera de actuar se ve a diario en la política, pareciera casi ser una regla. Si los políticos son hipócritas y los electores son hipócritas, ¿entonces a qué estamos jugando?

Jaime Garzón decidió construir máscaras y esconderse detrás de ellas, de personajes encantadores para decir lo que los demás nunca se atrevieron, la verdad. Por decir la verdad terminó muerto, asesinado por desgraciados que hoy en día deben estar ejerciendo la hipocresía para esquivar la verdad, para sobrevivir. Yo hago parte de una generación que creció en medio de la hipocresía, del reguetón y de necesidades sociales que aún no han sido cubiertas por la sociedad, de falencias que siguen respirando, que siguen siendo ignoradas por muchos políticos hipócritas. Pero yo no quiero que esto mismo lo escriba un joven de las generaciones que hasta ahora se están gestando, me preocupa que eso suceda, me aterra terminar siendo cómplice de la realidad mañosa en la que vivimos.

En Colombia somos 8.500.000 jóvenes entre los 15 y los 24 años, (me queda poco tiempo dentro de esta categoría). Colombia es uno de los países, por fortuna, más jóvenes del mundo, no me imagino si fuera lo contrario, si nuestras esperanzas dependieran mayormente de viejos verdes, pero no de viejos verdes como Mockus o Gilma Jiménez,(lastimosamente ha fallecido, pero nos ha dejado grandes logros en el ejercicio de sus funciones como concejal y senadora) sino de vejetes verdes desagradables como los concejales de Bogotá Marco Fidel o Jorge Durán, o el diputado obeso y feo de Antioquia Rodrigo Mesa. En Colombia el promedio de edad es de 26 años, eso quiere decir que el país es de jóvenes, somos los jóvenes los que tenemos el compromiso gigantesco de mejorar las condiciones sociales y políticas de nuestro pais, ¿por qué?, porque vivimos en un país democrático. Eso quiere decir que la mayoría decide, y si la mayoría somos jóvenes, entonces nosotros decidimos. Esto en teoría, pero en la práctica la realidad es preocupante.

Debemos saber, que si bien en este momento somos jóvenes, dentro de 15 años, 30 años, no lo seremos. Entonces me pregunto si le dejaremos las mismas falencias sociales a los jóvenes que vienen en camino, me pregunto si los jóvenes de hoy haremos algo por los jóvenes del mañana, o si más bien preferimos utilizar la hipocresía para evadir nuestras responsabilidades, que no son finalmente severas, y más bien todos conseguimos un empleo cómodo que no me exija mucho, o me voy del pais y ya. El derecho al voto, por ejemplo, es una de ellas, debe ser una realidad y una herramienta importante utilizada por los jóvenes de todo el país.

Los jóvenes del Cauca, de la Guajira, del Chocó se enfrentan a una pobreza que supera en ocasiones el 60%, jóvenes sin oportunidades, sin posibilidades académicas con calidad, sin proyecciones profesionales reales. Esto hace que los jóvenes del campo crezcan con profundas y marcadas desigualdades en comparación con los jóvenes de la ciudad. Colombia vergonzosamente tiene la tasa de desempleo en jóvenes más alta de América Latina y la tasa de desempleo en mujeres dobla la de los hombres, cosa que resulta aún más preocupante y pone a nuestras jóvenes en condiciones mucho más hostiles por cuestiones de género. Preocupante también es que casi el 80% de los reclusos en Colombia tienen menos de 30 años, los que controlan el negocio del microtráfico de droga son jóvenes, los índices más altos de delincuencia son cuota de jóvenes.

Esa frase cliché, repetida por tantos políticos hipócritas, “los jóvenes son el futuro de nuestro país, por eso debemos trabajar por ellos” resulta un pajazo mental. Es solo ver las condiciones académicas de nuestros jóvenes: 9.300.000 jóvenes asisten a la educación pública versus 1.300.000 que asiste a la educación privada. Sabemos que la calidad no es la misma, la intensidad horaria tampoco, las oportunidades de un joven educado por la educación pública lastimosamente no son las mismas que las de uno educado por la educación privada. Yo le agradezco la intención momentánea de esos políticos en época electoral por nuestra educación, ahora confió en el compromiso de los jóvenes por su educación, por nuestra educación. En Colombia se gradúan al año un promedio de 900.000 bachilleres, de esa cifra solamente 350.000 tienen acceso a la educación superior. Y si continúo esto no va a terminar como columna de opinión sino como un libro que nadie compraría, pero que muchos criticarían.

Hay muchos políticos alejados de la hipocresía viciosa, hay muchos funcionarios públicos comprometidos juiciosamente con su labor, como Gabriel Gómez por ejemplo, amigo, y juro no caer en la hipocresía conveniente cuando afirmo que Gabriel me enseñó a dar mis primeros pasos en política confiando responsabilidades en la campaña del ahora presidente Santos, responsabilidad que espero no haber defraudado. Hoy, como director del programa presidencial Colombia Joven, ha logrado grandes avances en beneficio de la juventud colombiana. No quiero que mis letras se malentiendan y algún hipócrita oportunista llegue a la oficina de Gabriel anunciándole en susurros mal intencionados que un desconocido ha escrito en contra de su amigo, como lo hizo Juan Pablo Echeverry hace unos meses, además recurriendo a la mentira, a la hipocresía en ese afán que tienen los uribistas por mostrase como fieles defensores de las tesis uribistas encarnadas hoy en varios candidatos, todos flojos, todos sin opciones palpables de ganar las elecciones presidenciales el próximo año. El cambio no se hace en un gobierno, ni lo va lograr una sola persona, el cambio y ese camino a mejorar lo damos todos, la mayoría, es un trabajo que demanda y exige compromiso, tiempo, dedicación.

Votar y ser responsables con ese voto no nos exige alejarnos de nuestra vida cotidiana, ni pertenecer a la política o a un grupo político, solo exige compromiso con el país, con mejorar nuestra realidad.

El próximo año son las elecciones al Congreso, ¿Vamos a permitir que ganen los de siempre? El expresidente Uribe y sus seguidores se tienen tanta fe que desde ya nos están anunciando victoria presidencial y una gran representación uribista en el Congreso. ¿Vamos a permitir que pase lo que ya pasó? Casi todos los congresistas uribistas en la cárcel y en procesos por parapolítica.

La invitación final es a votar, desde ya, hacerlo por quien mejor nos parezca, con responsabilidad, con tranquilidad, sin compromisos mañosos, sin un tamal de por medio.

 

Feliz noche.

 

Giovanni Acevedo 

 

Twitter: https://twitter.com/Giovanni_Bta

Facebook: http://www.facebook.com/giovanni.acevedo.5454

Fan Page: https://www.facebook.com/pages/Giovanni-Acevedo/109540275732024?fref=ts


Warning: count(): Parameter must be an array or an object that implements Countable in /home/palabras/public_html/templates/shaper_news365/html/com_k2/templates/default/item.php on line 256
Read 11474 times
Giovanni Acevedo

Bogotano irreverente, sincero, directo y crudo para decir lo que piensa. Escritor, columnista crítico y promotor del voto joven, del voto inteligente. Para muchos políticos, una piedra en el zapato, una fastidiosa realidad.

www.facebook.com/giovanni.acevedo.73?fref=ts

Lo más leido


Warning: count(): Parameter must be an array or an object that implements Countable in /home/palabras/public_html/modules/mod_k2_content/mod_k2_content.php on line 62

Palabras Sociales - www.palabrassociales.org

Bogotá - Colombia Cel: (57) 3105601719